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88 CIENCIAyFUTURO Salud MARTES 19 s 12 s 2006 ABC Obtienen una vacuna que ataca al parásito de la malaria dentro del mosquito ABC MADRID. Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos han desarrollado una vacuna experimental contra la malaria que se dirige al parásito que se encuentra dentro del mosquito. Las conclusiones de la investigación se publican en la edición digital de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias. El objetivo de la vacuna es desactivar el parásito de la malaria, Plasmodium falciparum mientras se encuentra aún en el mosquito. La vacuna, eficaz en ratones, contiene Pfs 25, una proteína presente en el parásito sólo durante el tiempo en el que éste se encuentra en el intestino del insecto. Tras identificar esa proteína presente en el parásito, los investigadores la modificaron con la ayuda de otras proteínas. Una vez reinyectada en un ratón, esta proteína recombinada creó anticuerpos muy resistentes, según los investigadores. Descubrimientos previos ya habían demostrado que los anticuerpos contra la Pfs 25 en la sangre de la que se alimentan los mosquitos pueden impedir el desarrollo del parásito. Para aumentar la respuesta de los anticuerpos ante Pfs 25, los investigadores alteraron esta proteína uniendo varias copias juntas o conjugándola con otras proteínas. Cuando la vacuna se administró a ratones, estas proteínas conjugadas generaron los anticuerpos de la Pfs 25 durante un largo periodo de tiempo. Estos resultados sugieren que la vacunación con los conjugados de la Pfs 25 podría reducir la transmisión de la malaria al bloquear el desarrollo del parásito en el mosquito. La huella emocional del 11- S Un estudio sobre los atentados demuestra que la amígdala cerebral mantiene algunas vivencias congeladas en la memoria, inmunes al efecto del olvido N. R. C. MADRID. ¿Qué ocurre en el interior del cerebro para que una experiencia dramática quede congelada en la memoria? ¿Para que revivamos lo que hacíamos en el preciso instante en el que ocurrió? Ese fenómeno es conocido desde hace años como memoria flash o flashbulb Con ese término, científicos estadounidenses explicaron en los años 70 cómo tras grandes sucesos, como los asesinatos de Lincon o Kennedy, la población mantenía sus vivencias pese al paso del tiempo. Bastaba con que escucharan alguna noticia sobre el suceso para revivirlas. Se especulaba entonces que las emociones influían en la memoria humana al activarse una pequeña región del cerebro, denominada amígdala. Una nueva investigación ha confirmado el papel de esta pequeña estructura cerebral cercana al encéfalo y aporta nuevos datos de lo que sucede en el interior del cerebro. Psicólogos de la Universidad de Nueva York han demostrado, con imágenes de resonancia magnética, que la propia experiencia personal activa también los circuitos cerebrales responsables de este tipo de memoria. Lo han hecho en una investigación que esta vez no se ha centrado en ningún magnicidio, sino en uno de los dramas más recientes de la historia norteamericana: los ataques terroristas del 11- S y la caída de las Torres Gemelas de Nueva York. Un bombero neoyorquino, desolado, hacía un alto en las tareas de desescombro la noche del 11- S po, con los que se encontraban en un área menos próxima a las Torres, y el último, con los habitantes de la zona más alejada, en el Manhattan alto. Los investigadores examinaron la actividad cerebral de los participantes con resonancia mientras recordaban aquel fatídico 11 de septiembre de 2001. Tomaron esas imágenes de su cerebro y las compararon con otras en las que recordaban otras vivencias de aquél verano que no tenían relación con el atentado. Una vez finalizada la sesión de resonancia, los participantes también escribieron sus recuerdos personales. Sólo la mitad de los sujetos pudieron contar con gran detalle y seguridad sus recuerdos. Y fueron los que vivían más cerca de las Torres los que EPA Experiencia personal Hoy, en la revista Proceedings explican cómo las vivencias se recuerdan con más intensidad, seguridad y detalle cuanto más próximo se estaba de las Torres Gemelas. No se trata de impresiones personales, porque los investigadores comprobaron que la amígdala cerebral se activaba al rememorar aquél día y modulaba el circuito de la memoria. La investigación comenzó tres años después de los ataques terroristas. Participaron 24 neoyorkinos que se dividieron en tres grupos. El primero, con los vecinos más próximos al suceso, de la zona más baja de Manhattan; el segundo gru- lo hicieron con más detalle. Podían incluso describir lo que estaban viendo, oyendo e incluso oliendo en ese instante. Entre estos mismos participantes, las pruebas de imagen ofrecieron un aumento de la actividad de la amígdala cerebral. Más información sobre la investigación: http: www. nyu. edu ¿Dónde estaba cuando los aviones golpearon las torres? Los atentados terroristas de aquel septiembre de 2001 quedaron impresos en la memoria colectiva. Han pasado cinco años desde el fatídico día, pero millones de personas recordarán dónde se encontraban cuando el vuelo 175 de United Airlines impactó contra la Torre Sur del World Trade Center, o cuando la primera de las torres colapsó 45 minutos después. Los científicos llaman memoria de flash a hechos como éstos, con tal carga dramática que quedan grabados en el recuerdo. En los momentos que siguieron al choque de los aviones contra las Torres Gemelas, fotógrafos profesionales, turistas y aficionados salieron a las calles cámara en mano para grabar aquello que su cerebro ya estaba imprimiendo en su memoria. Fue el atentado más fotografiado de la historia. Pero aquéllos que estuvieron tan cerca, probablemente, no necesitarán ver las imágenes para revivirlo de nuevo.