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ABC MARTES 26 s 12 s 2006 ESPAÑA 25 Rodrigo Córdoba Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo UN AÑO DE LA LEY ANTITABACO A ley del tabaco representa el mayor avance en salud pública en España que ha ocurrido en las dos últimas décadas. La norma ha alcanzado el 80 por ciento de sus objetivos sin que se hayan generado conflictos ni problemas significativos en el conjunto de la sociedad española. Según el CIS, el 79 por ciento de la población apoya los espacios sin humo en los centros de trabajo; el 80 por ciento, en los transportes; el 70, en los restaurantes, y el 61, en bares y cafeterías. El apoyo a los espacios sin humos va aumentando lentamente en España. La ley será mejor o peor, pero hay que recordar que es la que aprobó el Parlamento de la nación que representa al conjunto de los ciudadanos de este país. Las medidas de prevención del tabaquismo deben ser intersectoriales e implicar a diversos Ministerios y al Gobierno en su conjunto para que resulten eficaces. Por primera vez en la historia ha habido la voluntad de hacerlo tal y como recomiendan los expertos. El Ministerio de Economía ha introducido y actualizado el impuesto mínimo, de modo que las marcas más baratas han debido de incrementar su precio desde 1,15 euros a 2,15 euros. Sin embargo, las marcas más populares y consumidas siguen costando más o menos igual que a primeros de 2005, por lo que son necesarios incrementos más sustanciales de los impuestos especiales del tabaco con el fin de desincentivar su consumo. La desaparición casi completa de la publicidad, promoción y patrocinio (salvo en el deporte del motor, hasta 2008) del tabaco ha demostrado en todos los países en que ha entrado en vigor que disminuyen el consumo, la prevalencia y la presión para que los jóvenes se inicien en el consumo. Los augurios de pérdidas de puestos de trabajo hechos por la Federación Española de Hostelería se han revelado falsos: el número de contrataciones en el sector se ha incrementado en un 4 por ciento durante 2006, según los datos de la Seguridad Social L únicamente 40.000 de los 300.000 locales de hostelería son totalmente libres de humo o están bien compartimentados. Es un porcentaje bajo, pero un número importante de locales, equivalente a todos los establecimientos que hay en Bélgica y Holanda. Los derechos de millones de españoles no fumadores a tomar un café, una copa o una comida sin humos no se están respetando. Sin embargo, por alguna razón esos derechos son menos reconocidos que otros. Es casi imposible encontrar un local sin humos en muchos pueblos y barrios urbanos. Dado que es un sector de mucha visibilidad social, este hecho altera la percepción sobre el éxito de la Ley. Se observan en este ámbito diferencias de cumplimiento entre comunidades autónomas, pero es todavía prematuro valorarlas de forma precisa. Por ÁNGEL CÓRDOBA El tabaco ha desaparecido de la escena en las empresas, las administraciones públicas y los centros de transporte por tierra, mar y aire Nadie ha planteado que la gente deje de fumar por decreto: la ley sólo plantea cuándo y dónde no es aceptable hacerlo hay razones para pensar que en España no está ocurriendo lo mismo. El número de puntos de venta se ha reducido en un 40 por ciento. Decenas de miles de gasolineras y comercios de todo tipo ya no están autorizados a vender tabaco, y de hecho no lo hacen. La sobreoferta de puntos de venta no responde a una demanda real, sino a una estrategia para aumentar la disponibilidad del producto entre los adolescentes. El tabaco ha No y aire. No son las políticas del Gobierno las que empujan a la gente a fumar a la calle, sino la dependencia del cigarrillo. Nadie ha planteado que la gente deje de fumar por decreto: la ley sólo plantea cuándo y dónde no es aceptable hacerlo. También en el comercio, en los centros sanitarios y educativos se ha reducido el problema significativamente. En todos esos lugares los niveles de contaminación por nicotina han descendido significativamente, y el número de locales públicos totalmente limpios de nicotina ha pasado del 10 por ciento en 2005 al 30 por ciento en 2006, por lo que se ha multiplicado por tres. otro lado, los augurios de pérdidas de puestos de trabajo hechos por la Federación Española de Hostelería se han revelado falsos: el número de contrataciones en el sector se ha incrementado en un 4 por ciento a lo largo del 2006 según los datos de la Seguridad Social. Es muy lamentable que algunas comunidades autónomas hayan caído en la trampa tendida por las tabacaleras y estén hablando de la necesidad de una mayor tolerancia en relación a un asunto de protección de la salud pública que no pretende discriminar a nadie, sino proteger la salud de toda la población. Los resultados preliminares más destacados del impacto de la ley a finales de 2006 indican que la salud pública está mejorando. Son los siguientes: a) La prevalencia del tabaquismo ha caído en un 5 por ciento, lo que supone que hay 500.000 fumadores menos que en 2005. b) Tres millones de fumadores han intentado dejarlo. El consumo de tabaco se ha reducido un 5 por ciento, lo cual supone 210 millones menos de cajetillas consumidas a lo largo del año. c) Los niveles de nicotina ambiental se han reducido en un 83 por ciento en los centros de trabajo y en los locales de ocio totalmente libres de humo. En resumen, todos estos resultados justifican sobradamente la entrada en vigor de la Ley por encima de cualquier otra consideración. Hacenfaltacampañasconti- desaparecido de la escena en las empresas, las administraciones públicas y los centros de transporte por tierra, mar hostelería es el punto débil de la ley, puesto que sólo regula los locales de 100 metros o más (20 por ciento del total) Aunque gran parte de los locales regulados cumplen la ley, La nuadas de información a la población explicando bien la naturaleza y la magnitud de estos riesgos. No basta con tener la idea genérica de que el tabaco es malo para la salud propia y ajena si no se actúa con coherencia en la vida cotidiana mediante el cumplimiento de las normas.