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ABC SÁBADO 23- -12- -2006 El TAS confirma que Aitor González estará dos años suspendido por dopaje Rectifica la sanción impuesta por la Federación Española, que sólo fue económica 113 Fernando Gago s Centrocampista del Real Madrid UN 5 QUE NECESITA LA CANCHA DE FRENTE, COMO REDONDO De Higuaín a Gago; de un enganche a un medio centro que ha recibido la bendición de Maradona y del ex madridista, espejo en el que se mira POR ENRIQUE ORTEGO MADRID. Va de argentinos. De uno del River a uno del Boca. De un hombre con vocación ofensiva (Higuaín) a otro que siempre quiso ser lo que es. Un 5 clásico argentino. Vamos, un medio centro. En sus comienzos juveniles, ya en el Boca, se limitaba a ser un volante tapón o lo que es lo mismo, un medio centrado con misiones defensivas. Desde que subió al primer equipo se dio cuenta de que tenía que ampliar su campo de mira y se convirtió en el canalizador del juego, en el eje del equipo. Gago aterriza en Madrid con más currículo y experiencia que Higuaín. No ha debutado en la albiceleste absoluta- -para muchos fue el gran ausente de Pekerman en Alemania- pero disputó el Mundial sub 17 y ganó el sub 20 en Holanda (2005) -con Messi y Agüero- -y jugando en una posición que no era la suya, de enganche. Sobre sus espaldas ya tiene dos años completos en la primera del Boca con dos Aperturas, dos Clausuras y las correspondientes competiciones continentales. Además, ganó dos títulos nacionales y tres suramericanos. Aunque el fútbol argentino no sea el español y el Boca no sea el Real Madrid, Gago ya sabe lo que es llevar el peso de un equipo. Además, solo. Nunca ha compartido los galones de la organización y por ahí pueden llegarle los primeros problemas en el Bernabéu, porque es difícil que Capello renuncie al doble medio centro. gado con nadie al lado, no me molestaría arrancar en un equipo con doble 5 dividirme la cancha con otro Y esto no lo ha dicho Gago ahora que ya se veía en el Madrid y sabe lo que le espera, sino hace seis meses, a El Gráfico cuando el fútbol argentino se comenzó a rendir a su juego dinámico, a sus salidas desde atrás con la cabeza alta y a su movilidad constante. Mi misión es hacer que el equipo esté equilibrado, cortar y tocar rápido, tapar. No tengo el cambio de ritmo del enganche Maradona le bendijo en su primera temporada, 2005, cuando comenzó a liderar al Boca con 19 años y se vivían situaciones paradójicas, como que el enganche del equipo rival se dedicara a marcarle a él y no al revés. Casi le da un infarto cuando Diego le pidió la camiseta en un partido contra el Rosario Central y lanzó a los cuatro vientos su devoción por el chaval. En mi puesto debo sacar el balón jugado y defender, equilibrar el equipo, cortar y tocar rápido, tapar Redondo jugaba, pero metía como un loco. Recuperaba muchos balones, y desde que se fue el Madrid nunca equilibró el equipo Comenzaron las primeras comparaciones. Es una fotocopia de Redondo se aseguraba en Argentina, mientras los más viajados veían en él muchos detalles de Pep Guardiola. Otro de sus días más felices Huyó de la canasta, vive con mamá y añora a su papá Tercero de la saga, sus hermanos mayores, Guillermo y Pablo, siempre jugaron al baloncesto y allá que iba él detrás de ellos para lanzar a canasta antes y después de los partidos. Pero lo suyo era el fútbol. Su padre, Héctor, seguidor del Independiente y un loco del balompié, le metió el gusanillo. Siempre estuvo a su lado, le llevaba a los entrenamientos, a los partidos, y por eso desde septiembre del año pasado que murió, Fernando no acaba de acostumbrarse a caminar solo. Ahora vive con su mamá- -Alicia- como él dice. Hace unos meses se cambia- ron de casa, pero no se fueron lejos de Ciudadela, el suburbio de Buenos Aires donde vivió toda la vida. Comenzó en el fútbol cinco, pero a los seis años cayó en las redes del club Parque. Un semillero de futbolistas con destino al Argentinos Juniors, aunque algunos eran rescatados antes por otros clubes. Por allí pasaron Riquelme, Tévez, Cambiasso, el propio Redondo... En el 96 le fichó el Boca gracias a los buenos informes de Griffa, ex defensa del Atlético de los 60 y responsable de la cantera bostera. Debutó en Primera el 5- XII- 2004 contra el Quilmes y ya fue titular. Fuera del campo se considera un chaval de su edad que pasa muchas horas con los videosjuegos y tiene en el ping- pong una válvula de escape. fue cuando su tocayo Redondo habló de él en El Gráfico la biblia futbolística argentina. Me lo leí varias veces para saber que era verdad. Yo tengo grabados sus partidos contra el Manchester, cuando el taco y el gol de Raúl y la final de la Champions contra el Valencia Había merecido la atención de su ídolo. Redondo jugaba, pero también metía como loco, recuperaba un montón de pelotas. Desde que se fue él y después Makelele el Madrid nunca pudo equilibrar el equipo Y para eso le han fichado a él, para que se convierta en el nuevo Redondo. Gago es de los que todavía vive por y para el fútbol. Graba los partidos que juega para ver sus errores. Me fijo en cosas puntuales, en movimientos tácticos, cuando me voy muy para adelante. Sé que tengo que frenarme, colocarme mejor en la chancha También intenta corregir una manía: va mucho al suelo. Antes, incluso, más que ahora. Se contiene, pero cree que también es un buen recurso para recuperar balones siempre y cuando no se cometa falta. Además de Redondo, le gusta ver jugar a Vieira y le asombra su fuerza física. También suele fijarse en los detalles de Cambiasso. José Malleo, técnico de los juveniles del Boca, que le ha visto trabajar desde hace diez años, le define. Antes de recibir ya sabe lo que va a hacer. Es el secreto de los grandes volantes, los que saben que la jugada no termina cuando se pasa el balón. Ahí comienza El Atlético gana al Real Madrid en el II Memorial Jesús Gil ABC MADRID. Mucho frío y poco fútbol fue lo que padecieron ayer los 15.000 asistentes al II Memorial Jesús Gil, en el que volvieron a enfrentarse los dos equipos de la capital y que terminó con empate a cero y victoria del Atlético sobre el Real Madrid en la tanda de penaltis. Con muchos reservas en ambos conjuntos, y con las noticias destacadas del regreso de Iván Helguera tras su lesión y el debú de Adrián González, hijo del madridista Míchel, el partido fue una fiesta de deportividad y buenos gestos desde el principio, cuando ambas plantillas posaron con una pancarta contra la discriminación de género. Jugar, defender, tocar El propio jugador explica su posición en el campo. En el Boca he llegado a jugar con dos hombres en los costados, en un 4- 3- 2- 1. También en rombo, pero siempre como 5 como único organizador. Necesito tener la cancha de frente para desarrollar mi juego. Además sé que en mi puesto tengo que sacar el balón jugado, pero también defender. El 5 del Boca siempre ha tenido vocación de metedor. Aunque nunca he ju- Los dos equipos posaron con una pancarta contra la discriminación de género EFE