Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8 OPINIÓN MARTES 26 s 12 s 2006 ABC REVISTA DE PRENSA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Emili J. Blasco Feliz Navidad ¿POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS? OR los niños, por los jóvenes y el diálogo generacional, por la paz en Oriente Medio. Las campanas del orbe cristiano doblaron ayer por esas nobles causas en los mensajes de Navidad. Así lo destacaban las versiones digitales de los medios, en una jornada en la que la mayor parte de la prensa mundial dio descanso a sus ediciones en papel. Sky News subrayó la sintonía entre el Papa, Benedicto XVI, y el primado de la Iglesia Anglicana, Rowan Williams, en su labor de concienciación sobre el problema de Oriente Medio. Por su parte, Isabel II, en su papel de cabeza de la Iglesia de Inglaterra, coincidió con Benedicto XVI en su llamada sobre la dignidad de los niños y la atención a la gente joven. The Internacional Herald Tribune, por su parte, prestaba atención este fin de semana a los campanarios y demás obras de la catedral de Justo Gallego en Mejorada del Campo. Es como un castillo de Disneylandia injertado sobre una catedral medieval describía asombrado el autor del artículo, quien se hacía dos preguntas: ¿Será capaz Gallego de terminarla? Es poco probable. ¿Qué ocurrirá si no lo consigue? Nadie lo sabe Es tiempo de Navidad y por tanto de regalos. Sobre ellos, The Sunday Times se ocupaba del furor que ha causado en España una muñeca que tiene gran parecido a la Infanta Doña Leonor, hija de los Príncipes de Asturias. Según el periódico, es tanto el fervor por comprar muñecas Leonor que algunos de sus dueños las han puesto a subasta en eBay por 200 euros, más de tres veces su precio en la tienda De ahí saltaba a una consideración política: la muñeca puede ayudar a ganar adeptos entre los jóvenes para la causa monárquica, tan aplaudida en la persona del Rey Juan Carlos. En Buenos Aires, La Nación desengrasaba la sobremesa navideña reproduciendo un reportaje norteamericano sobre lo que hay que preguntarse antes de casarse Hijos, dinero y familia, temas para conocer antes del sí resumía el titular. Quisiera en estas líneas recordar la fiesta central de estos días: Navidad. Es la fiesta en la que los cristianos celebran (o deberían celebrar) el nacimiento de Cristo, el Hijo de Dios. Dios mismo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Fiesta de la esperanza para disfrutarla en el hondón del alma porque nos ha nacido un Salvador. Fiesta donde deberíamos anclar los buenos propósitos que manan desde nuestra más íntima capacidad de amar para que nos duren todo el año... Fiesta para dar gracias a Dios y donde no debe faltar la sal de la austeridad que nos recuerde a tantos millones de personas que no tienen posibilidad de hacerlo. Fiesta en la que la alegría debería inundar el corazón de cada hombre de buena voluntad, donde la paz se hace más patente, más cercana, más real. Y fiesta, en definitiva, que nos debe remover el ánimo para comenzar el año con una nueva ilusión de trabajar (en serio) por un mundo mejor. Juan López Martínez. Rivas Vaciamadrid (Madrid) P Maltrato a los animales Cíclicamente se repiten en las distintas televisiones programas que basan su éxito en impactar e impresionar a los espectadores. Algunos de esos programas siguen incluyendo imágenes de brutales casos de malos tratos a animales, amparados por tradiciones que yo erradicaría, pero que, como mínimo, son discutibles. Mi queja no es contra esos programas de televisión que, no obstante, es verdad que hacen caja repitiendo una y otra vez, sin descanso, este tipo de episodios, de los que dicen abominar. Mi queja es contra aquellas instituciones que condenan estas prácticas o se ponen de perfil ante ellas, pero nada hacen por abolirlas; contra una legislación excesivamente laxa en el castigo de quienes aducen una falsa ley natural para acabar cruelmente con la vida de animales indefensos; y contra quienes participan de fiestas, por muy centenarias que sean, en las que lo que se celebra es la decapitación de animales, su apaleo, el enfrentamiento entre ellos hasta la muerte o sencillamente su persecución hasta morir agotados. ¡Y luego a muchos se les llena la boca al hablar de sociedades desarrolladas Alberto Giménez Díaz Soria manifestarnos y reprobar estas conductas delictivas; y cuando llegueelmomento, confirmar