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62 MADRID VIERNES 15 s 12 s 2006 ABC Gallardón no autorizará que se construya en el Soto de Viñuelas No sobre la parte de la finca que está en el término de Madrid S. MEDIALDEA MADRID. Los planes de las inmobiliarias Martinsa y Nozar para construir viviendas y un campo de golf en el Soto de Viñuelas han chocado con la negativa frontal del Gobierno de la ciudad de Madrid. El vicealcalde de la capital, Manuel Cobo, fue tajante ayer sobre este tema, al declarar que el Ayuntamiento no va a autorizar ningún tipo de construcción o edificación en la zona, ni ninguna actuación urbanística distinta de lo que hay en la finca El Soto de Viñuelas es un espacio verde que sólo en la parcela del castillo ocupa el espacio de dos Casa de Campo. Se reparte entre los términos municipales de Madrid y Tres Cantos. Las inmobiliarias han adquirido parte del suelo con inten- ción de urbanizarlo. Según recordó Cobo, en lo referente al municipio de Madrid, el Soto de Viñuelas tiene clasificación como no urbanizable, tiene protección ecológica y están incluidos sus terrenos en el parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares Años atrás, el Gobierno municipal presidido por José María Álvarez del Manzano propuso comprar la finca y abrirla al público. La Comunidad madrileña, que dirigía Alberto RuizGallardón, se opuso a la medida porque consideró que el precio por el que se ofrecían los terrenos era muy alto. AL DÍA Ignacio Ruiz Quintano UN MILAGRO L presidente del Madrid, ese señor pintoresco que da mazo de suerte y, a veces, conferencias, ha pasado por la Pontificia de Comillas para proclamar su votofobia proverbial nuestro modelo es complejo y perverso, porque luego todos los socios deciden cada cuatro años quién dirige el club y con su decisión pueden poner en peligro muchas firmas de contratos ya apalabrados y para revelar un milagro médico: Había un niño al que le quedaba un mes de vida y pidió ver a Roberto Carlos. Roberto lo hizo encantado y estuvo una hora con él jugando al balón y hablando. Al día siguiente el director del hospital dijo que, fruto de la emoción, el niño vivió trece meses más A quienes, arrellanados en el sofá de la Fox, nos empapamos diariamente de House y de Anatomía de Grey nos ha dejado estupefactos la revelación del señor pintoresco que da mazo de suerte, porque, señores, estamos hablando de un milagro, y de un milagro médico, atribuido a Roberto Carlos, que no es un chamán, sino el carrilero zurdo de un equipo de Madrid, sede del hospital anónimo cuyo director, si dijo eso, debe de estar hecho un mesmerista tremendo. Llegados a este punto, deberían manifestarse todos los personajes de la cultura sanitaria oficial, desde el consejero Lamela hasta el doctor Montes, que como buen laico habrá leído Un discurso sobre los milagros de Thomas Chubb, y Una investigación libre al interior de los poderes milagrosos de Conyers Middleton, por citar a un par de laicazos dieciochescos de categoría. Ahora permítasenos tirar de Hume, que por su inteligencia no fue lo que se dice un progresistón, para discutir el milagro desde una postura escéptica. Hume define los milagros como violaciones de las leyes de la naturaleza cuya aceptación origina un choque de dos fuerzas: la de la experiencia previa en contra y la de los testigos a favor. Pero estos testimonios a favor, incluido el de un señor pintoresco que da mazo de suerte, nunca prevalecerán sobre el cumplimiento de la ley de la naturaleza. Para entendernos: ningún número de testimonios favorables será nunca suficiente para contrarrestar toda la experiencia que nos dice que Capello no sabe jugar al fútbol. E