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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 27 s 12 s 2006 ABC AD LIBITUM LA INDECENCIA NACIONAL OSÉ Joaquín Mora, uno de nuestros grandes liberales del XIX- -tuvo, naturalmente, que huir de España- dejó dicho que: La honradez no reside en el monedero únicamente. Personas incapaces de tomar nada que no sea suyo son proclives con demasiada frecuencia a decir lo contrario de lo que piensan y a buscar, con un jirón de gloria, una posición que no es la suya y que significa apostasía con su propio pasado Conviene repetirlo de vez en cuando y más cuando la corrupción económica adquiere dimensiones gigantescas. Malo es, desde luego, que quienes han recibido el respaldo de sus electores, en cualquiera M. MARTÍN de los rangos representaFERRAND tivos de nuestra vida política, engorden su bolsa de manera desordenada y delictiva; pero, moralmente, es aún peor que promuevan su propia imagen y prediquen ideas que no son suyas y que, en continuada superchería, las presenten de modo bien distinto al de su propia realidad. Es la costumbre del gato por liebre. De apóstatas de su propio pasado andamos aquí bien surtidos y en muchos casos- -ellos saben quiénes son- -su recorrido por el área ideológica es tan vertiginoso y prolongado que ya no cabe preguntarse en qué momento fueron sinceros. Puede deducirse que ni lo fueron ni lo son. Un pequeño ejercicio autocrítico en el seno de sus actuales partidos les y nos haría mucho bien. Tampoco es menor la falsificación de las posturas que lleva a muchos nombres, especialmente del mundo económico, a manifestarse a favor de lo que atenta contra sus propios y legítimos intereses. Se trata de no desagradar al poder. Las Administraciones del Estado, las tres, se han convertido en el primer cliente en muchos ramos de la actividad y, sobre el falso supuesto de que el cliente siempre tiene razón, aplauden dichos, normas y conductas que, desde la coherencia, debieran repudiar. Esa endeblez moral que tan generosamente se reparte por todos los rincones- -públicos, sociales, económicos y culturales- -de nuestra vida pública es un factor sin el que la mayor parte de nuestra calamidad colectiva es difícil de explicar e imposible de entender. Se advierte más todavía en los entornos de los nacionalismos que tanto nos desgastan y que constantemente traicionan, ante el general consentimiento, el espíritu de la vigente Constitución. Los grandes grupos burgueses que, especialmente en Cataluña y en el País Vasco, viven amancebados con la izquierda radical y separatista, son un caso tan flagrante como frecuente de falta de honradez intelectual y cívica. Unos se justifican con el miedo, otros por el interés y a los más les cabe la acusación de pasividad culpable en esa creciente carencia que manifiesta la decencia nacional. Si no aprendemos a condenar ostentosamente a los golfos que nos rodean- -los del dinero o los de las conductas- -esto seguirá yendo a peor. Los políticos son sólo una pequeña parte del problema. VISTO Y NO VISTO EL RELATIVISMO DE ZP gos han venido dándonos con lo de que la religión ha de GOSTO de 1945. Churchill, que había ganado la ser un asunto privado. guerra, perdió las elecciones. Cuando el nuevo- -Me inclino a pensar que lo que ha inaugurado esta parlamento, de aplastante mayoría socialista, idea de que el objeto sagrado debe estar oculto es una puabría sus sesiones, se anunció la rendición del Japón, reza decadente y enfermiza- -dice Chesterton en su Debuena nueva que determinó un cambio en el procedifensa de la publicidad miento parlamentario: el primer ministro y jefe de la A Chesteron lo sublevaba que el registro de los granmayoría socialista, Mr. Attlee, tras de comunicar la nodes movimientos espirituales de la humanidad no tuvieticia a la Cámara, presentó la proposición siguiente: ra valor frente a la idea de que la espiritualidad- -Que la Cámara se traslade ahora mismo a la es un asunto privado: Desde luego, éste sería un Iglesia de Santa Margarita de Westminster para mundo extraño si la naturaleza se viera sometidar humildes y reverentes gracias a Dios Todopoda de pronto por este etéreo pudor, si los árboles deroso por la conclusión victoriosa de la guerra. crecieran con las raíces en el aire y las hojas y las La Cámara aprobó la proposición por unanimiflores bajo tierra, si las flores se cerrasen al amadad, y se trasladó en cuerpo a Santa Margarita panecer y se abrieran con el crepúsculo, y si el girara asistir a un servicio divino de acción de gracias, sol mirase hacia la oscuridad y los pájaros volaantes de comenzar sus debates. Y el exiliado Madasen, como los murciélagos, de noche. riaga, emocionado testigo del acontecimiento, anoIGNACIO Con el taparrabos de Adán por montera, Rota: Quizá convenga explicar a los no familiariza- RUIZ QUINTANO dríguez trabaja para que nos organicemos la vidos con la vida inglesa que este modo de proceder da por nuestra cuenta tratando de escondernos de Dios de una Cámara de seiscientos cuarenta diputados, cuatro entre los árboles del jardín como viene en el Génesis. cientos de los cuales son socialistas, no obedece ni a una Joseph Ratzinger recurrió en su día a una expresión de rutina ni a formalismo ni a hipocresía, sino a una compeBultman para advertir del peligro del asunto: Es posinetración genuina y sincera de lo religioso con lo civil, que ble un Estado no cristiano, pero no es posible un Estado se da más todavía entre socialistas y en las clases populaateo lo que implica que Dios no quede relegado incondires que entre conservadores y las clases altas. Quitando cionalmente a la esfera de lo privado. Las cosas, pues, tenun contingente relativamente corto de intelectuales voltedrían que producirse, según Ratzinger, al contrario de lo rianos, puede decirse sin temor a equivocarse que los cuaque está ocurriendo ahora: el ateísmo comienza a ser el trocientos socialistas rezaron en Santa Margarita con dogma público fundamental, y la fe es tolerada como opimás fervor que los doscientos conservadores. nión privada, aunque esta tolerancia ya se la concedió a Frente a la humildad cristiana de un Mr. Attlee, álzala fe la Roma antigua: el sacrificio en honor al emperase hoy la... pureza decadente y enfermiza- ¿susotorisdor no perseguía sino el reconocimiento de que la fe no reta? -de nuestro Rodríguez, el de a humilde a mí no me presentaba ninguna pretensión de carácter público. gana nadie cuyos teólogos- -los escolásticos getafen- -Esta inserción en el derecho privado no le resultaba ses de Peces- Barba- -han leído en Sartre que, a Dios, ni posible a la fe cristiana porque el derecho de los dioses teagua, aunque existiese, porque la idea de Dios se opone nía su lugar en el derecho público. El monoteísmo cristiano a la grandeza de, por ejemplo, Rodríguez, que es relatitenía que pretender una validez jurídica pública, al menos vista y, por consiguiente, dogmático, pues este relativisen forma negativa: es decir, tenía que exigir el derecho a remo suyo está tan seguro de sí mismo que debe ser imchazar el carácter religioso del derecho público vigente. puesto a quienes no lo comparten. Así se explica el tabaPues eso. rrón que con motivo de la Navidad esos mismos teólo- J A