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ABC LUNES 18 s 12 s 2006 INTERNACIONAL 31 Las conversaciones se prevén largas y complicadas, aunque logran eludir por ahora el enfrentamiento Berlusconi será operado en EE. UU. para que le implanten un marcapasos EFE ROMA. El líder de la oposición conservadora italiana, Silvio Berlusconi, ha viajado a Estados Unidos por motivos médicos, aseguró ayer el presidente del partido federalista Liga Norte, Umberto Bossi. Durante un acto de su partido en Milán, Bossi indicó, citado por medios locales, que Berlusconi ha decidido ir a hacerse operar en América y agregó que si oye gritar a su Milán probablemente se curará antes Berlusconi ahora está allí (en EE. UU. os pido algo diferente a lo habitual: mandémosle un aplauso, elevad un gran grito que pueda escuchar él que está lejos agregó Bossi. Desde hace días la prensa especulaba con la posibilidad de un viaje del líder de la coalición de centroderecha Casa de la Libertades a Estados Unidos, después de que el 26 de noviembre se desmayara en público mientras pronunciaba un discurso. El político estuvo ingresado dos días en un hospital de Milán después de que le detectaran, en un electrocardiograma llevado a cabo tras el incidente, una leve arritmia cardiaca. El diario Corriere della Sera apuntó ayer la posibilidad de que el primer ministro hubiera viajado para someterse a un tratamiento médico. Berlusconi, según el periódico, no tiene ningunas ganas de colocarse un marcapasos. Aún debe decidir Un niño norcoreano lanza una piedra al fotógrafo de prensa en la aldea de Sinuju REUTERS Reanudadas las negociaciones sobre el desarme norcoreano Después de un año de suspensión, y con un ensayo nuclear por medio, hoy se retoman las conversaciones a seis PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Nueva oportunidad para lograr el desarme nuclear de Corea del Norte. Tras permanecer estancadas durante un año, hoy se retoman en Pekín las conversaciones a seis bandas que tienen como objetivo desmantelar el programa atómico del régimen estalinista de Pyongyang a cambio de ayuda humanitaria. Una vez más, en la mesa de negociaciones se sentarán los representantes de las dos Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia, que pretenden acabar con la inestabilidad en la región. No en vano, esta nueva ronda de conversaciones viene marcada por la escalada de la tensión en el Paralelo 38, que divide la Península Coreana desde el final de la guerra civil en 1953. El pasado 5 de julio, Pyongyang disparó siete misiles, mientras que el 9 de octubre detonó un artefacto atómico a modo de prueba que hizo saltar todas las alarmas. Tras tales demostraciones de fuerza, y gracias a la mediación china, EE. UU. y Corea del Norte se avinieron a discutir sus diferencias, insalvables hasta ahora. Para empezar, la Casa Blanca pretende que Pyongyang renuncie a todo programa atómico, tal y como se acordó en la última ronda de las conversaciones a seis bandas celebrada en septiembre del año pasado. Sin embargo, dicho compromiso saltó por los aires a los pocos días por la insistencia del régimen dirigido por Kim Jong- il en continuar con sus actividades nucleares con fines civiles para generar electricidad. Posteriormente, la Administración Bush acusó a Corea del Norte de blanquear dinero procedente de la venta de armas y el narcotráfico, bloqueando sus cuentas en el Banco Delta Asia de Macao e imponiendo unas sanciones que Pyongyang exige que sean levantadas. Por eso, hay bastante pesimismo en estas negociaciones, que se presuponen largas y complicadas según aventuró ayer el enviado norteamericano, Christopher Hill. Aunque el representante de la Casa Blanca aseguró que el diálogo llegaba en un momento crucial y amenazó con avanzar por la vía de las sanciones si no se logran progresos diplomáticos Mientras, la delegación norcoreana exigió el fin de la hostilidad de EE. UU. por lo que el diálogo se prevé tan gélido como el invierno pequinés.