Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Sábado 23 de Diciembre de 2006 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2006. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.249. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Lauren quiere jugar con los chicos La mejor jugadora del mundo de baloncesto se aburre. Lo ha ganado todo y se ha quedado sin retos. Así que se ha inventado uno: jugar en la Liga masculina australiana en el futuro, aunque sea de suplente MIGUEL ÁNGEL BARBERO uando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo. Y cuando la mejor jugadora mundial de baloncesto no encuentra retos entre sus iguales, debe buscarlos en otra parte. Es natural. Lauren Jackson, una australiana de 25 años, ya lo ha ganado todo a su nivel. El título de la NBA femenina con Seattle Storm y el Mundial con Australia, además de haber sido nombrada la mejor jugadora (MVP) de la temporada americana y de haber terminado como la máxima anotadora (21,3 puntos) y segunda reboteadora (9) en el último Mundobasket de Brasil. Pues bien, como su mundo se queda pequeño, quiere atacar el de los hombres. Y no de cualquier forma. Además de ser elegida la más guapa del torneo internacional, posó desnuda para un calendario benéfico con innegable éxito. Y las deportivas, también. Ahora mismo juega profesionalmente en Corea y cuando termine su carrera no descarta jugar en una competición masculina. ¿Por qué no? es un reto muy interesante. No digo que vaya a ser mejor que nadie, pero creo que sí podría tener un puesto como suplente en algún equipo afirma. La verdad es que sus cifras son de elite: seis temporadas MVP de la Liga y promedios de 19,4 puntos por partido, 7,6 rebotes, 1,6 asistencias y 1,7 tapones. Ha sido tres veces All Star Es hija de baloncestistas internacionales y ella lo fue por primera vez a los 16 años. Mide 1,97 y pesa 85 kilos. Sus vistas están puestas en la Liga Australiana (NBL) para lo que cuenta con el apoyo de su seleccionador, Brian Goorjian, que a su vez es el técnico de los Sidney Kings. No hay ninguna nor- DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany LA NOCHE BUENA AÑANA es Nochebuena. Pasarán cosas raras. Y dará igual que el cielo amanezca sutil y despejado, con un ojo amarillo en medio de la frente, que cubierto y lloroso. Todo el mundo andará precipitado, espumando los caldos de gallina, o alumbrando los árboles oscuros, o haciéndole al belén una cascada, o echándole salero a un villancico, o agarrando una buena papalina, o partiendo los últimos turrones, o añorando otros tiempos más dichosos, o estrenando la vida, ese par de zapatos. El amor, estos días, es como un caramelo. Dulce como la guinda de las tartas, terso como un crujir de celofanes, húmedo y tercamente empalagoso. Empiezas a lamerlo y no puedes pararte. Uno se siente, a su pesar, más tierno. Uno se echa un traguito de esperanza. Cuando avanza la tarde con su traje escotado, siempre baja del Norte una bruma esponjosa, y entonces, de improviso, la ciudad se vacía. ¿No han notado el silencio? Aterrizan los verbos en la nieve. El agua de las fuentes parpadea. Titilan las farolas y el aire, suspendido, toma un color de leche azucarada. Ocurre en Nochebuena que el tiempo se detiene. Por más ruido que hagamos, hay algo que no gira. Como si diera un poco de vergüenza no poner las dos manos en el fuego. Como si uno tuviera que sentarse a escuchar las campanas de la luna. Como si de verdad, por unas horas, pudieran un millón de corazones palpitar con un único latido, y sólo en lo perfecto de la noche fueran los hombres, jóvenes y viejos, ricos y pobres, dignos o canallas, personajes en busca de sentido. Unos lo hacen por dentro y otros lo hacen por fuera, ¿pero quién no ha intentado, cuando suenan las doce, ver al Dios de los hombres en el Niño nacido? M C ABC ma que impida a una mujer jugar en un equipo masculino; de hecho, en el baloncesto de hombres hay féminas que han estado perfectamente integradas. Sin salir de España tenemos los ejemplos de Pilar Landeira (árbitro internacional) Carme Lluveras (entrenadora ayudante de Unicaja) o Rosalía Pinet (gerente del Juventud) En otros deportes, como el golf, este intercambio se está haciendo cada vez más habitual. A los intentos festivos de Annika Sorenstam o Laura Davies se le ha añadido el empecina- miento de Michelle Wie, que ni siquiera puede superar los cortes. Pero, con el tiempo, se puede producir la equiparación. En hípica o ajedrez no hay diferencia de sexos en la competición. De momento, hasta que Jackson retome la WNBA la próxima temporada, ganará sus buenos dólares en Asia y continuará rompiendo corazones allá donde vaya. Aunque no parece que su marido vaya a ser un coreano medio. Me gustaría que mi pareja fuera más alta que yo apuntó con sorna.