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ABC SÁBADO 16 s 12 s 2006 Cumbre de la UE INTERNACIONAL 37 Zapatero asegura que la UE dotará de fondos los acuerdos de inmigración El presidente del Gobierno aseguró que España se beneficiará de 1.800 millones de euros para resolver el problema LUIS AYLLÓN. ENVIADO ESPECIAL BRUSELAS. La decisión del Consejo Europeo de adoptar una política global sobre inmigración dio ayer a José Luis Rodríguez Zapatero una gran alegría, hasta el punto de señalar ante los periodistas, al término de la reunión, que había sido una de las cumbres más satisfactorias a las que había asistido. El presidente del Gobierno, que comenzó a insistir en octubre del pasado año en la necesidad de una mayor solidaridad europea con España en la lucha contra la inmigración irregular, aseguró también que las medidas adoptadas en este consejo en materia de inmigración contarán con unos 4.000 millones de euros en los próximos siete años, una cantidad que consideró suficiente. Zapatero desglosó esa cifra, señalando que para el control de las fronteras externas habrá 1.800 millones de euros, de los cuales el 35 por ciento irán a parar a España; unos 825 millones serán para favorecer la integración de los inmigrantes; 676 millones para las políticas de retorno; y 628 para ayudas a los refugiados. El jefe del Ejecutivo subrayó también que el próximo año aumentará hasta el centenar el número de personas que trabajarán en Frontex, la Agencia Europea de Fronteras, cuyo presupuesto pasará de 22 a 34 millones de euros. una serie de acciones para poner en marcha durante 2007, en campos como la lucha contra el empleo ilegal, la mejora de las tecnologías para el control de entradas y salidas de la UE y la cooperación y coordinación de los estados miembros en las políticas de inmigración. El otro motivo de satisfacción para Zapatero fue la declaración sobre Oriente Próximo adoptada por el Consejo Europeo, que reitera las posiciones mantenidas por la UE, pero que incluye la mayor parte de los puntos contenidos en la iniciativa que España, junto con Francia e Italia, lanzó el pasado 16 de noviembre: alto el fuego, formación de un gobierno palestino de unidad nacional, intercambio de prisioneros y encuentro entre el presidente palestino y el primer ministro israelí. Madrid rechaza las acusaciones de pasividad en el Sahara L. A. BRUSELAS. José Luis Rodríguez Zapatero rechazó ayer desde Bruselas las acusaciones de pasividad por parte del Gobierno para intentar encontrar una solución al conflicto del Sahara. Al ser preguntado por las palabras del presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, reclamando a España que, como antigua colonia, no permanezca indiferente a la suerte del pueblo saharaui, el jefe del Ejecutivo dijo que su posición nunca ha sido pasiva y que se ha mantenido siempre una actitud muy coherente. El Sáhara- -señaló- -exige un acuerdo entre las partes y la mejor prueba es que no ha habido solución porque no ha habido acuerdo hasta aquí. Todo lo demás puede estar en el terreno de las visiones históricas, de los principios, pero si queremos una solución, y el Gobierno quiere una solución, tiene que haber acuerdo Anteriormente, la posición española era de apoyo a las resoluciones de la ONU que prevén la celebración de un referéndum de autodeterminación. Recuperar protagonismo Para el jefe del Gobierno no es relevante que la declaración no haga ninguna referencia a esa iniciativa, porque considera que lo que verdaderamente importa es que Europa haya recuperado su espacio y protagonismo en Oriente Próximo. Según Zapatero, Europa es quien tiene hoy más autoridad, más credibilidad y más capacidad política para hacer esa tarea entre las partes y proceder a la convocatoria de una conferencia internacional de paz algo que no comparte Israel, que se ha mostrado siempre reacia a cualquier intervención europea y, en concreto, a la iniciativa hispano- franco italiana. Los israelíes rechazan expresamente uno de los puntos de esa iniciativa- -el envío de una misión internacional de observadores del alto el fuego en Gaza- -pedida fundamentalmente por Italia, y que no ha sido incluida en la declaración de los Veinticinco. Impulso decisivo El presidente del Gobierno insistió en que España ha sido un impulsor decisivo para que se adopten en el seno del Consejo europeo estas medidas, muchas de las cuales lo que hacen es pedir a la Comisión Europea que proponga La declaración sobre Oriente Próximo incluye la mayor parte de la iniciativa española