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ABC MIÉRCOLES 20 s 12 s 2006 INTERNACIONAL 33 En Washington se ha puesto de moda preguntarse lo que haría Harry Truman ante el reto iraquí mo el Plan Marshall o el puente aéreo en defensa de un Berlín bloqueado por el Ejército Rojo. En este delicado contexto de paralelismos, precedentes y emulaciones es precisamente donde se sitúa el gran debate actual, en el seno de la Administración Bush, en torno a la idea de enviar temporalmente un refuerzo de entre 15.000 y 30.000 soldados de Estados Unidos a Irak para intentar contener la situación. Un fiasco de violencia que, según el último y pesimista informe del Pentágono, supone una media sin precedentes de 959 ataques a la semana y empieza a deparar a la insurgencia éxitos estratégicos Un sepulturero recogía ayer los cadáveres de varios iraquíes asesinados en Baquba, al noreste de Bagdad AP Más tropas Esta opción de más tropas, claramente contraria a los deseos de una cansada opinión pública y opuesta por la nueva mayoría demócrata en el Congreso, estaría siendo criticada hasta por la Junta de Jefes de Estado Mayor. Según informaba ayer el Washington Post la cúpula militar del Pentágono cree que estos planes van a traer más problema que soluciones, llegando a reprochar que a estas alturas la Casa Blanca carece de una misión claramente definida en Irak. Cuál va a ser la decisión final de Bush es la pregunta del millón de dólares en Washington, junto a las reflexiones de moda sobre qué haría Harry Truman ante un reto como el de Irak. Navidades con Truman Bush, buscando inspiración en sus antecesores, se piensa durante el periodo navideño una nueva estrategia en Irak: el envío temporal de un refuerzo de entre 15.000 y 30.000 soldados para frenar los ataques de la insurgencia PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Además del maratón de recepciones navideñas que por estas fechas se impone como un paquidermo de compromisos sobre la agenda de los ocupantes de la Casa Blanca, el presidente Bush se enfrenta estos días al reto de formular una nueva estrategia para la guerra de Irak. Conflicto que según el más reciente análisis remitido por el Pentágono al Congreso ha degenerado en los últimos meses en un número récord de ataques de la insurgencia y violencia sectaria. En desacuerdo con las principales recomendaciones formuladas por el Grupo de Estudio de Irak- -especialmente en lo referente a una gran retirada militar en cuestión de un año y negociaciones directas con Irán y Siria- George W. Bush habría dejado saber en alguna reunión que en estos momentos complicados una de sus grandes fuentes de inspiración sería Harry Truman. El presidente demócrata, clave en el comienzo de la Guerra Fría y responsable de un conflicto impopular como la defensa de Corea del Sur, que terminó saliendo de la Casa Blanca bastante denostado pero que sesenta años después ha sido reivindicado como uno de los hombres más relevantes de todos los que se han sentado en el despacho oval. La truman- manía del presidente Bush, percibida como un indicio de por dónde pueden ir las difíciles decisiones sobre Irak esperadas para principios de enero, no es precisamente algo nuevo. Durante la última entrega de despachos a los graduados de West Point, el correspondiente discurso presidencial abordó la importancia de su antecesor a la hora de plantar cara a la Unión Soviética. Y durante la última campaña electoral, Bush también ha utilizado la firme figura de Truman, en contraste con los demócratas de hoy en día, empeñados en una rápida retirada de Irak. Por casualidad, según la Casa Blanca, en la última tanda de insignes estadounidenses galardonados con la Medalla Presidencial de la Libertad figura el historiador David McCullough, cuya elegante biografía de Truman publicada en 1992 ha resultado instrumental a la hora de restaurar la imagen del 33 presidente de Estados Unidos. De hecho, cuando el libro se convirtió en un best- seller hasta Bush padre se contagió de una cierta nostalgia por líderes que insisten en hacer lo que creen que es correcto. David McCullough ha confirmado la admiración del presidente Bush por Truman pero también ha advertido contra la tentación de formular precipitados enjuiciamientos sobre la relevancia de un presidente de Estados Unidos, sugiriendo medio siglo para poder hacer justicia. Por supuesto, los demócratas y simpatizantes en la blogoesfera no han esperado tanto tiempo para ridiculizar el atrevimiento de Bush por intentar establecer paralelismos con un Truman históricamente ejemplar en iniciativas co- A Laura Bush le extirparon un tumor cancerígeno de la piel en noviembre ABC NUEVA YORK. La primera dama estadounidense, Laura Bush, fue intervenida quirúrgicamente el pasado mes de noviembre para extirparle un tumor cancerígeno en la piel de su pierna derecha, a la altura de la pantorrilla. La intervención no exigió el ingreso de la primera dama y tenía un pronóstico favorable, ya que fue detectado precozmente. Laura Bush tiene 60 años de edad. Según publicó ayer The New York Times el silencio informativo acerca de la intervención respondía al carácter privado de la misma, tal y como aseguró la secretaria de prensa de Laura Bush, Susan Whitson, quien restó importancia subrayando el hecho de que se utilizara anestesia local y el carcinoma fuera detectado rápidamente. Whitson resaltó que se trababa de algo privado, y por ello no se había dicho nada hasta ahora a los medios de comunicación, cuando han empezado a preguntar. Los servicios sanitarios de la Casa Blanca decidieron llevar a cabo una biopsia de una llaga que no cicatrizaba y descubrieron que en realidad se trataba de un carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer de piel que se desarrolla en las capas intermedias de la epidermis y supone el 20 por ciento de todos los casos de cáncer de piel. Gracias a la detección rápida de la señora Bush y al tratamiento, su pierna cicatriza señaló Whitson. Ella es examinada en forma regular, los exámenes son buenos. Todo parece ir bien añadió. Según la Fundación de Cáncer de la Piel, el de Laura Bush es la segunda causa de cáncer de piel más común y su tratamiento tiene una tasa de éxito alta si es tomado a tiempo. Como todo cáncer de piel, la exposición frecuente al sol es la primera causa para su aparición, indicó la citada fundación.