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96 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 14 s 12 s 2006 ABC Fernando R. Lafuente Ayala seduce a la cámara Anoche se estrenó la película Francisco Ayala: la ilusión perseguida dirigida por Javier Rioyo, que la ha escrito junto a Luis García Montero. El escritor acudió al estreno y declaró que me da vergüenza que la gente piense que pueda estar pidiendo compasión POR ANTONIO ASTORGA MADRID. Francisco Ayala nació- ¡respetadle! -con el cine... Y el cine, ironizó con ternura anoche el creador en el Círculo de Bellas Artes, es quizás más mentira que cualquier otra cosa por su parentesco con la vida misma Como el arte es también una mentira maravillosa, todo lo que se verá ahora es mentira advirtió al presentar la película de su vida: La ilusión perseguida El escritor de cien años llegaba nervioso, agotado, fastidiado, cansado y aburrido después de cinco horas de debate en la Biblioteca Nacional. Ayala quería irse a casa, a descansar y a dormir, pero su esposa, Carolyn Richmond, le compró una corbata en las rebajas de Loewe y le llevó de la mano al estreno de una nueva ilusión. Todo el filme le ha impactado a Ayala- casi me da un infarto -porque es magnífico ¿Qué le ha conmovido? Lo que más, hasta el aburrimiento, ha sido la abundancia de retratos míos, mi cara, mi voz y verme como un niño, junto a otras cosas terribles como el paso del tiempo a través de mis bigotes: el negro se ha tornado gris. Me aburro de mí mismo La ilusión perseguida mezcla escenas de su vida, unas más alegres otras más tristes, que le abruman y me avergüenzan- -confiesa- Hay episodios sobre los que nunca he querido hablar en público porque pertenecen a mi esfera privada. Son momentos de mi vida que los he guardado en mi memoria y en mi intimidad. Me da vergüenza que la gente piense que pueda estar pidiendo compasión para mí El cine, concluyó con igual ternura el académico, es esencial: Hemos nacido con el cine y vivimos con él. Hoy el cine es una gran industria que cubre cualquier faceta de la vida, desde las películas pornográficas que nos gustan tanto a las escandinavas que nos dejan fríos, pero fríos de admiración Dicho lo cual don Francisco se fue a la cama a ver si consigo tener un buen sueño, porque si los sueños son malos es mucho mejor no dormir Ayala seduce a la cámara, al auditorio, a sus admiradores, que son legión, a través de una ilusión perseguida que muestra a una persona de voluntad y fiereza ética, criado en la dignidad y libertad y que no cejó en el empeño de rescatar la ilusión democrática. Coproducida por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales para el centenario del escritor granadino, Ayala y su lúcida memoria acompañaron a Rioyo y García Montero en el rodaje de la cinta. Con sus recuerdos y con sus olvidos, descaradamente voluntarios- -revela Javier Rioyo- Si no quería hablar de algo no lo hacía, pero sí nos lo permitió a nosotros. Nunca saca a pasear a sus muertos, que los tiene- -su padre y un hermano fueron fusilados- -y prefiere tirar hacia adelante. Sagaz, lúcido, irónico, colaborador, inteligente, cercano, cariñoso, se ha dejado someter a mis torturas EL CINE, NUEVA COSA ESTUPENDA o he pensado el cine, mi coetáneo, con amor, encanto y desenfreno. El cine- -no el circo- -es el espectáculo que primero me sobrecogió... el cine era la nueva cosa estupenda El cine, el arte del siglo XX, ha sido en la obra de Ayala, narrativa y ensayística, buena parte del argumento de su vida. El cine, como refleja la impecable y actualísima Indagación del cinema construye en imágenes lo insólito, lo asombroso, el desenlace de perspectivas inéditas, de tramas insospechadas, de técnicas inverosimiles que pasarán- -así fue el siglo XX- -a desarrollarse después en la literatura. En pocos autores como Ayala, y tan temprano, la presencia del cine conforma un elemento vertebral. El cine, una misma película, puede llegar al mismo tiempo a ser un arte de elites (en la línea anhelada por Ortega) y un arte de masas. El cine es el presente de un siglo que vive en el futuro. El cine se define por la velocidad, el vértigo, la fragmentación y la interioridad, el discurso íntimo y el baño de masas. El cine muestra la realidad sin necesidad de un manual para descodificar los contenidos, se dirige a todos y a cada uno en particular. Para un escritor, que también ha nacido con el cine, el descubrimiento es augural. La unión del arte puro, la imagen, junto al divertimento de las masas. Charlot y Joyce, Garbo y Mann, Buñuel y Ayala. La nueva cosa estupenda no arruinaría a la literatura, la enriquecería, y Ayala fue de los pocos que, pronto, supo de ello. Y Francisco Ayala, hace cien años Cuando estalla la Guerra Civil Ayala está en Argentina, pero regresa a España y se une a los que cree que son los legales aunque sepa que no van a ganar- -explica Rioyo- Es una actitud de integridad. Él se alegra con la República, pero no se pone la banderita. No es hombre de bandería Ayala La película se ha rodado en los escenarios de Ayala: en el Albaicín, donde fue enviado de pequeñito por cuestiones de salud, en la Alhambra solitaria y sin turista por la que paseaba el escritor, el Madrid de los años veinte, al que Ayala llega ABC muy joven, con 16 años y comienza a relacionarse con el mundo literario y las vanguardias, Buenos Aires, Puerto Rico, Nueva York... Y al terminar el rodaje el centenario maestro desvelaba su secreto a sus discípulos: Haber comido poco, pero bien y cenar si acaso uno o dos güisquies y una manzana, aunque ésta es prescindible Luis García Montero desveló los dos favores que le pidió Ayala para coordinar su centenario: Que su vida sirva para explicar el siglo XX y que no aburriera a nadie. Y este centenario lo ha cumplido