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ABC MIÉRCOLES 20 s 12 s 2006 Tribuna AGENDA 61 Francisco Soto Nieto Ex magistrado del Tribunal Supremo BREVE REFLEXIÓN SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO A la conciencia ciudadana ha de llevarse la convicción de que antes y en todo momento ha de prodigarse al máximo la adecuada labor educativa y de formación del individuo, singularmente de los jóvenes, atención que ha de perdurar y prorrogarse tras la constitución de la relación de pareja L A finalidad de lucha eficaz contra la inseguridad derivada de la violencia de género o doméstica no sólo ha de lograrse a golpe de disposiciones penales, procesales o administrativas, aun partiendo del relieve y trascendencia que las mismas suponen. A la conciencia ciudadana ha de llevarse la convicción de que antes y en todo momento ha de prodigarse al máximo la adecuada labor educativa y de formación del individuo, singularmente de los jóvenes, atención que ha de perdurar y prorrogarse tras la constitución de la relación de pareja, especialmente iniciada la vida matrimonial. Que lo que se comienza bajo los mejores auspicios de compenetración espiritual y promesa de perpetuidad, no pueda quebrar escandalosamente por incapacidad para superar diferencias o sobreponerse a las dificultades sobrevenidas. da visita a España- -que los hijos contemplen más los momentos de armonía y afecto de los padres que no los de discordia o distanciamiento, pues el amor entre el padre y la madre les enseña la belleza del amor fiel y duradero Fernando Savater, en su Ética para Amador, alude al valor de ese intercambio de proyectos e ideaciones que debe ser una constante en las relaciones con los demás. a Ley 1 2004, de 28 de diciembre, que tantas espectativas concitara y que mereció la aprobación de todos los Partidos políticos de representación parlamentaria, centra su atención en la denominada violencia de género, protagonista activo el hombre en actuación acosadora contra una mujer, ya esté ligado a ella por un vínculo matrimonial, ya por una análoga relación de afectividad, de presente o de pasado, aun sin convivencia. Impulso agresor manifestación de una situación de discriminación, desigualdad y relación de poder. La voluntad de partida es amplia y multiatencional con propósito de dispensación de una protección integral, lo que implica prevenir, sancionar y erradicar esta violencia y prestar asistencia a sus víctimas (artículo 1.2 de la Ley) Reminiscencias históricas, confrontaciones estadísticas, sensibilización social, abonan de conjunto la situación de inferioridad y subordinación a que tradicionalmente ha estado sujeta la mujer. La generalización de una violencia física y psicológica de inusitados riesgos ha sido el detonante que ha movilizado las más caras reservas. Gozando la Ley 1 2004 de una extendida adhesión no ha faltado un sector objetante censurando que sus previsiones no ofrezcan una paridad de trato tanto dimane la agresión del L a violencia de género es tratada legalmente de modo pluridisciplinar. La instrumentación jurídica es varia, con fundamental objetivo de protección a la víctima, primero de modo cautelar para abrir paso después a un estatus de cobertura más ambicioso que pasa por la reducción punitiva del agresor. Mas la abolición de esta lacra social exige, por encima de todo, un esfuerzo denodado que empieza en el hogar y se extiende a la enseñanza en todos sus grados, identificando a los jóvenes con los valores humanos y morales asiento vivo de la sociedad. Con la grandeza del matrimonio y la percepción de los fines que alberga, con el atractivo de una vida familiar digna asentada en el respeto mutuo, en la dación desinteresada y en ese amor que la genera y que hay que cuidar como la planta más preciosa de sus existencias. Ojalá- -afirmó Benedicto XVI en su pasa- L hombre como de la mujer. Esta limitación del ámbito de aplicación- -opina González Granda- -sólo a la violencia recayente sobre las mujeres ha sido probablemente el punto más polémico relativo al contenido de esta Ley Desacierto también destacado por el Consejo General del Poder Judicial. Parecer ciertamente razonable sería que la proyección de la Ley comprendiese a su vez los supuestos de prepotencia o acometida