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36 INTERNACIONAL Cumbre de la UE SÁBADO 16 s 12 s 2006 ABC Juan Pedro Quiñonero AMBULANCIAS MAQUILLADAS E l inconveniente de la diplomacia institucional europea es que cubre la realidad más trágica con impiadosas mentiras y el manto de armiño de un cinismo fofo. ¿Las familias palestinas se matan entre ellas, a tiros? La Unión Europea finge ignorar esa ensangrentada semilla de guerra civil, desenterrando el cadáver frío de una conferencia internacional en la que nadie cree. La Unión Europea arrastra durante una década el ataúd vacío de su parálisis institucional. Madrid y Luxemburgo se ponen al frente de un proyecto de relanzamiento fingiendo olvidar que Francia no secunda tales iniciativas, Inglaterra las da por muertas y Alemania tiene proyectos propios. La Unión Europea no considera oportuno denunciar con energía el negacionismo del Estado iraní, no tiene una política común creíble contra el chantaje energético de la Rusia de Vladímir Putin, ha cerrado los ojos ante los genocidios africanos, está dividida en materia de inmigración, ¿Podrá una Alemania gobernada en coalición de intereses no siempre compatibles salvar tales abismos de sonambulismo diplomático? ¿Puede funcionar alguna iniciativa de fondo antes de conocer el rumbo que tome Francia tras las elecciones presidenciales de la próxima primavera? El realismo aconseja prudencia y paciencia, cuando el oportunismo audiovisual reclama imágenes, declaraciones, publicidad. Imposible solventar ningún problema de fondo (pérdida de competitividad europea en la escena mundial, crisis institucional, negociación con Turquía, armamento nuclear iraní, superposición de guerras civiles en Oriente Próximo, rearme de Hizbolá, etc. El Consejo finge divertirse con sus castillos de fuegos artificiales. Desgraciadamente, no es posible ocultar la brutalidad de lo real e inmediato. La Agenda de Lisboa que debía convertir Europa en la economía más poderosa del mundo sigue sin cumplirse: y el declive de la competitividad confirma el retroceso relativo de Europa en la nueva geografía de la influencia mundial. Angela Merkel y Jacques Chirac, en la apertura de la jornada de cumbre europea de ayer en Bruselas EFE Europa se encomienda a la canciller Merkel para salir del atolladero El futuro europeo está más que nunca en manos de Alemania. Con el ingreso de Bulgaria y Rumanía, la UE se declara incapaz de funcionar sin reformas ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. Exhausta de tanto remar en dique seco, la Presidencia finlandesa ha entregado el relevo de la dirección de los asuntos europeos a una Alemania de la que se esperan pasos decisivos para sacar a la UE de su grave estancamiento. Europa se pone a partir de hoy en manos de Angela Merkel como última esperanza para salvarse, a ver si enganchándose a la vieja locomotora germana consigue recuperar el movimiento. Merkel advirtió ayer a sus colegas que hará lo que pueda, pero que en el trabajo de intentar salvar la Constitución, eviten las excesivas presiones con el calendario El Consejo Europeo que concluyó ayer ha sido uno de los menos áridos pero más estériles que se recuerdan. Sólo se han puesto de acuerdo en reconocer que la UE, que daba la vienvenida a Bulgaria y Rumanía, no va nada bien y que a partir de ahora no hay nada más que hacer si no se resuelven antes los problemas institucionales. Los 27 han decidido que las posibles nuevas incorporaciones dependerán de si se idea un remedio, fórmula que al final parece ya para algunos hasta un remedio para evitarlas. El asunto de las negociaciones con Turquía que se preveía como el mayor escollo es seguramente el menor problema de esta Europa que se comporta con síntomas de hiperactividad en materias en las que no puede tener soluciones, ya sea la mediación en Oriente Próximo o las negociaciones con Irán sobre sus planes de rearme nuclear, cuando la realidad es que no aún no sabe cómo salir del laberinto en el que se encuentra a causa de la no ratificación del tratado constitucional y la perspectiva de una inercia incontrolada de ampliaciones que parecen una huida hacia delante, como se ha hecho hasta ahora. La pequeña Croacia será probablemente el último país que llegue a entrar en su día con el esquema tradicional. A los demás, Turquía incluida, les esperan pruebas suplementarias y referéndum nacionales. La cumbre ha decidido eliminar de su declaración final hasta menciones inocentes que querían reconocer que el proceso de ampliación prosigue para dejar bien claro que ya no es así. Sobre el futuro del Tratado Constitucional se ha hablado en esta cumbre, pero el primer ministro finlandés Matti Vanhanen lo declaró asunto confidencial y no se ha informado del dosier que le ha transmitido a Angela Merkel. Ésta ha dicho que ha recibido varios impulsos alentadores pero tampoco ha explicado más sobre su plan de acción. Su principal obstáculo será que las elecciones francesas no se celebran hasta la primavera, lo cual no le permitirá saber lo que piensa hacer el próximo presidente de Francia ni le dejará hablar de ello con tranquilidad en la campaña electoral. Por ello fuentes diplomáticas alemanas han reconocido que será bastante complicado llegar a nada concreto antes de fin de año, es decir, en plena presidencia portuguesa. Mientras tanto, España y Luxemburgo han propuesto celebrar en enero una reunión de los países que ya la han ratificado y en febrero otra de los que no lo han hecho, a lo que Francia ya ha reaccionado con desagrado: la dirección del debate es competencia de la presidencia alemana dijo un irritado Jacques Chirac. A Merkel la idea no le pareció negativa, pero dió a entender que su participacíón será de bajo nivel. A Zapatero, el debate parece pasarle un poco por encima, porque dijo que le daba lo mismo con ampliación o sin ella el caso es que mantiene su apoyo al tratado constitucional, cuya suerte no conoce nadie todavía. Si se quiere ver un botón de muestra del ambiente que hay en torno a su futuro, durante esta cumbre Gran Bretaña, Polonia y la República Checa, que están entre los que no han ratificado ni tienen planes de hacerlo, vetaron un nuevo intento de aplicar los principios de la Constitución en materia de Interior y Justicia, Con Razón Chirac le ha aconsejado a la canciler alemana que como primera providencia compre una campana para dirigir los debates del Consejo, y evitar que se conviertan en un caos, de veintisiete países funcionando con reglas pensadas cuando sólo eran quince. El Consejo Europeo de ayer fue uno de los menos áridos, pero más estériles que se recuerdan