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ABC SÁBADO 23- -12- -2006 El Ayuntamiento de Barcelona protesta por el aumento del castellano en la escuela Jordi Hereu (PSC) alcalde de la Ciudad Condal 11 Rajoy aseguró que el jefe del Ejecutivo le había transmitido información general todo aquello que le parecía importante, oportuno y conveniente pero que de sus palabras no he percibido acontecimientos nuevos que me permitan ser más optimista De la Vega respondió a todas las premisas de Rajoy con idéntico latiguillo: Ficticia e innecesaria Subrayó que todos los requisitos que plantea son obvios y se están cumpliendo Los límites son los que marca la ley y no es necesario que nadie los ponga. Están bien claros. Son los que dejó bien claros el presidente Zapatero desde el primer día y se están cumpliendo. El Gobierno cumple con la legalidad siempre. Nadie puede dudarlo y menos menos que nadie Rajoy Así, señaló que exige que Batasuna no concurra a las elecciones porque es ilegal y no es necesario porque ya lo exige la ley; exige que no se negocie el futuro de Navarra, que, por cierto, hoy no lo ha planteado, y tampoco es necesario porque es un compromiso asumido decenas de veces; exige que el fiscal del Estado aplique la ley, y no sólo la sigue escrupulosamente, sino que exige su cumplimiento; pone como condición que no haya mesa de partidos y está claro que las decisiones políticas de alcance institucional sólo se adoptan en las instituciones. Y es claro que rechazamos todo tipo de violencia, que no es posible avanzar con violencia Así pues, lo dicho: para el Gobierno, condiciones ficticias e innecesarias y, en cuanto al propio Gobierno, Zapatero sólo está dispuesto a recorrer el camino con un rumbo fijo y con unas coordenadas marcadas por el Estado de Derecho Rubalcabear o el ni confirmo ni desmiento Rajoy aseguró ayer que, al igual que el miércoles el ministro del Interior a los periodistas, Zapatero no le confirmó ni le desmintió que haya habido reunión con ETA GONZALO LÓPEZ ALBA MADRID. Ni confirmo ni desmiento es el recurso sabido de los políticos cuando no quieren dar validez oficial a una información incómoda que ha escapado a su control, pero tampoco se atreven a desmentirla porque saben que los hechos los dejarían en evidencia. En este subterfugio tan antiguo como habitual se amparó el miércoles el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando se desayunó en la portada de El Correo con la evidencia de que no todo lo puede tutelar y la opinión pública supo de una reunión exploratoria entre interlocutores de ETA y del Gobierno PSE. Desde aquel día, cuando convocó a un centenar de periodistas al simulacro de una rueda de prensa en la que todas las preguntas estaban condenadas a la misma respuesta vacía de contenido, rubalcabear es sinónimo del juego de ni confirmo ni desmiento que lleva camino del hit parade para regalo de Reyes entre políticos y entre políticos y periodistas. Un Ni confirmo ni desmiento fue lo que, según asegura Rajoy, le tenía preparado ayer Zapatero como regalo navideño, aunque también salió del Palacio de la Moncloa con algún puro, si bien no se atrevió a prenderle lumbre por respeto o temor a la ley Salgado cuya autora olisquea infractores hasta en los baños de señoras del Congreso de los Diputados. La entrevista, que cierra el círculo del bíblico número 7 para sus protagonistas, fue, como todas, cordial en las formas. El líder de la oposición llegó unos minutos antes de las diez, la hora marcada para la cita, y el presidente del Gobierno bajó las escalinatas para recibirle. El movimiento de sus manos- -Zapatero tendió la suya y Rajoy la envolvió- -llevó el foco de atención hacia su aproximación corporal, pero en sus caras contrastaba la sonrisapantalla de Zapatero con el rictus serio de la boca de Rajoy y su mirada oblicua, que no ocultaba- -o quería transmitir- -un sesgo de desconfianza. Luego, entretuvieron el posado ante los gráficos hablando de Lotería y de vacaciones. Más tarde, para verificar si el juego de rubalcabear es una moda pasajera o tiene fundamentos de convertirse en un hábito de la política nacional, se le preguntó a la portavoz del Gobierno si cree que la ciudadanía está en condiciones de confirmar o desmentir el apoyo a su estrategia en el proceso de paz visto que ni confirma ni desmiente el primer contacto con ETA. María Teresa Fernández de la Vega, que sortea las cuestiones espinosas con saltos de gacela, respondió que no tengo nada que añadir a lo que dijo el ministro del Interior y se fue a corretear al PP: Cautela y discreción es la posición responsable del Gobierno, y los ciudadanos saben que el Gobierno está trabajando sin descanso por la paz, con arreglo a la ley y la resolución del Congreso, y también para que este camino se recorra con todos y el PP esté donde debe estar, que es con el Gobierno El PP no está donde el Gobierno quiere, pero, aun así, De la Vega sostuvo que la reunión ha ido bien que se comparte lealmente información y que Zapatero ha mantenido y mantiene un diálogo bilateral, personal y directo con Rajoy Ni confirmo ni desmiento. Si ha habido algún pacto, ése ha sido el de Navidad. Cada uno en su posición ¿El presidente le ha pedido un apoyo expreso o un acuerdo para rebajar la tensión? le preguntaron. No se lo ha pedido de forma expresa, pero está en el sobreentendido de la reunión el deseo de que el principal partido de la oposición apoye al Gobierno, porque además es su responsabilidad y es donde debe estar respondió la portavoz. ¿La reunión ha servido para algo? le preguntaron a Rajoy. Todas las reuniones sirven para algo. Para que deje clara una vez más mi posición ABC. es Zapatero y Rajoy, en la puerta del Palacio de la Moncloa CHEMA BARROSO La pregunta del día: ¿Cree que la entrevista ha servido para acercar posturas sobre el proceso de paz Participe en abc. es El líder del PP afirma que no se le dan certidumbres y el Gobierno le responde que parte de premisas ficticias