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10 LA ENTREVISTA www. abc. es la entrevista DOMINGO 24- -12- -2006 ABC Un proyecto político hegemónico quiere expulsar, no del poder sino del sistema, al Partido Popular José Varela Ortega s Historiador El catedrático de Historia Contemporánea asegura que no conoce, desde el imperio austrohúngaro, un partido de izquierdas que, habiéndose acostado con nacionalistas, haya amanecido sin la sangre electoral vampirizada a Cataluña me remito POR ANTONIO ASTORGA FOTO ERNESTO AGUDO toriadores profesionales intentan descubrir, entender y relatar los horrores de la Guerra Civil con una lente ajustada a la exposición y comprensión que no al juicio. Entiendo muy bien que los descendientes de las víctimas quieran recuperar sus restos, como una forma de rehabilitar su recuerdo y darles un entierro digno y pacífico. Pero todo ese ejercicio de reparación piadosa y justa poco tiene que ver con la Historia. ria lo que en realidad pretenden es construir leyendas para justificar determinadas medidas del presente. Las historias de los políticos dan pistas de sus proyectos actuales, pero carecen de interés en cuanto a relatos del pasado. Lo que hoy nos cuentan de la República y la Guerra Civil se parece poco a lo que allí pasó. Son leyendas que buscan justificar determinadas políticas del presente. destruir la historia socialista? -En efecto, aquí, la víctima del Estatuto catalán y de la memoria histórica terminará por ser el Partido Socialista. El haber aceptado un preámbulo tan reaccionario como el del Estatuto tendrá efectos filosóficos demoledores. Porque, en contra de lo que en España suele creerse, las ideas tienen consecuencias que al final se pagan muy caras. Y aquí se ha atentado contra principios centrales de la izquierda: la ciudadanía, la idea de soberanía nacional, bandera de izquierdas durante casi 200 años, el principio de igualdad y redistribución, que no pueden subsistir si se cambian ciudadanos por territorios (condados o principados) para no hablar de esa opereta carlista, que diría Clarín, de los derechos históricos. Todo esto tendrá unos costos ideológicos considerables para los socialistas. Y los electorales, porque no conozco, desde el imperio austrohúngaro, un partido de izquierdas que, habiéndose acostado con nacionalistas, haya amanecido sin la sangre electoral vampirizada a Cataluña me remito. A medio plazo, lo que debe preocuparnos, si argumentamos desde el punto de vista de la estabilidad del sistema, es el futuro de la izquierda española. ¿La ley de memoria histórica es un disparate metafísico -La memoria histórica no existe. La memoria es una facultad reservada a los individuos de nuestra especie. Sujetos colectivos y entes de razón carecen de memoria. Recordamos sólo lo que hemos vivido personalmente. Si hablamos de la Guerra Civil, lo que pueden recordar hoy los pocos que la padecieron es lo que parcialmente sucedió en un lugar muy determinado, fruto de experiencias personales muy reducidas. 70 años después, el recuerdo ni siquiera es ya lo que vivieron, sino otro producto reelaborado, entreverado de vivencias y distorsionado por experiencias posteriores. ¿Puede romper la memoria histórica el pacto constitucional? -Digamos que entra dentro de esa trayectoria y se inserta en ese proyecto, como sigue: Bueno, aquí hay una España franquista que tiene, por sus pecados, menos derecho a gobernar que la otra, que es la progre, la de izquierda... El propósito consiste, no tanto en marginar del poder a la oposición (algo normal e higiénico en una democracia abierta y competitiva) sino en expulsarles del sistema. Y eso ya es otro cantar de diferente tono. Desde el punto de vista del sistema, propagar que el 40 por ciento del electorado es franquista es una mala noticia, un experimento de simplificación y sectarismo maniqueo, ya ensayado por ambos bandos en la República con los resultados conocidos. Si me pongo la bata blanca de investigador, que me corresponde, y en lugar de juzgar hechos intento comprenderlos, le diría que por ahora todos estos instrumentos