en activismo asignable a la mujer. Cuando se hacen las leyes desde la emoción, la técnica se resiente manifestaba Javier Laorden. a tutela penal, tan rigurosamente confeccionada, afectará en la vigente ordenación a una de las partes de la erizada relación conyugal o afectiva, lo que induce a aseverar la imperfección e insuficiencia de la pieza legislativa. Reflexión que no ha escapado a la más fina intuición jurídica. Ha costado mucho tiempo- -observa Boix Reig- -conformar un Derecho penal, en este ámbito, respetuoso de la igualdad y de la libertad, en el que el sujeto pasivo por el delito sea la persona y en el que la condición sexual del mismo no supusiera, sin más, criterio determinante de la conducta típica No son frecuentes situacio- nes de auténtica ascendencia y superioridad de la mujer capaces de desembocar en irreprimibles violencias físicas o psíquicas sobre el varón. Pero indudablemente puede éste verse afecto de minoraciones o debilitamientos inherentes a la edad o a un singular padecimiento, capitidisminución que, acreditada, justificaría un avance en la apreciación de la entidad de las agresiones o malos tratos propinados. Ofreciéndose razonable la modificación legal en el extremo indicado. Ante ciertas críticas prodigadas, Queralt rechaza la objeción de inconstitucionalidad de la Ley, advirtiendo la consideración de perfectibilidad de la misma. No son pocos los recursos de inconstitucionalidad en trámite ante el Tribunal Constitucional. De ellos dependerá la suerte de futuro de la comentada Ley de 2004. a Ley acusa un notable esfuerzo en la adopción de medidas sociales, dando vida a la protección integral propuesta como meta aspirada. La Ley muestra también su preocupación por el atendimiento de los maltratadores, consciente de que, con frecuencia, les afectan taras psicológicas susceptibles de corrección. En primer término programas específicos de reeducación y tratamiento psicológico. En el filme Te doy mis ojos, de Iciar Bollaín, el furor que de forma intermitente invade a Antonio se traduce en los más abyectos ataques a su mujer. No obstante no faltan súplicas a la misma, en medio de expresiones afectivas, para que no le abandone. Algo similar a lo que nos muestra la clásica película Un tranvía llamado deseo, de Elia Kazan- -adaptación del drama de Tennessee Williams- en el que Stanley actúa como una fiera, reacciona como un animal golpeando brutalmente a su esposa. No me dejes, mi vida le pide ulteriormente sollozando y arrodillado. Los psicólogos descubren en los entresijos del alma del maltratador reservas o pliegues insólitos que dan pie a unas esperanzas regeneradoras de normalización. L L A PROPÓSITO DE BACO Javier Tomeo Escritor N El vino hace a los hombres indiscretos y parlanchines ADIE en este mundo pecador puede presumir de contar con un linaje tan preclaro y tan antiguo como el de la nobilísima uva, madre del vino, que hunde sus raíces en tiempos antediluvianos. Antes del Diluvio Universal, señala Felipe Scio, severo comentarista de la Biblia, había viñas, pero no se atendía a la particularidad de su cultivo y únicamente se comían sus frutos, sin que se conociese aún la forma de hacer vino. ¿Fue realmente un infame- -nos preguntamos- -aquel adolescente mofletudo que los griegos llamaron Dionisios y que representaban coronado de pámpanos y con una copa o un racimo de uva en la mano? L os gentiles, confundiéndolo todo, atribuyeron la invención del vino a Baco y le llamaron infame por ello, pero a nosotros nos parece excesivo que se llame infame a alguien por el simple hecho de empinar el codo más de la cuenta. S e conocen, en todo caso, peores infamias, y, desde luego, mucho menos útiles que la de inventar el vino. Al fin y al cabo, fue Baco quien enseñó a los hombres el útil cultivo de las viñas, que todavía en estos tiempos da ocupación a tanta gente. Los antiguos griegos inmolaban en su honor una urraca, porque el vino hace a los hombres indiscretos y parlanchines, pero le llamaron también liber, es decir, libre, porque el vino, aunque sea momentáneamente, libera a los humanos de sus preocupaciones. -Nada ni nadie que conceda a los hombres la ilusión de que es libre- -me dice Ramón esta mañana, levantando la copa de vino- -puede ser tildado por ello de infame.