Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 17- -12- -2006 Mercedes Sampietro abandonará hoy la presidencia de la Academia de Cine 89 El apartado dedicado a la Alianza de Civilizaciones le lleva a Mingote a rescatar una cita de Pessoa que define a la perfección tamaña cursilería: Todas las cartas de amor son ridículas. No sería cartas de amor si no fuesen ridículas. Fernando Pessoa ...Pero, en fin, sólo las criaturas que no han escrito nunca cartas de amor son las que son ridículas. El mismo, de arriba, claro) Mingote cita a Moebius y pinta, tambaleándose por el espacio sideral, a Zapatero, nuestro infatigable presidente en busca de una civilización ajena con la que aliarse inmediatamente La papeleta Hasta el amable refugio, bajo el puente, llega el mendigo, luciendo gabardina que fue de un académico que regaló a una fiel sirvienta que la robó un granuja que la vendió a un trapero que la obsequió al mendigo quien encontró en el bolsillo curiosa papeleta con minuciosa disección de indeseable adverbio defectuosamente acentuado, pues es un galicismo, lo que regocija en el puente amigable a los amigos ignorantes. ¡Es un gran regalo! -le dijeron, riendo. Lee el mendigo (pues es discreto letrado) la docta papeleta. -Grande será si resulta de veras Impermeable. -murmura. La lluvia arrecia ahora repicando el asfalto sobre las cabezas de los miserables. En los círculos bien informados se espera que con esto acabe la sequía pertinaz. La mitad de las barbaridades El trazo del maestro se pone serio en las páginas del suplemento dedicadas a la Guerra Civil (que ilustran este reportaje) Un hombre le dice a su esposa: He leído que sólo usamos la mitad del cerebro Y la mujer fulmina: Ahora comprendo por qué cuando hablamos de la Guerra Civil sólo recordamos la mitad de las barbaridades Fundamentalismo Negociaciones ETA Tabaco Sequía y Despedidas completan el aguinaldo de Mingote a los lectores de ABC. El dibujante recuerda emocionado, como una ola, a Rocío Jurado y, con los mariachis destrozados de dolor, a Rocío Durcal; a Juan de Ávalos cincelando nubes; a Mena, hermano de su cofradía del buen humor; a su compañero en la Real Academia Alonso Zamora Vicente- entendía al pueblo y el pueblo lo entendía a él. Pocos tan sabios pueden decir lo mismo A Paquito Fernández Ochoa haciendo eslalon en el cielo; a Pancho Puskas, cañoncito pum jugando como los ángeles; a Carlos Luis Álvarez, Cándido, maestro de periodistas, que al llegar al panteón celestial de los hombres ilustres es preguntado: ¿Alguna novedad en España? Sí, la enorme cursilería responde Cándido. Soy un poeta de domingo ¿Dónde va a parar Mingote con su poesía? En el universo lírico de la piel de toro anidan poetas del gol, poetas del rigor mortis o intelectual, no se sabe poetas con escafandra, poetas al sol, poetas sin fronteras o poetas de la experiencia. Se le pide una adscripción al maestro y Antonio Mingote responde que es tan poeta como el que canta debajo de la ducha. Soy poeta de domingo Poeta (grande) de la experiencia. Antonio Mingote, en el estudio de su casa BENJAMÍN LANA