de exclusión han resultado rentables en el terreno electoral y de poder. Por el contrario, para la estabilidad del sistema no es funcional y, para el Partido Socialista, anuncian un futuro complicado. -Hay quien piensa que Zapatero hace la ley para vengar al abuelo. -Ese tipo de explicaciones ad hominen denunican pobreza intelectual, dudoso gusto personal y, en este caso, en que media una tragedia familiar, mezquindad moral. Hay otras explicaciones más plausibles y reveladoras. ¿Como cuáles? -Me parece que todo este ejercicio de ajuste de cuentas con el pasado se inserta dentro de una política de exclusión del otro gran partido. ¿Cómo? Colgándoles un sambenito de franquistas, pese a que los actuales dirigentes del PP no han conocido siquiera el franquismo, no hablemos ya de la guerra. -Se habla de reparar la moral individual de las víctimas... -Me parece muy bien, si es ese ánimo piadoso y no rencoroso lo que alienta el ademán. Pero eso tampoco es historia. La historia no es justicia. Nosotros no damos clases de ética. Vemos las cosas desde el punto de vista de aquellos que las hicieron, cuyos propósitos queremos adivinar y cuyas acciones relatar para comprenderlas, que no es lo mismo que compartirlas o denigrarlas. Las valoraciones caen fuera de nuestro negociado profesional. Los his- ¿Las primeras víctimas pueden ser González y su generación? -Sin duda. Aquí se ha malbaratado la gran obra de Felipe González y Alfonso Guerra. Primero, reconvirtiendo un partido sindicalista en otro interclasista de gobierno y alternancia, luego colaborando decisivamente en una transición de reconciliación y acuerdos, por fin, ganando las elecciones de 1982 para convertirse en el partido vertebrador del país, presente desde el Cabo de Rosas hasta Tarifa y Finisterre, a diferencia de la República que carecía de un partido socialista catalán fuerte. Esa implantación vertebradora del PSOE ha resultado crucial para la estabilidad del sistema y se corre un riesgo cierto de perderla por este matrimonio morganático con los nacionalistass. noticia, verdadera o falsa (del proceso e incluso del 11- M) porque carece de control parlamentario o mediático. En el contexto actual de enfrentamiento y confusión, calcule usted la bomba política a su disposición. Pero no olvidemos la inversa: no van a encontrar un gobierno que les ofrezca tanto como éste. En consecuencia, estamos ante un matrimonio de conveniencia que bien puede consumarse. Y la dote es la inteligencia con Batasuna. Esas son las conversaciones relevantes y las más preocupantes, desde el punto del sistema. ¿La ley de memoria histórica es un proyecto político? -Es un elemento más de un proyecto hegemónico que discurre por la vía de marginar a la otra mitad Los políticos cuando dicen hablar de histo- ¿El Estatuto catalán y la memoria histórica son dos arietes para Tragedias personales y leyendas con aristas cainitas Se tejerá una historia oficial, para los vencedores, y acaso una antihistoria, no menos oficial, para los proscritos predijo Azaña en 1937. En La Orestiada se dice que en la casa del malvado una vieja culpa engendra una nueva culpa ¿Cree usted que existen elegancias en el perdón? -Sí, por ejemplo la demostrada por la familia García Lorca y Montesinos, que padecieron dos asesinatos: Manuel Fernández Montesinos, que fue alcalde Granada, y el poeta Federico García Lorca. Y esta familia no ha querido remover, con la tierra, un recuerdo espantoso. Paz, perdón, piedad, pidió Azaña, incluso durante la Guerra, y hay quienes han sabido cumplirlo. Sería tremendo que esas tragedias personales, expresión de un fracaso colectivo, se utilizaran para fabricar leyendas con aristas cainitas al servicio de un proyecto de división y marginación de una parte del electorado... ¿Con qué costes? -Depende de lo de lo que ahí se hable... Cualquier negociación política con un grupo terrorista es profundamente disfuncional. Ahora bien, tampoco confundamos negociación con justicia. Y eso conviene que las víc- ¿ETA tiene al Gobierno muy atrapado en un chantaje? -ETA tiene la iniciativa de la