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8 OPINIÓN MIÉRCOLES 20 s 12 s 2006 ABC REVISTA DE PRENSA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Juan Pedro Quiñonero Un turista italiano en Cataluña La reunión Zapatero- Rajoy Si Zapatero, asustado, quiere ahora agarrarse a los faldones de Rajoy cuando finaliza el plazo que ETA le ha dado para someterse a ella, Rajoy hará bien en acudir a La Moncloa a tratar de calmar sus miedos. Pero tanto Rajoy como los policías, guardias civiles y ciudadanos tenemos la obligación de aclarar que estamos con la civilización, con la democracia y con el Estado de Derecho, es decir contra el proceso que pretende colocar a Terneras, Oteguis o De Juanas en el nivel interlocutorio de un gobierno, siquiera de uno tan singularmente irresponsable como éste. Cuando ETA vuelva a atentar con los medios que ha obtenido durante esta luna miel gracias a un proceso panoli, sabremos para qué ha servido levantarle la presión policial, permitirle volver al Parlamento vasco, reunir fondos, camelar almas cándidas con insufribles discursos de barroca y hueca retórica o estafar a la ciudadanía con una supuesta voluntad de renunciar a la violencia. Acabar con ETA, enfrentarse y no aceptar ni su naturaleza totalitaria ni sus medios criminales es un objetivo del que no se puede desviar ningún gobierno pues se suicida con ello. La autodeterminación del País Vasco es un proyecto legítimo en cualquier partido excepto en ETA precisamente por su naturaleza totalitaria. Precisamente esa naturaleza totalitaria es lo que obliga a destruirla y neutralizar a sus militantes mediante una reeducación que les permita ser capaces de convivir en una sociedad civilizada. Juan Carlos Antón Nárdiz. Madrid GANAMOS EN FOLLONES levamos número ganadores en la lotería internacional de los escándalos: el caso Air Madrid da una imagen desastrosa de España en las Américas y Europa. En Londres, BBC Mundo ha abierto un debate inflamable entre sus oyentes de ambas orillas del Atlántico, destacando la dimensión nacional del problema en México, Ecuador y Perú, donde han sido congeladas las cuentas bancarias de la compañía. En París, L Echo Touristique evalúa el efecto imagen entre los viajeros europeos. Liberation habla del follón En Argentina, Clarín subraya que las oficinas argentinas de la compañía se han cerrado por razones de seguridad y por miedo a los ataques incontrolados de víctimas o familiares angustiados. En México, La Jornada se pregunta si el escándalo no pudiera tener un efecto dominó en otras compañías americanas. Por su parte, El Financiero mexicano se pregunta por la eficacia de las medidas gubernamentales. En Colombia, El Tiempo denuncia la posible discriminación que pudieran estar sufriendo en España las víctimas colombianas. En otro terreno, el último viaje africano de Zapatero ha atizado la dimensión humanitaria de las tragedias migratorias. En Dakar, Wal Fadjri destaca las protestas de las asociaciones de senegaleses instalados en España, intentando federar unas quejas humanitarias siempre sangrantes. En Londres, la BBC insiste en la inutilidad aparente de unos acuerdos muy frágiles ante la gravedad de los problemas pendientes. En Marruecos, la actualidad española se lee a la luz de los problemas e intereses propios. Aujourd hui Le Maroc vuelve a la carga con la dimensión histórica del proyecto de gran descentralización marroquí, comparado con el proceso autonómico español. En el terreno de la corrupción, sólo se hacen comparaciones nacionales. En París, Liberation titula: Repetidos escándalos inmobiliarios en España Y publica una larga crónica, muy colorista, que compara mal que bien los escándalos de Marbella y Andratx, destacando la aparente impunidad del Estado ante la corrupción rampante. L Soy un italiano casado con una alemana y vivo en Madrid, donde también viven mis seis maravillosos nietos, que son españoles. Desde siempre me ha gustado hacer turismo en Cataluña, donde la mayoría de la gente es muy amable y cuyo servicio turístico es de primera clase. Últimamente, cuando he ido a Cataluña me he encontrado algo incómodo porque todo el mundo me habla en catalán. Pero he encontrado una solución a este problema, que funciona en el 99 por ciento de los casos: cuando alguien me habla en catalán, yo contesto en italiano o en alemán y en seguida todos empiezan a hablarme en español. Pero un turista proveniente de este pequeño mundo de trescientos millones de