Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 MARTES 19- -12- -2006 ABC CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo La iraní Annousheh Ansari- -la última turista espacial- -a bordo de la nave Soyuz TMA 9, camino de la Estación Espacial Internacional, el pasado 18 de septiembre REUTERS Estados Unidos se concede ocho años de turismo espacial sin apenas reglas La primera normativa sobre este naciente y multimillonario negocio elude el factor seguridad s La Administración descarta una regulación exhaustiva para no perjudicar al sector ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. La Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) acaba de sacar las primeras reglas de juego del turismo espacial, un naciente negocio que la misma FAA cree que podría generar mil millones de dólares al año en 2021. Ante cifras así, ¿quién dijo miedo? Entonces, se han dictado unas reglas que, más que reglas, parecen un contrato prematrimonial: el turista espacial se da por enterado de que puede morir y se compromete a no demandar al gobierno si algo sale mal. ¿Y la seguridad, qué, en los tiempos del terrorismo? Pues... la respuesta, dentro de ocho años. Si Bin Laden puede pagar los 200.000 dólares que en este momento se piden por un asiento en un vehículo espacial (tarifas de la empresa Virgin Galactic para apenas un paseo) este es su momento; y lo seguirá siendo durante ocho años. Eso va a durar la moratoria que la FAA se ha autoconcedido para entrar a saco en una regulación a fondo de la seguridad de los vuelos espaciales, para hacerla tan minuciosa como la que rige en la aviación civil. Sólo si ocurre una tragedia y mueren turistas espaciales antes de lo previsto, podría acortarse esta moratoria. Y así se ha proclamado de manera explícita, ante la incomprensible comprensión general. La opción más cara Space Adventures, la compañía que puso a los primeros turistas espaciales en órbita, ofrece a futuros clientes la posibilidad de realizar un paseo espacial. Por 35 millones de dólares, el multimillonario que pase las pruebas físicas puede acceder a un viaje orbital de entre 16 y 18 días de duración, alojado en la Estación Espacial Internacional (ISS) y con derecho a un paseo espacial de una hora y media. Burlar los controles No es la primera vez que se toman decisiones audaces para no perjudicar el negocio. Hace poco más de un mes, este periódico informaba de la peripecia de Christopher Soghoian, un espabilado estudiante de Informática en Bloomington, Indiana, que con sólo 24 años, y desde el ordenador de su casa, se La Administración Federal de Aviación estima que el sector generará mil millones al año en 2021 dedicaba a emitir falsas tarjetas de embarque para la compañía aérea americana Northwest Airlines... hasta que el FBI se le echó encima y le requisó todo el equipo. El joven Soghoian se enfrentaba a ser acusado de delitos gravísimos, aunque él siempre sostuvo que el único objetivo de su experimento era, precisamente, advertir sobre los fallos en la seguridad aeroportuaria, señalando cuán fácil puede ser subirse a un avión eludiendo la watch list la lista negra de sospechosos de terrorismo. Hace pocas semanas, sigilosamente, el FBI devolvió al muchacho sus ordenadores, renunció a presentar cargo alguno... y dejó las cosas como estaban. No han hecho nada para subsanar el problema de seguridad que yo demostré protesta Soghoian en declaraciones a ABC.