Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 ESPAÑA La España autonómica LUNES 18 s 12 s 2006 ABC La culpa, del hombre del tiempo En el bipartito gallego no sólo hay broncas PSOE- BNG, sino que a la hora de repartir culpas no hay límites. Si el PP carga con los incendios, las inundaciones son cosa del servicio meteorológico POR ÉRIKA MONTAÑÉS SANTIAGO. Hasta en tres ocasiones desde el pasado agosto, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, ha amenizado la rueda de prensa posterior a la reunión semanal de su Consejo de Gobierno departiendo, como si de un técnico cualificado se tratase, sobre datos meteorológicos a destajo. Así, en los últimos cuatro meses de infarto medioambiental que ha sufrido Galicia, el bipartito se parapetó, primero, en el 25 por ciento más de sequedad registrada que otros años para explicar la sangrante acumulación de fuegos en doce jornadas del agosto negro Un mes y medio después, se valió de otro análisis meteorológico para indicar que las riadas eran fruto de registros pluviométricos inauditos en la Comunidad. Y, finalmente, como no llovía a gusto de todos, se escudó en un tercer indicador: la temperatura del océano es este año hasta tres grados más elevada que otoños precedentes; de ahí los frentes fríos que desembocaron en devastadoras inundaciones de 27 municipios gallegos. Con todo, la ingente labor de los técnicos del servicio meteorológico regional- -MeteoGalicia, inscrito en el organigrama de la Consejería de Medio Ambiente- que ha estado al servicio durante los últimos meses de las peticiones de la Xunta para maquillar una catástrofe tras otra, acaba de recibir, más que el aguinaldo por los trabajos prestados, su primer vapuleo oficial. En una de esas charlas entre institucionales y amistosas, celebrada en la localidad pontevedresa de La Estrada, el director general de Protección Civil de la Xunta, Antonio Espinosa, abría la espita de la polémica cuando acusaba al servicio de predicción meteorológica de haber subestimado el potencial de las inundaciones y haberse quedado corto en sus cálculos. Si un gesto vale más que mil palabras, la reacción, sentado a su lado en la mesa de debate, del técnico del INM de La Coruña, Juan Pablo García, fue fruncir el ceño y advertir que, frente a esos informes destripados por el Ejecutivo gallego, es cierto que llueve más de lo normal este otoño en la Comunidad, pero como consecuencia de la presencia de masas de aire provenientes del suroeste, que no han arrojado, aun así, valores excepcionales para esta época del año. García volvía a colocar el balón en el tejado de Protección Civil: si el tiempo se comporta dentro de los términos habituales, la razón de las inundaciones debe ser la inoperancia del dispositivo de emergencias para encararlas, así como la desorbitada maleza que se adueña de los cauces fluviales. Cada uno pone su remedio Ese mismo día, el pasado martes, el responsable de ese dispositivo y jefe de Espinosa, el consejero de Presidencia, José Luis Méndez Romeu, volvía a querer despejar la patata caliente emergencias no falló, lo hicieron las limitaciones del servicio meteorológico que no permite detectar episodios de lluvia muy fuertes como sucede en el caso de una tormenta local o en el seno de una ría, así que su departamento se muestra dispuesto a buscar soluciones tecnológicas que remedien estas deficiencias para el año 2007. El guante -al cuello- -lo recoge de inmediato su homólogo socialista en Medio Ambiente, Manuel Vázquez, que no oculta su indignación y en el miércoles de pleno aprovecha la presencia de los medios para blindar la labor de MeteoGalicia- -tantas veces dada por buena por la Xunta- -y no sólo reprocha a Méndez Romeu que culpabilice de las inundaciones a alguien que no sea la madre naturaleza, sino que le corrige sus buenas nuevas para el próximo año: será Medio Ambiente el que ponga en marcha un modelo de sofisticados radares de predicción meteorológica durante el primer semestre de 2007.