hispanohablantes, si no sabe hablar italiano o alemán u otro idioma, posiblemente se va a encontrar muy incómodo en Cataluña, y si domina el idioma italiano o alemán, posiblemente prefiere hacer turismo en Italia o Alemania, donde no faltan los atractivos turísticos. Me temo que ésta sea una penalización que la industria turística catalana no se merece. Alberto Lucarelli Majadahonda (Madrid) Intolerancia y sectarismo A lo largo del fin de semana he ido conociendo detalles de la actuación de la directora de un Centro Público de Enseñanza de Mijas (Málaga) de prohibir y retirar el trabajo que habían realizado los alumnos y profesores (supongo que un grupo) para montar un belén en espera de Navidad. Mi primera reacción fue de sorpresa: ¿cómo una directora que se supone que debe potenciar la libre iniciativa de alumnos y profesores en las actividades escolares que se hacen en los centros de enseñanza prohíba una? Más tarde leo que ha tirado a la basura el trabajo realizado y pagado por los alumnos; lo leo varias veces porque no puedo entender esa falta de respeto hacia unos niños o jóvenes que han trabajado en un proyecto con el que estarían ilusionados ¡A la basura! Pero, ¿por qué? Yo he trabajado treinta y siete años en la enseñanza pública: con Franco, cuando gobernaba la izquierda, cuando gobernaba la derecha y jamás he vivido una actitud tan ofensi- va, intolerante y poco educativa como ésta. Luego, ante las críticas que ha recibido, la directora del citado instituto se ha justificado diciendo que podría (en condicional) ofender a otros alumnos o padres. O sea, que nadie se había sentido ofendido, que nadie había hecho la más mínima protesta, que su centro, enclavado en el corazón de Andalucía, está lleno de jóvenes y padres que han visto un belén en sus casas desde siempre, que en su casa se celebra la Navidad, como en la mayoría de los hogares andaluces, y que, participaran o no en la actividad, la han visto como normal. Tener unos principios, unas convicciones, unas creencias, es algo personal, y la señora directora hace muy bien en tener las suyas, las que sean; pero imponerlas a los demás es intolerancia, y si se hace desde un cargo público, es sectarismo. Ángela Díaz Alonso Sevilla Hagamos algo por el Tercer Mundo en Navidad Si las estadísticas no mienten, según informaciones facilitadas por FAO y por Cáritas, 800 millones de personas pasan hambre en el mundo, y cada año mueren unos cinco millones de niños por desnutrición. Por contraste, otras fuentes nos aseguran que, este año, cada familia española gastará más de 1.000 euros de promedio durante las Navidades. Ya se ve que, aproximadamente, con los extraordinarios que hace una familia occidental durante estas fiestas, podría vivir todo un año una familia del Tercer Mundo; quizá sólo con lo que se gastarán algunas personas en el cotillón de Fin de Año. Pero tranquilizaremos nuestra conciencia pensando que la responsabilidad es de gobiernos y organismos internacionales, y que personalmente poco podemos hacer por el Tercer Mundo. Pero sí po- demos gastar menos en comida y regalos, y destinar lo que ahorremos a instituciones que se dedican a combatir el hambre en ese entorno inmediato de pobreza y marginación que llamamos cuarto mundo. Sin pretender amargar la Navidad a nadie, pues son las fiestas más importantes del año y es lógico que se celebren, me parece evidente que unas Navidades más sobrias y solidarias serán unas Navidades más felices. Federico Gómez Pardo Gerona La Policía autonómica no ha paliado el problema La reciente oleada de robos ha puesto en evidencia de nuevo el aumento de la inseguridad en Cataluña. Nos prometieron que con la Policía autonómica mejoraría la situación, pero está ocurriendo todo lo contrario: las encuestas de seguridad pública señalan que desde que comenzó el despliegue de los Mossos, el número de catalanes que afirman haber sido víctimas de algún delito no sólo no ha disminuido, sino que se ha incrementado año tras año, y resulta muy significativo que en Barcelona el primer año de sustitución de la Policía Nacional por la Policía Autonómica haya sido un año récord en percepción de inseguridad ciudadana en la ciudad. Quizás algunos políticos autonómicos estén muy satisfechos porque tienen una policía a sus órdenes, pero se han gastado miles de millones en nuevas instalaciones, comisarías y personal y, al final, los ciudadanos estamos más inseguros que antes. María González Gutiérrez Barcelona