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20 ESPAÑA En la muerte de Loyola de Palacio VIERNES 15 s 12 s 2006 ABC La Ítaca de Loyola Ayer por la mañana emprendió viaje a esa otra Ítaca de color verde que es Markina, la suya verdadera. Desde hoy reposará en Deva, destino con ese olor a mar que tanto le gustaba a Ulises CHARO ZARZALEJOS MADRID. El cáncer es como el viaje de Ulises, sólo que algunos no llegan a Ítaca suele decir Ana Palacio, y Loyola no llegó a la Ítaca de Ulises, pero ayer por la mañana emprendió viaje a esa otra Ítaca de color verde que es Markina, su verdadera Ítaca. Lo hizo vigilada por sus hermanos: Ana- -llegó ayer mismo de EE. UU. -y Javier, que a pie de calle y con mirada digna y apretada, vieron cómo el cuerpo de Loyola, rodeado de flores y cobijado por la bandera española, abandonaba su domicilio de Madrid. Allí, familiares y amigos, con silencio y emoción, trataban de arropar a unos hermanos que hoy se sienten un poco más huérfanos. Un breve aplauso dijo que el féretro atravesaba el umbral de la puerta de la casa. Luego, silencio. Rajoy, Aznar, Acebes, RuizGallardón, Aguirre, Lamela, Astarloa, Elena Espinosa, Celia Villalobos y, junto a ellos, Ana Pastor, que hace apenas unas horas había estado visitándola. Colaboradores de su etapa en Agricultura y de sus quehaceres europeos, y otros muchos compañeros de partido, llenaban los alrededores del domicilio. Ana y Javier de Palacio recibieron el afecto de Iñaki Anasagasti, senador del PNV; de Martín Villa, presidente de la Fundación Endesa; de Santiago Ybarra, presidente del Grupo Vocento; de Álvarez del Manzano, presidente de Ifema, y de Pedro Rivero, presidente de la patronal eléctrica Unesa, entre otros. Federico Trillo fue uno de los encargados de trasladar el féretro hasta el furgón. Alguien le pidió que doblara la bandera. Pero no, el viaje lo hizo con la bandera extendida, como a ella le hubiera gustado En la calle Génova, los telegramas llegan a raudales y Mariano Rajoy ha dado respuesta a infinidad de llamadas, entre ellas la de Josu Jon Imaz, presidente del PNV Más lejos, en Bruselas, el Parlamento guardaba un minuto de silencio. Allí, como por todos los lugares por los que ha transitado, Loyola ha dejado huella. Ésta es especial en el País Vasco. Es especial su huella en Markina, punto de encuentro familiar. Y desde hoy, Loyola reposará en Deva, esa otra Ítaca tan suya y con ese olor a mar que tanto le gustaba a Ulises. El ex ministro Federico Trillo fue uno de los encargados de trasladar el féretro, con la bandera de España ABC. es Exprese sus condolencias por la muerte de Loyola de Palacio en abc. es José María Aznar y Alberto Ruiz- Gallardón