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ABC MARTES 26- -12- -2006 CULTURAyESPECTÁCULOS 81 La leyenda que quiso matar a la estrella de Hollywood En 1971, Stallone se presentó a la audición de un papel secundario en la primera versión de El Padrino que dirigió Coppola. No tuvo suerte y cuando lo rechazaron pensó en escribir guiones. Con esa idea, creó el libro de la película The Lords of Flatbush que también le brindó el debut en cine, como actor, con un primer contrato de doscientos dólares. Con lo ganado pudo pagarse la nueva mudanza a Hollywood, donde en apenas tres días terminó escribiendo el famoso guión original de Rocky Según cuenta la leyenda, varios estudios de cine le habían ofrecido comprarle aquel guión para rodar la película sin él. Pero Sylves- ter Stallone nunca aceptó y aunque apenas le quedaban 106 dólares en el banco, siguió insistiendo que sólo iba a filmarla si él era el protagonista. Finalmente lo logró, con otro contrato de 23.000 dólares. Pero la verdadera ganancia llegó después, con los Oscar que ganó Rocky como Mejor Película y Mejor Dirección (John Avildsen) además de la nominación para el mismísimo Sly Stallone como Mejor Actor y autor del Mejor Guión Original. Ya había filmado una segunda versión de Rocky (1979) para cuando comenzó a imponer otra nueva serie de películas sobre el veterano de guerra Rambo. Imponiendo el cine de superacción que definió una nueva era de Hollywood, Sylvester Stallone nunca consiguió salir del encasillamiento, aunque intentó el cambio con algunas comedias. Enseguida recuperó la fama cuando también recobró la acción con las películas Demolition Man (1993) El especialista (1994) y Juez Dredd (1995) aumentando también su sueldo a un record de veinte millones de dólares por filme. Y en diciembre de 2002, Sylvester ya había anunciado oficialmente la preparación de la sexta película de Rocky Balboa, recibiendo un certificado de reconocimiento otorgado por el mismísimo Gobernador Arnold Schwarzenegger, que le premió por rodar la película en Los Ángeles, en una época donde otros cineastas llevan sus producciones a lugares menos costosos. Mostrando lo que parece ser el gran final para Rocky Balboa, la sexta película lo presenta como un boxeador retirado, viudo y un padre alejado de su hijo Rocky Jr. regentando un restaurante en Filadelfia donde la gente sólo se acerca para escuchar viejas anécdotas de su éxito. La historia toma vida cuando un canal de televisión propone peleas virtuales entre boxeadores de diferentes épocas, planteando que un joven Rocky hubiese podido ganarle al actual campeón Mason The Line Dixon (Antonio Tarver) Stallone, durante el estreno del filme en Los Ángeles que han lastimado al deporte. Los mejores nunca llegan a la cima. Rocky se ha convertido en la definición de la determinación. Aún cuando no tengas los más grandes conocimientos, si juegas con ferocidad, es posible sobrepasar al oponente. En la vida del mundo real, los Rocky terminan noqueados. Entran en caliente, pero terminan perdiendo. Por suerte, yo soy el que escribe la historia y aunque Rocky todavía siga perdiendo, al menos pierde con calidad. FOTOS AP Y ABC ¿Desde el principio había pensado en desarrollar la historia alrededor de la muerte de la esposa de Rocky? ¿Nunca evaluó alguna otra teoría? -Sí, pero no me funcionó. Al principio había pensado en el boxeador George Foreman. Él tuvo un centro juvenil en Huston que estaba a punto de cerrar. Y pensé en trasladar la historia a la de Rocky, mandándolo a buscar un préstamo en el banco, donde lo rechazaban, hasta que decidía hacer algunas peleas en el club, para pa- gar el alquiler, como había hecho George (Foreman) que terminó creando 18 gimnasios. Pero en esa historia, su mujer sólo le insistía en que no boxeara. La primera versión de Rocky mostraba confusión, soledad, hermandad, ese tipo de temas. Y el final no tiene que ver con la victoria, sino con el amor que le tiene a Adrian, su mujer. Es lo que llamo el factor Adrian Por eso se me ocurrió que si le quitaba lo que más quería en el mundo, podía derrumbar su vida. No hay nada más dramático que borrarle de su vida a Adrian. El problema fue llamar a Talia (Shire) para contarle cómo había elaborado el argumento del nuevo filme. Cuando me preguntó sobre su historia, tuve que decirle que ella se moría. Le comenté que iba a mostrarme en una silla mirando su tumba, pero que no se preocupara, porque le llevaba rosas. ¿Dejaron fuera algunas escenas que mostrarán en DVD? -Quitamos algunas escenas con Burt Young y su personaje de Paulie, porque eran demasiado emocionales, como cuando Paulie se pone a llorar. Hay tomas que él interpretó muy bien, aunque no hayan funcionado. jilla. Terminaron con la Guerra Fría y yo me convertí en el villano cuando dos semanas antes, estaban tirándole bombas a este hombre (Vuelve a reír) Cada vez que se agrega el tono político en una película, uno nunca sabe lo que puede pasar. ¿Tiene otros proyectos más allá de las vueltas de Rocky y Rambo? -Después de una superproducción, viene bien filmar una película más chica, porque mantiene los pies sobre la tierra. Probablemente voy a dirigir Poe (sobre Edgar Allan Poe) sin aparecer delante de cámara. Es algo que he querido hacer desde hace tiempo. Tal vez termine muy mal, pero pienso hacerla igual. Más información sobre la película: http: www. rockythemovie. com -También piensa volver con una cuarta versión de Rambo. ¿Podemos tener algún adelanto? -Rambo es un personaje que no me parece que haya sido muy bien definido en la última versión. Afganistán resultó una especie de Vietnam para los rusos y en la vida real, diez días antes del estreno de la película, Gorbachov apareció besando a Nancy Reagan en la me-