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Viernes 22 de Diciembre de 2006 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2006. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.248. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno EL LECTOR E Piergiorgio Welby, en su casa de Roma durante los últimos meses de enfermedad REUTERS La muerte mediática Piergiorgio Welby, un italiano paralizado por la esclerosis, falleció ayer tras recibir sedantes y la desconexión del respirador. La polémica esta vez tiene tintes de espectáculo de masas con utilización política POR JUAN VICENTE BOO diática en palabras del ministro de Justicia, Clemente Mastella, concluyó ayer con el anuncio a cargo de Marco Pannella y una rueda de prensa con Emma Bonino, el anestesista y la hermana del fallecido, organizada por el Partido Radical, en cuya campaña por la eutanasia colaboraba Welby de modo voluntario. Sólo Los Verdes- -también con un 2 por ciento del voto- -les apoyaron, mientras el resto de partidos de la coalición de centro- izquierda mostraron malestar por la instrumentalización del caso. el respeto a la vida es un gran valor pero hay decisiones que corresponden al enfermo, cuando pueda hacerlo, a los familiares y al médico, siempre con respeto absoluto a la prioridad de la vida Aunque el Partido Radical lo presenta como eutanasia, el caso era dudoso, pues la ley italiana reconoce el derecho a rechazar el encarnizamiento terapéutico y las curas inútiles. El cardenal Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio de la Pastoral de la Salud, había subrayado la necesidad de clarificarlo Sólo los expertos pueden establecerlo Según el cardenal mexicano, l encarnizamiento terapéutico es una práctica inútil y cruel, que sólo prolonga la agonía, el dolor y el sufrimiento. Los cristianos no somos sádicos Si bien el Tribunal de Roma rechazó la petición del paciente, la Fiscalía recurrió para que se le reconociera. El Consejo Superior de la Sanidad- -a quien la ministra pidió un dictamen- -concluyó que las máquinas de respiración y alimentación artificial no constituyen encarnizamiento terapéutico, pero que Welby tenía derecho a rechazarlas. Dinámico y deportista on el mismo cansancio visible en el fracaso de las manifestaciones convocadas por el Partido Radical, los italianos de a pie acogieron ayer la noticia de la muerte de Piergiorgio Welby- -un enfermo de 60 años, paralizado por una esclerosis lateral amiotrófica- -después de que un anestesista le administrase un sedante y desconectase el respirador artificial, tal como Welby había pedido en una carta al presidente de la República. El espectáculo de una muerte me- C Piergiorgio Welby había sido un hombre dinámico y deportista durante su juventud, un amante de la vida al aire libre, y de la transgresión ligera por eso sintonizaba con el Partido Radical. Cuando se le diagnosticó la enfermedad indicó que no se le practicase la traqueotomía necesaria para instalar el respirador ni se prolongase inútilmente su vida. Privado ya del habla, lo reiteró mediante el ordenador que lee sus gestos y le permitía escribir. Romano Prodi manifestó ayer que STABA sentado en el café, cerca de mi mesa. Leía la prensa. Se notaba que ni él ni yo teníamos prisa. Pero él tenía mi periódico. Subrayaba lo que había escrito para ese día Francisco Rodríguez Adrados en el mismo lugar donde antes escribieron Julián Marías, Octavio Paz, Azorín y tantos otros. Siempre me ha parecido que, frente a la inmediatez, el que escribe en prensa se anticipa porque sabe antes que nadie lo que va a leerse al día siguiente, y si logra escribir bien, lo que se leerá dentro de unos siglos. Y también me parece que el lector al final siempre es solo uno, o al menos yo escribo para uno, como ese violinista que empezó a tocar bien cuando divisó entre el público a una niña que le miraba, y de la misma manera se fue vaciando el teatro en cuanto aquella niña dejó de mirarle. Yo miré a mi lector y por un momento temí que me hubiera reconocido, pero entonces salí a tomar el aire, pensando que eso sería imposible porque, aunque sostenga Eugenio d Ors que cuando se escriben muchas palabras resulta inevitable que se forje un espíritu, yo ya soy más yo en lo que escribo que en lo que soy, por lo que el lector sólo podría reconocerme si le escribiera una carta, una felicitación de Navidad, o un artículo. En la calle, una violinista rubia endulzaba el frío con las notas de Alfonsina y el mar un artículo en el que no me olvidara del consejo de Hemingway: escribe, si puedes, cosas que sean tan improbables como un sueño, tan absurdas como la luna de miel de un saltamontes y tan verdaderas como el sencillo corazón de un niño A ese lector, y a todos los lectores, uno a uno, a cada uno, feliz Navidad y feliz Año Nuevo.