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50 ECONOMÍAyNEGOCIOS DOMINGO 17 s 12 s 2006 ABC Enrique Serbeto A IBEROAMÉRICA SE LLEGA ANTES POR EL PACÍFICO E n la última década nos habíamos acostumbrado a las estadísticas triunfales según las cuales las empresas españolas estaban en segundo lugar o incluso por encima de Estados Unidos en inversiones en casi todos los países de Hispanoamérica. Años y años de autarquías y complejos de inferioridad daban paso por fin a una orgullosa epopeya expansiva en ese continente. Pues bien, esa época se ha terminado. El segundo inversor y tal vez pronto el primero es China y si hay algún otro país que le pisa los talones es la India. La economía china tiene un hambre voraz de energía y materias primas que encuentra con facilidad en sus vecinos al otro lado del Pacífico. Ese mundo que también nosotros descubrimos hace quinientos años en su redondez, tiene dos caminos para llegar al continente americano. Nosotros vemos el Atlántico, pero los Chinos solo ven el Pacífico, y cada vez más pequeño. Venezuela, Chile, Bolivia, Ecuador, el mismo Brasil, son países exportadores de materias primas y China tiene productos manufacturados a bajo precio que ofrecerles para unas sociedades en crecimiento que no siempre disponen de rentas desahogadas. Hasta un caso tan específico como Cuba, cuya economía es un sistema sencillamente delirante e ineficaz, encuentra innumerables ventajas haciendo negocios con China. Tanto mejor para todos, los buenos negocios son los que sirven para que ganen todos. El inconveniente de la expansión económica china es que se hace todavía sin contrapesos democráticos. A los chinos no les importa mucho el destino de sus socios comerciales, la libertad económica que practican es demasiado pragmática, en algunos casos claramente inmoral. Y en América hispana soplan ahora mismo fuertes vientos cargados de ese populismo indigenista que tampoco tiene mucho respeto por los principios éticos de la democracia. Esa es una desastrosa combinación que no le conviene a nadie. Y mucho menos a las empresas españolas que quieran seguir allí. El presidente Lula en Porto Alegre durante la campaña de reelección REUTERS El quejumbroso ritmo de la economía brasileña Primero en el acrónimo BRIC, que designa al grupo de excelencia de los países emergentes (Brasil, Rusia, India y China) Brasil está alejándose del ritmo de corrida y quedándose al final de la fila de los emergentes POR VERÓNICA GOYZUETA CORRESPONSAL Poco antes de que se conociese el decepcionante crecimiento del 0,5 del PIB brasileño, en el tercertrimestredeesteaño, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva dejó escapar que no sabía cómo hacer para que el país crezca El desahogo sincero de Lula se contradice con el espectáculo de crecimiento que prometió al asumir su primer mandato, en 2003. Los resultados vienen alejando a Brasil de sus compañeros emergentes del BRIC, acrónimo creado hace cinco años por el banco Goldman Sachs para citar los países con posibilidad de volverse potencias. Pero mientras Brasil creció sólo el 2,5 hasta octubre, China registró un 10,4 India, el 9,2 y Rusia, el 6,6 El año pasado el mal desempeño de Brasil no fue muy diferente, registrando una expansión de apenas el 2,3 la menor entre los emergentes y los países americanos, con excepción del paupérrimo Haití, que está en situación de guerra. Sin ir muy lejos, su vecina Argentina, que quebró hace cinco años, crece a un ritmo del 9 al año, con un 8 en 2006. Brasil no tiene cómo crecer un 5 el próximo año ni aunque fuerce la economía para lograrlo. Si lo consigue, sufrirá las consecuencias al año siguiente con un crecimiento inexpresivo, probablemente del 1,8 declaró Ricardo Amorim, director de Investigación Económica y de Estrategia para América Latina del banco alemán WestLB, sobre el soñado crecimiento del 5 que busca el actual gobierno. La expectativa de Amorim para este año es un crecimiento del 2,8 y para 2007, del 3 Un estudio del Banco Mundial, a su vez, muestra que Rusia, India y China están siendo más rápidos que Brasil en retirar barreras y ampliar la tasa de inversión. Esos países están