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36 INTERNACIONAL MARTES 26 s 12 s 2006 ABC La canciller sabe que sólo prosperaría una versión reducida del Tratado, y con el riesgo de romper equilibrios Alemania quiere acercar Europa a EE. UU. pero la CE teme sobre todo que prime al bloque oriental Tal vez será solo una miniconstitución y muy probablemente podrá ser ratificada por vía parlamentaria en los países donde ya ha sido rechazada, como Francia y Holanda, pero lo que es seguro es que preservará el reparto de votos que se pactó y que supone el reconocimiento oficial de Alemania como el país más grande de la UE después de la reunificación. La dimensión oriental AP La Alemania de la canciller Angela Merkel tomará las riendas de la Comisión Europea el próximo 1 de enero Merkel asume el reto de resucitar la Constitución para desbloquear la UE Alemania reconoce que no habrá milagros en su intento de reconducir el proyecto europeo el próximo semestre ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. Sabemos las expectativas que se han depositado en nuestra presidencia, pero no podemos prometer milagros El mensaje lo lanzó la canciller Angela Merkel en la cumbre que cerraba el semestre finlandés y lo repitió el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank- Walter Steinmeier, esta semana pasada al presentar en Bruselas sus planes para intentar sacar a Europa de la parálisis. Cumpliremos con nuestra responsabilidad dijo el ministro. En efecto, el realismo y la prudencia son los dos ingredientes principales de una receta en la que el Gobierno de gran coalición de Berlín pretende exhibir sus ambiciones de ocupar un lugar en el mundo a la altura de sus nuevas dimensiones. Merkel quiere acercar claramente Europa a Estados Unidos e intentará utilizar su papel para mostrar al mundo sus aspiraciones, pero su presidencia será juzgada sin duda por su capacidad para intentar resucitar el Tratado Constitucional, a pesar de que gran parte de las posibilidades de hacerlo reposan en manos de los electores franceses y de la decisión que tomarán sobre la sucesión de Jacques Chirac. Finlandia le ha entregado a Alemania un documento sobre el resultado de sus trabajos de consulta con todos los socios, pero ese informe se mantiene en secreto para preservar las posibles ventajas que puede utilizar la canciller en sus gestiones para resolver el rompecabezas. La Constitución europea es el símbolo del bloqueo, tenemos que resolver esto aseveró Steinmeier. Después de leerlo, lo primero que Alemania ha confirmado es que cualquier solución pasa por desenvolver el paquete del texto ya aprobado y ratificado por una mayoría de los países. Hacerlo puede convertirse en una operación de microcirugía extremadamente delicada, porque cuando la Convención primero y la Conferencia Intergubernamental después llegaron a un acuerdo, lo hicieron a base de fórceps y calzadores, de manera que cualquier pieza que se mueva puede desencadenar una marejada en un texto legal muy complejo. Berlín no se opondrá a la reunión que han convocado para enero España y Luxemburgo con los países que ya han ratificado el Tratado, porque, como explicó el ministro germano de Exteriores, comprendemos su tristeza en esta situación Otra cosa es la oposición a la de los países que no lo han hecho, que Francia ya ha considerado como un gesto inamistoso. Una hoja de ruta Pero nadie ha previsto que Alemania llegue al verano con una solución completa sobre la mesa. Después de celebrar con todos los honores en primavera el cincuenta aniversario de la firma del Tratado de Roma y el nacimiento del proyecto europeo, lo que se contempla es que al final de su semestre proponga una especie de hoja de ruta con un procedimiento de nuevo cuño para mantener lo que haya podido salvar de la Constitución y que entre en vigor antes de las elecciones al Parlamento Europeo de 2009. Hacia la independencia de Kosovo E. S. BRUSELAS. Este semestre se llegará a la definición de Kosovo. El mediador de la ONU, el finlandés Marti Ahtisaari, debe presentar a finales de enero su informe de recomendaciones, en el que muy probablemente sugerirá que la independencia es la única solución para este territorio de mayoría albanesa y religión musul- mana que perteneció históricamente a Serbia. El informe se ha retrasado para no interferir en las elecciones que tendrán lugar también en enero en Serbia, pero muy probablemente para Europa será el momento en el que la presidencia tenga que sugerir a su vez una solución. Alemania será la encargada de gestionar la posición común europea. España se ha quedado prácticamente sola oponiéndose a la proclamación de la independencia por temor a que signifique un precedente jurídico que sea malinterpretado. Además de su vocación atlántica, Alemania se ha encontrado con una unión reforzada en su dimensión oriental, con el ingreso de Bulgaria y Rumanía este 1 de enero como miembros de pleno derecho. La Comisión Europea teme que esta circunstancia no haga sino reforzar las tendencias naturales de la diplomacia alemana a dirigir su política preferentemente hacia el este, y la comisaria de relaciones exteriores, Benita Ferrero- Waldner quiere compensarla con contrapesos que hagan llevar la atención hacia el Mediterráneo. Pero la verdad es que poco podrá hacer la Comisión para evitar los efectos del hecho de que países como Moldavia o Ucrania se hayan situado en la frontera inmediata de la UE y que a Alemania le interesen más los aprovisionamientos de energía que vienen de Rusia y de Asia central. La única excepción ha sido la tozudez de algunos por reabrir heridas del pasado en la frontera oriental alemana, pero ya dentro de la UE. Un grupo de antiguos prusianos reclama a título individual sus derechos a las tierras de las que fueron expulsados a consecuencia de la II Guerra Mundial y que ahora forman parte de Polonia. El Gobierno de Berlín ha dicho claramente que no apoya esta reclamación ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero eso no ha evitado que renazca el malestar en Varsovia, donde llevan ya unos años tragando sapos y culebras en sus relaciones con Alemania, lo que no ha dejado de reflejarse en el comportamiento del Gobierno polaco en los consejos europeos.