Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
48 MIÉRCOLES 20- -12- -2006 ABC MADRID www. abc. es madrid La recarga de acuíferos comenzará en tres pozos durante un año de forma experimental El proyecto está pendiente de que Medio Ambiente decida si es necesario un estudio de impacto ambiental SARA MEDIALDEA MADRID. El agua sobrante de los embalses, esa que se tira en épocas de bonanza, será inyectada en los pozos subterráneos para engrosar el acuífero subterráneo. La presidenta regional, Esperanza Aguirre, presentó ayer el plan de recarga artificial de acuíferos, que se desarrollará en tres fases- -la primera con carácter inminente- -y supondrá una inversión de 15 millones de euros. El sistema es sencillo: actualmente ya existe una red preparada para extraer el agua de los pozos subterráneos y conducirla hacia los embalses. Se trata, explicó el gerente del Canal, Ildefonso de Miguel, de revertir el sistema, de manera que el agua sobrante de los embalses termine- -previo paso por una gestión de tratamiento- -de nuevo en los pozos. No hablamos de cantidades nimias: según explicó la presidenta regional, en el año 2004 se desembalsaron 300 hectómetros cúbicos de agua, que suponen el 50 por ciento del consumo anual en toda la región. Sólo seis meses después, Madrid entraba en sequía. PLAN DE RECARGA ARTIFICIAL DE LOS ACUÍFEROS Recarga natural del acuífero Recarga artificial El agua sobrante de los embalses en época de lluvias se conduce a plantas de tratamiento y, desde allí, se inyecta al acuífero por la misma red que la extrae de los pozos en tiempo de sequía 1 El agua de lluvia se filtra en las capas más permeables de terreno 2 De esta manera, se rellena el acuífero de forma natural. Es un proceso más lento NIVEL FREÁTICO DE DESCARGA NIVEL FREÁTICO AL LLENARSE CON EL EXCEDENTE DE LOS EMBALSES ABC CG. Simón Fuente: Canal de Isabel II 3 Cuando el agua llega a un nivel, se bombea a un depósito anexo NIVEL FREÁTICO NIVEL FREÁTICO Progreso y tercer mundo Para Aguirre, tener asegurado el suministro de agua es un síntoma de progreso, y la ciudad que no tiene garantizado ese suministro es tercermundista Para evitar que situaciones de este nivel se repitan en Madrid, insistió en poner en marcha este plan de recarga artificial de los acuíferos, para el que espera que el Ministerio de Medio Ambiente no ponga trabas innecesarias Precisamente en esta misma línea aludió a su responsabilidad de garantizar la cantidad, calidad y óptima gestión del agua Incluso cuando las competencias en la materia de suministro corresponden al Ministerio de Medio Ambiente, la presidenta insistió en su voluntad de no cruzarse de brazos ni dejar el tema al albur de la climatología La Comunidad de Madrid tiene en la actualidad una capacidad de almacenamiento de agua para 750 hectómetros cúbicos de agua, lo que significa poco más de un año de consumo. Es la misma capacidad que se tenía en 1976, cuando se inauguró el último de los embalses madrileños, el de Valmayor. Existen, indicó Aguirre, limitaciones de superficie para construir nuevos y grandes embalses. Y además, otro punto en contra que añadió la presidenta se refiere a que el Ministerio de Medio Ambiente al suprimir el trasvase del Ebro nos impide abastecernos del agua de la ca- becera del Tajo, que sigue siendo necesaria en Levante Suspensión del trasvase La suspensión del trasvase impide- -añadió- -que Madrid pueda abastecerse de ese agua que naturalmente le correspondía En cifras, indicó que ese trasvase supondría 1.500 hectómetros cúbicos al año, cuando el Ebro tira al mar 8.000 hectómetros cúbicos en el peor de los años, y garantizando su caudal ecológico Los acuíferos son utilizados ahora para extraer agua en épocas de sequía: de los 77 pozos de agua subterránea que hay en Madrid, se han incorporado 90 hectómetros cúbicos de agua al sistema general, una cantidad equivalente al consumo anual de una ciudad de un millón de habitantes. Pero la capa freática tarda unos cuatro años en recuperar su nivel después de estas extracciones- hay una sobreexplotación del acuífero dijo Il- El bombardeo de las nubes, una opción en fase de estudio La Comunidad de Madrid, a través del Canal de Isabel II, firmó el pasado 21 de noviembre un convenio con representantes de trece empresas israelíes para, entre otras cuestiones, buscar el modelo matemático más adecuado al Valle del Lozoya y lograr, en el futuro, que las nubes descarguen más agua sobre el embalse de El Atazar. Así lo explicó a ABC el gerente el Canal de Isabel II, Ildefonso de Miguel, para quien la experiencia de los técnicos israelíes en materia de gestión y reutilización de agua es de gran utilidad para nosotros Según el Canal, los israelíes llevan treinta años logrando que las nubes descarguen más agua. Ocurre en un embalse cerca del Mar de Galilea que es, aproximadamente, como diez veces nuestro embalse del Atazar Con el objetivo de mejorar el rendimiento de las lluvias, los técnicos israelíes ayudarán a los especialistas de la Comunidad a encontrar ese modelo matemático preciso y concreto para toda la cuenca del Lozoya y el embalse del Atazar. A nosotros- -subraya De Miguel- en el Lozoya, no nos vale el modelo matemático que utilizan ellos en Galilea. Hemos de dar con el nuestro propio a base de estudiar y combinar la presión de las temperaturas, tipo de nubes, factores del viento, evolución de las borrascas y otras cuestiones que nos faciliten nuestro propio modelo para obtener más lluvia en esa zona madrileña del Lozoya y, en especial, sobre El Atazar Los estudios se harán de forma paralela a la recarga de acuíferos. defonso de Miguel- De ahí que el Gobierno regional quiera poner en marcha un plan para recargarlos de forma artificial: con los mismos pozos, redes y sistemas de bombeo, pero revirtiendo el uso. De este modo, el agua desembalsada se trasladará a las plantas purificadoras, y de ahí se llevarán a los pozos para recuperar el nivel freático del acuífero. El plan precisa de la autorización del Ministerio de Medio Ambiente. Un permiso que ya solicitó el anterior Gobierno regional en 2002 para este mismo plan, y que ahora probablemente obligará a realizar de nuevo una declaración del impacto ambiental del proyecto. Tres fases Según explicó la presidenta, habrá una primera fase que podría comenzar de inmediato y durar entre seis meses y un año. Durante este tiempo, se realizarían pruebas piloto en tres pozos- -los de Fuencarral, Canal Alto y Bajo y Zona Oeste- y para ello contarán con la colaboración de la empresa pública israelí Mekorot, de la que el Gobierno de Madrid ha copiado esta innovadora experiencia. Una segunda fase supondrá