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Jueves 14 de Diciembre de 2006 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2006. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.240. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Irene Lozano PERDIDO HÉROE. SE GRATIFICARÁ AY una foto publicada estos días que nadie debería dejar de ver: la de un estudiante iraní que asiste a un discurso del presidente en la Universidad. El joven aparece levantado, en medio de la multitud, con sus brazos en alto sosteniendo un cartel en el que acusa a Ahmadineyad de fascista. La imagen es una abstracción. No se ocupa de ese hombre, sino que ilustra la contestación universitaria contra el presidente iraní. Se trata de una representación, sin más. Pero resulta que ese rostro barbado y moreno figura desde hace unos días en los archivos de Associated Press, y no hay que ser muy paranoico para imaginar que su cara descubierta estará también a estas horas en los ficheros de la Policía iraní. Esos registros no hablan de abstracciones, sino de personas, de individuos muy concretos, con un domicilio, con una familia, con una historia en la que figura cuidadosamente apuntado el dato clave: se puso en pie. Porque los hombres sin ejércitos que exponen su vulnerabilidad son personajes de tragedia que hacen perder los nervios a los tiranos, como los perdió la dictadura china cuando un estudiante se puso en pie frente a un tanque en Tiannanmen. Las democracias no obligan a arriesgar la vida y morir joven, por eso los héroes parecen haberse esfumado. Sin embargo, existe un heroísmo de baja intensidad, sin grandes fotos, pero igualmente lúcido. Es el impulso que movió a los catequistas de Aluche a denunciar a un sacerdote, ahora condenado, por abusar sexualmente de un menor; el que llevó a dos médicos californianos a negarse a intervenir en la ejecución de un condenado a muerte. Personajes prosaicos, con los que Sófocles no tendría ni para un prólogo, pero que se pusieron en pie cuando muchos permanecían sentados custodiando el fuego de su estatus. H Emilio Izquierdo, poco después de ser detenido tras la matanza de Puerto Hurraco perpetrada el 26 de agosto de 1990 REUTERS El fantasma de Puerto Hurraco Escribir Emilio Izquierdo es evocar el odio más profundo, la sed de venganza, 9 asesinatos sin sentido... Ayer falleció en la cárcel de Badajoz. Y con su muerte resucita, por unas horas, la matanza de Puerto Hurraco PABLO MUÑOZ cendio ocurrido seis años antes, se había consumado. Ahora que sufra el pueblo, como yo he sufrido durante todo este tiempo dijo Emilio tras su detención cerca de una de las casas de la pedanía, sin mostrar un ápice de piedad por las víctimas. Si no nos hubieran detenido habríamos vuelto al pueblo a dispararles durante el entierro de los muertos remachó Antonio. De los cuatro Izquierdo implicados en la matanza Emilio era, sin duda, el jefe, el líder indiscutible; su hermano pequeño, Antonio, condenado junto a él a más de 300 años de cárcel, simplemente obedecía sus órdenes, sin rechistar; sus hermanas, Ángela y Luciana, se encargaban de la intendencia de la casa y acabaron en un centro psiquiátrico debido a sus problemas mentales... Emilio era implacable: Ya estoy tranquilo, ahora ya estoy tranquilo después de vengar la muerte de mi madre afirmó tras los asesinatos, que perpetró en una calurosa noche de agosto porque era friolero y en invierno se le entumecían los dedos y no podía disparar bien. Emilio y Antonio Izquierdo pasaron muchos años en prisión juntos, en la misma celda, sin dar un solo problema. Primero estuvieron en la prisión de Córdoba, entre 1990 y 1994 y curiosamente por entonces el hermano mayor se mostraba convencido de su inocencia y de que por tanto no serían condenados. Para él la venganza no era un delito, sino un deber y por ello se sentía diferente al resto de internos, a los que consideraba más malos Ya en el centro penitenciario de El Acebuche en Almería, eran considerados presos modélicos y se limitaban a salir al patio de vez en cuando y charlar con algún recluso, sin participar en ninguna de las actividades del centro. Y como siempre bastaba una mirada de Emilio para que su hermano le obedeciera. Desde hace ya muchos años no se había vuelto a saber de él. Sólo una película estrenada en 2004 había reavivado, no sin polémica, recuerdos especialmente dolorosos para todo un pueblo. Ayer, un funcionario del centro penitenciario de Badajoz encontraba en su celda del módulo de enfermería el cadáver de Antonio Izquierdo, quien sufría problemas de corazón. Por fin había descansado... ¿en paz? V amos a cazar tórtolas Con esta frase, Emilio Izquierdo, y su hermano Antonio, se despidieron en la noche del 26 de agosto de 1990 de sus hermanas Ángela y Luciana, con las que vivían. Vamos a cazar tórtolas anunciaron, y lo que en realidad hicieron los pataspelás como eran conocidos, fue asesinar a sangre fría a nueve vecinos de Puerto Hurraco (Badajoz) y herir a seis más. La venganza contra los Amadeos por la muerte de su madre en un extraño in-