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90 DEPORTES Fútbol internacional LUNES 18 s 12 s 2006 ABC UN MUNDO REDONDO Enrique Ortego EL INTER ES EL TUERTO EN UN SCUDETTO CIEGO I talia se aburre y reniega de su scudetto Por muy acostumbrado que esté al bostezo, al empate sin goles y, si acaso, a la victoria mínima, nunca el tifoso se había encontrado un campeonato tan tedioso y descafeinado. Están siendo ellos los damnificados de las malas artes de los dirigentes de sus clubes y los que están pagando de verdad esa serie de medidas disciplinarias adoptadas por la Justicia deportiva. El scudetto corre el riesgo de quedar sentenciado antes de la Navidad. El Inter se ha tomado muy en serio el papel de favorito adquirido por las circunstancias y se aprovecha del descenso burocrático del Juventus a Segunda y de la sanción de ocho puntos al Milán para manejar el campeonato a su antojo, aunque su fútbol no gane muchos adeptos por más que encadene victorias. Ayer sumó la novena consecutiva, hito en sus 98 años de vida. Superó las rachas de ocho del Inter de Carnelli (39- 40) Helenio Herrera (64- 65) y Trapattoni (88- 89) e igualó la marca conseguida por Capello el año pasado con el Juventus, que ya la había conseguido en la temporada 93- 94 con el Milán, como antes Eriksson con el Lazio (98- 99) El reto inmediato es igualar la marca histórica de once victorias consecutivas que encarriló el Roma de Spalletti el año pasado. Puede conseguirlo antes de Navidad si gana sus dos próximos compromisos: Lazio (fuera) y Atalanta (casa) La Milán neroazurra por fin sonríe. Se han marchitado ya los chistes que han acompañado sus fracasos de todos estos años y el equipo de Mancini, con sólo cuatro italianos en una plantilla de veintitantos jugadores en la que mandan ocho argentinos y cuatro brasileños, es el único líder de las grandes Ligas europeas que no ha perdido un partido. Trece victorias y tres empates. Aún así, sus números no son mejores que los del Juventus el año pasado por estas fechas y en las comparaciones salen perdiendo todavía los interistas, que sin embargo, si mantienen este ritmo, podrían llegar a los 98 puntos y superar los 91 del Juventus de Capello. Las caras de Deco, Ronaldinho, Márquez y Puyol mientras el rival recogía el trofeo muestran la desolación azulgrana REUTERS El Barça vuelve a fallar en su asalto al trono del mundo El conjunto azulgrana, que aún no ha ganado este título, perdió la final ante el Internacional brasileño después de ofrecer su versión mediocre ABC YOKOHAMA (JAPÓN) En muchas ocasiones, en el fútbol duelen más las formas que el resultado. El Barcelona perdió ayer la final del Mundial de clubes ante el Internacional de Porto Alegre después de ofrecer su versión más mediocre, tirando por la borda la inmejorable oportunidad para entrar en la historia de un club que sigue sin lograr esta copa, equiparable a la Intercontinental de toda la vida. Un partido malo de los catalanes que, junto a la de la Supercopa de Europa contra el Sevilla, ya llevan dos finales malogradas. Esta vez sí que se notó el cansancio. Estaba el Barcelona irreconocible, sin pasar de la segunda marcha y con serios problemas de creación. Nada, a dos por hora, lejos del nivel ofrecido en las semifinales contra el América. Cierto que los mexicanos son mucho peor equipo que el Internacional, pero tampoco el cuadro brasileño es gran cosa. Se repliega bien y monta contras con coherencia, como lo fue la del gol de Adriano a falta de diez minutos para el final. Pero el Barça, pese a la debacle, es insultantemente superior. De ahí que la derrota escueza más en los azulgrana, poco acostumbrados a fracasos de tal magnitud. Internacional Barcelona 1 0 Internacional (4- 4- 2) Clemer; Ceara, Indio, Fabiano Feller, Cardoso; Wellington Monteiro, Alex (Vargas, m. 45) Edinho, Fernandao (Adriano, m. 75) Iarley y Alexandre Pato (Luiz Adriano, m. 60) Barcelona (4- 3- 3) Valdés; Zambrotta (Belletti, m. 45) Puyol, Márquez, Gio; Iniesta, Motta (Xavi, m. 58) Deco; Giuly, Gudjohnsen (Ezquerro, m. 87) y Ronaldinho. Árbitro: Carlos Batres (Gua. Amonestó con tarjeta amarilla a Indio y a Adriano por parte del Internacional, y a Motta por parte del Barcelona. Gol: 1- 0, m. 82: Adriano. Rijkaard repite equipo No hubo cambios en el once de Rijkaard, poco usual teniendo en cuenta el plan de rotaciones que suele aplicar el holandés. Volvió a apostar por Thiago Motta como medio centro defensivo y el italo- brasileño se pegó a Fernandao, seguramente, junto a Iarley, el hombre con más carisma de los brasileños. Sin embargo, el trabajo de distribución de Deco e Iniesta ayer no fue tan lúcido como el de otras ocasiones. Tampoco lo fue el de Ronaldinho, que aun- que es cierto que ofreció algún destello en el primer acto, en la reanudación desapareció. No se le puede reprochar mucho al 10 del Barcelona, prácticamente casi nada, pero sí que es verdad que en las finales, en los partidos a vida o muerte (valga como ejemplo la mágica noche de París o la de Mónaco) no rinde a tan alto nivel. Espoleado por lo que conlleva en Suramérica ganar este trofeo, el Internacional se planteó la cita con mucha más seriedad. Dio muestras de tener un mejor estado físico que el Barcelona y por momentos parecía que se habían cambiado los papeles. Porque se lo ha ganado a pulso, al Barça se le concede un margen de error, pero ayer no estaba, no encontraba el camino. Impreciso, torpe y por momentos decepcionante, se durmió hasta el punto que quiso despertar demasiado tarde. Y se intuía. El Internacional tampoco achuchaba, verdad, pero en sus acometidas, casi siempre con lejanos disparos que carecían de peligro alguno, dejaba cierta inquietud en el ambiente. Hasta que asestó el golpe mortal con apenas tiempo para maniobrar. Visto el panorama, entró Xavi en la segunda mitad por Motta. Buscaba tener más balón Rijkaard, intentar subir una marcha para escapar de la desidia. Tampoco funcionó. Sólo Deco parecía algo entonado, y de hecho dispuso de la mejor ocasión para neutralizar el tanto de Adriano con un fuerte disparo que desvió el veterano Clemer. Así las cosas, el conjunto de Abel Braga contemporizó y dejó que muriera el partido sin agobios, prolongando de este modo la hegemonía brasileña en esta competición ya que en 2000 ganó el Corinthians y el año pasado se proclamó campeón el Sao Paulo.