saliendo de una base mucho peor que Brasil, lo que ayuda porcentualmente en la evolución. Sin embargo, queda claro que están teniendo una evoluciónmás rápida destacó Amorim. Para el economista, la política ha sido fundamental en ese desempeño favorable de los BRICs, con excepción justamente de Brasil, donde la fuerza degrupos de interés está muy arraigada. El país, por ejemplo, está tratando de aprobar hace más de diez años una serie de reformas que no salen del papel, como la del sistema de pensiones, que genera un déficit de más de 42.000 millones de reales (alrededor de 15.000 millones de euros) Brasil sufre el resultado de pocas inversiones en infraestructura y en educación, corrupción, exceso de burocracia, las tasas de interés más altas del mun- do, un gran déficit público y una arrolladora máquina de impuestos. La conjunción de tantos factores negativos ha enredado cada vez más el nudo, que ahora le cuesta tanto desatar. No podremos tener un crecimiento mayor, por más que queramos y que el gobierno lo prometa, si no enfrentamos el déficit con seriedad yunareformadelsistema depensiones señala Alfried Plöger, presidente de la Asociación Brasileña de Compañías Abiertas (Abrasca) Nuestro ambiente para inversiones no es amigable, tenemos barreras burocráticas de todo tipo agregó. Pero no todo en el panorama brasileño es negativo. Para Amorim, en términos de fundamentos económicos, los últimos diez años nohabrían podido ser mejores. Por eso estamos menos vulnerables comentó, refiriéndose a la mejora de las cuentas externas y de las reservas internacionales. Amorim cree que la llegada del esperado Grado de Inversión ya obtenido por México y Rusia, debe producirse probablemente entre el fin del próximo gobierno Lula y el de su sucesor, en el mejor de los casos. Al final de la fila Si Brasil crece el 2,9 esperado para este año en los pronósticos más optimistas, estará incluso así, casi al final de la fila del desempeño económico mundial, más exactamente en el puesto 151 entre los 182 países estudiados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) Brasil también tendrá un resultado inferior al promedio mundial del 5,1 un patrón que se repite en su trayectoria hace once años. Los primeros cuatro años de Lula fueron mejores que el promedio en los dos gobiernos de Fernando Henrique Cardoso, 2,6 frente al 2,3 con la desventaja para el actual mandatario, que tiene hoy un escenario internacional mucho más favorable que hace algunos años, cuando el contagio de epidemias financieras era más frecuente. Entre 2003 y 2006 el PIB global creció a tasas superiores de 4 al año, una tendencia positiva que no se veía desde los 80. La tasa de expansión global prevista por el FMI para Brasil este año será 4,9 Ya América Latina debe crecer 4,8 este año y 4,3 en 2007. CRECIMIENTO BRICS Enero- octubre 2006 En porcentaje (1) China India Rusia Brasil 2,5 ABC 10,4 9,2 6,6 (1) Participación de la inversión directa externa (IDE) Brasil supera China en inversión directa externa A pesar de la mala imagen que lleva frente a sus compañeros en términos de crecimiento, a Brasil le va mejor cuando se compara el stock de inversión directa externa (IDE) acumulado hasta 2005 en relación con el PIB. Un estudio del economista Antonio Corrêa Lacerda, de la Universidad Católica de São Paulo, muestra que Brasil tuvo un stock acumulado del 25,4 del PIB frente al 17,3 de Rusia, el 14,3 de China y el 5,8 de India. Según el estudio de Lacerda, China recibió el año pasado 72.000 millones de dólares americanos en inversiones externas, Brasil, 15.000 millones, Rusia, 14.600 millones e India, 6.600 millones. Para Lacerda, esos datos muestran que Brasil tiene potencial para recibir un volumen superior de inversiones de fuera, de entre 20.000 y 30.000 millones. La investigación, que fue presentada a congresistas en Brasilia, muestra también que el país debe incentivar la inversión interna, que es más importante que la externa. Según Lacerda, aunque la inversión extranjera tiene un papel relevante, representa una parte pequeña de la formación bruta de capital, como ocurre en los demás BRICs, donde el factor dinámico también es interno.