esta reprobación con nuestro voto. Pedro Serrano Martínez Valladolid nueces, o chocolate crujiente, ni ferrerorocher ni el calvo... no se tenían noticias de Papá Noel, ni se recibían crismas ni los Reyes te echaban ambulancias o coches de bomberos con sus lucecitas y sus sirenas, ni móviles, ni playstation nada de doce uvas, ni gala, ni serpentinas, ni matasuegras, ni Ana Obregón, ni Bertín Osborne... -Entonces, abuelo, ¿por qué nos das la brasa recordando lo guay que te lo montabas en las Navidades de tu infancia? -Hijo, espera a tener mi edad y lo comprenderás. Manuel López Sánchez Talavera de la Reina (Toledo) Jo Jo, qué vergüenza esa fue la expresión de uno de los niños y niñas que, el pasado día 22, tuvo la Responsabilidad de cantar los números de la lotería. Uso la mayúscula para darle relevancia a esa Responsabilidad y al tono de angustia que transmitía el tono de esa voz infantil que había tenido la mala suerte de ver cómo una de las bolas se precipitaba dentro de la planta colocada justo delante de los bombos. Me hizo pensar en todos los ejemplos de irresponsabilidad adulta a los que hemos asistido durante el año que ahora decide despedirse de forma tan previsible como irremediable. Sirva como ejemplo esa ingenuidad infantil de un sorteo de lotería para abogar por un 2007 en el que todos los problemas que surjan tengan un jo a tiempo que los solucione con la preocupación por el trabajo bien hecho y la coherencia de los sentimientos. Ignacio Caballero Botica Madrid La corrupción nuestra de cada día Ya falta menos para las elecciones municipales y autonómicas, y es un buen momento para ir tomando nota de la larga lista de corrupciones, corruptelas, prebendas, prevaricaciones y apaños varios que llevamos sufriendo los ciudadanos en este, seguramente histórico, año 2006. Los ciudadanos estamos desconcertados, pero sobre todo indignados al ver cómo demasiados responsables políticos, en quienes hemos puesto nuestra confianza para que nos administren con honradez, se dediquen a utilizar sus cargos en beneficio propio, y no en el de la ciudadanía, que es para lo que fueron elegidos. No sé ustedes, pero yo siento vergüenza de lo que esta pasando en España con la corrupción. La Justicia está actuando contundentemente, y asídebeser, pero los ciudadanos no podemos permanecer pasivos; en estos momentos ya hay motivos más que suficientes para salir a la calle a Hijos y horarios escolares Desdehaceunos días asistoentusiasmada aldebatesuscitadopor la petición de jornada continua en los colegios navarros. Mi alegría viene sobre todo motivada por esa referencia continua a que se hará lo que los padres quieran No sé cómo acabará el debate, pero como madre de varios hijos voy a mojarme: sí a la jornada continua. No es lógico que cuando desde muchos sectores se están pidiendo unos horarios laborales más racionales, se les nieguen a estos a los niños de edades tan tempranas. No es lógico que estemos hablando de tiempos de calidad y nos ocupemos de nuestros hijos a las tantas de la tarde- noche, cuando estamos agotados pequeños y mayores. Y sobre todo, creo que está muy claro que nuestros hijos están demandando una atención mucho más personalizada, que donde mejor se recibe es en el hogar, junto a los que más les quieren y que son los que mejor se la pueden dar. No podemos ni debemos convertir la escuela en un apeadero de niños, porque somos los padres los que debemos ir por delante en el cuidado y en la educación, y además está suficientemente demostrado que es lo más rentable y lo más sensato. Pilar Pérez Pamplona Radicales y poco demócratas En los últimos días he oído que un directivo de un colegio de Cartagena dijo que no se pusiera el belén. Un padre protestó y el directivo le contestó que estábamos en un país laicista y que había que cumplir la ley. Y yo le digo: ¿a qué ley se refiere? No existe, o mejor dicho, existen la Constitución española y los derechos humanos, que defienden la religión como un derecho propio de toda democracia. A mí me parece que estos planteamientos no favorecen a España, pues ante los países más democráticos da la impresión de que somos radicales y poco demócratas. Tere Cifo Perona Barcelona Navidad española circa 1950 No había cava, ni guapas modelos que lo anunciaran entre burbujas y confetis por televisión (bueno, por no haber, no había ni televisión) no existían árboles con bolitas, ni turrón de nata y