Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 12 06 GASTRONOMÍA Krug El champán más caro del mundo En el mundo del vino hablar de Krug es mencionar el paraíso. Su bodega es el sancta sanctórum de los espumosos y en ella se elabora el champán más caro del mundo, el Clos de Mesnil, (600 euros botella) un sorbo sólo para privilegiados POR CARMEN FUENTES ablar de Krug es hablar de tiempo, el don más preciado que tenemos todos, incluido un gran vino. Pero es también hablar de arte y de paciencia. De todos los champanes que se elaboran en Reims, ninguno tiene el carácter y la personalidad de Krug. Es el más famoso y el más demandado del mundo. Reconocido como el rey, y el preferido de los conocedores de vinos, cuando se habla de Krug (sobre todo de su Clos de Mesnil) los ortodoxos del champán se ponen de rodillas para dar las gracias al dios Baco por haber hecho posible el milagro. No es para menos, porque este vino no sale de la Casa si no está sublime. Es el lujo del terreno, de la uva y del tiempo (algunas botellas esperan 18 años ¡que ya son ¡fermentando en la bodega para conseguir el toque de la casa, ese que desde 1843 le ha sabido y le sabe dar la familia. No hay restaurante de superlujo que no tenga este champán en su carta, y la bodega es proveedora de la Casa Real Británica desde los tiempos de Jorge V H que se requiere talento. Las generaciones siguientes se esforzaron en hacerlo mejor, poniendo todo su empeño en el viñedo (la clave del vino) la selección de las uvas y el arte de la elaboración. El resultado: un lujo, porque el Krug es la Alta Costura del champán o la Fórmula 1. No es lo mismo hacer 40 ó 60 millones de botellas que 500.000 botellas. Todo se hace a mano, desde la vendimia hasta el periodo crucial del assemblage (el milagro de este champán) pasando por un corto envejecimiento en barrica de roble francés (el único champán que lo hace) antes de la segunda fermentación alcohólica en bote- Del mítico Clos de Mesnil sólo se elaboran 10.000 botellas y no todos los años (sólo cuando la cosecha es excepcional) Antes de salir al mercado está todo vendido lla, donde puede estar hasta 18 años. El tiempo es su lujo. Tres enólogos se encargan de esta minuciosa tarea, pero el toque final lo pone la familia Krug, cuya filosofía reside ante todo en ese afán apasionado de lo artesanal, algo que han conseguido en cada uno de los cinco champanes que elaboran: el Krug Grande Cuvée (120 euros y buque insignia de la bodega) el Krug Rosé (130 euros) el Krug Vintage (250 euros) el Krug Colection y el Krug Clos de Mesnil, la joya de la casa (600 euros) Del Clos de Mesnil se elaboran 10.000 botellas al año y no todos. Sólo cuando la cosecha es excelente. Es la única excepción a la regla de Krug, pues mientras los demás son mez- Seis generaciones Bebida de Reyes y de artistas Era el preferido de Hemingway, de Onassis, de Chanel y de Agnelli y hoy lo es de Armani, Renzo Piano, Scorsese, Nicole Kidman, Madonna o la Reina de Inglaterra, que no dudó en descorchar unas cuantas botellas en la cena del cincuentenario de su coronación, porque Krug es también un rey, el rey del champán El champán de los champanes con un sabor suave, dulce, aterciopelado, es la expresión del concepto de excelencia. Pero para llegar a ser las mejores del mundo, Wine Spectator dixit) sus botellas han tenido que dar muchas vueltas (sobre sus lías) y recorrer un largo camino que empezó en 1843, cuando ese maestro mezclador Johann Joseph Krug, ideó esa combinación que hoy ya es leyenda viva, sobre todo, porque han pasado seis generaciones sin interrupción sabiendo dar el toque individual y preciso al vino. Krug creó un champán con sabor propio, algo para lo