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6 OPINIÓN JUEVES 14 s 12 s 2006 ABC AD LIBITUM EL ÉXTASIS DE LA ABSTRACCIÓN L margen de sus méritos pastorales, que serán muchísimos, debe reconocérsele a Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal Española, una capacidad ilimitada para el lenguaje abstracto. Ayer, escoltado por nombres principales del PNV vino a Madrid para desa, yunarse, y su palabra, espoleada por la curiosidad y la inquietud de sus compañeros de café con leche y cruasán, tuvo la claridad expositiva de un óleo de Kandinsky. Y me quedo corto. Ni Pollock en los momentos más intensos de su action painting consiguió crestas expresivas tan intensas coM. MARTÍN mo las alcanzadas, sólo FERRAND con palabras, por monseñor Blázquez. Hablar sin decir nada, como para que cualquier interpretación sea válida, no es cosa sencilla. Exige disciplina, preparación y talento. De todo ello hizo gala el obispo cuando consiguió explicar, con precisión, que el proceso de paz- -llamémosle así- -se encuentra en una fase de cierta penumbra No está en la luz, pero tampoco en la oscuridad. Se cuenta que Eugenio d Ors, maestro en el cripticismo literario, vivía tan obsesionado por alcanzar en sus textos la total oscuridad que, antes de enviarlos al periódico, se los hacía escuchar a la mujer que le atendía en las labores domésticas. Sólo cuando tan sacrificado conejillo de indias confesaba no entender nada, el maestro se sentía satisfecho y daba por concluido su laborioso proceso creador. ¿Con quién ensayará sus discursos el obispo de Bilbao? Alguien se estará ganando el cielo con la tarea y, podemos dar fe de que, entre el autor y su atendedor, no dejan una sola fisura abierta para introducir por ella la palanqueta de una interpretación. Coincidir con él a partir de tanta oscuridad sería temerario, pero es posible que no hacerlo resulte descortés. La paz- -dijo- -no puede ser imposible ¿Una pista? No, algo menos porque, en prevención de cualquier interpretación sesgada, añadió: Tiene que ser posible Entre lo uno y lo otro- -el poder ser y el tener que ser -va la distancia amplia y elástica que separa las palabras de Blázquez de algo comprensible para quienes, más a ras de tierra, interpretamos la palabra indulgencia que monseñor reclamaba en su última pastoral para los integrantes de ETA en el sentido que, desde siempre, los cristianos le venimos dando al término. No es así. Blázquez quería decir medidas de gracia Una sensación parecida se alcanza cuando se contemplan fijamente los discos cromáticos de Kupka. Sería muy de agradecer que los colegas de Blázquez más figurativos y concretos, como Antonio Cañizares o Antonio María Rouco Varela, hicieran una adaptación para gente sencilla, incluso crédula, de los dichos abstractos de tan fervoroso vasco de adopción. No todo el mundo puede entender el cinetismo de Eusebio Sempere. ZAPATERO Y EL NO PLAN B A U gobierno concertada con el PP- -según el Pacto AntiteN plan B consiste generalmente en una elaborarrorista- -para poner al terrorismo entre las cuerdas y ción de la nada, entre otras cosas porque bastanofrecerle, ante el gesto de deponer las armas, una casuíste se tuvo con poner en pie un plan A. Con ETA, tica generosa que para nada alterase las normas y pilaun plan A basado en la aquiescencia de la buena gente si res del Estado de Derecho. Corresponde a un malogro de le dicen que no habrá más muertos tiene una muy difícil esta tesis que sea la izquierda abertzale la que predice presunción de un plan B, porque cuanto más buena voque el proceso está hundido o a punto de naufragio. Es luntad se ofrece a los terroristas más fuertes se sienten. sustancial que el presidente de la Conferencia EpiscoEs muy ingrato que esta disyuntiva se haya trasladado pal y obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, dijera al sistema nervioso de la opinión pública espaayer que el proceso está en una fase de penumñola. En términos genéricos, el escepticismo resbra, de cierta penumbra aunque le fuese debipecto al plan A está cundiendo en porcentajes do invocar el realismo esperanzado. tangibles y, en casinos y estudios de televisión, Es incógnita de un largo tiempo, sobrecargase argumenta sobre un plan B del que nadie sabe do de alta tensión, lo que hará Rodríguez Zapatenada, un estado de desconocimiento que suele ro si llega a la conclusión de que su proceso de ser habitual ante lo que es inexistente. paz no tiene futuro. Por el momento, se diría que El plan A- -llamado proceso de paz- -seguraes por la peculiar naturaleza de su liderato y por mente fue urdido por intuiciones fragmentaVALENTÍ la endeblez del actual PSOE, que todavía no ha rias y no sobre un esquema de realidades, alterPUIG iniciado el repliegue a posiciones anteriores ni nativas y contrapartidas. No hubo un diseño riha buscado recuperar las líneas de comunicación- -ese guroso. Eso es propio de Rodríguez Zapatero. Según esteléfono rojo que nunca debe estar desconectado- -con ta lógica, había hecho ya lo que de una vez por todas le el principal partido de la oposición. Pero lo cada vez iba a dar la confianza de la ciudadanía: retirar las tromás acuciante es que el plan A era un mal plan, entre pas de Irak, incluso antes de lo institucionalmente preotras cosas porque se basaba en premisas irreales cuanvisible. Investido de la hiperlegitimidad moral de la izdo no le no faltaba correspondencia con elementos susquierda- -una izquierda más arcaica y radical que el fetanciales de la verdad. Huida hacia delante o regreso lipismo- lo natural sería que el resto de sus intuiciopaulatino al Pacto Antiterrorista: si el plan A puede renes también se convirtieran en datos reales, como recordarnos que el infierno está empedrado de buenas inconstituir una mitología republicana con buenos y matenciones, la carencia de un plan B ya es más bien refelos o enfrentarse denodadamente al oscurantismo eclerente de una política inhábil, ilusoria, adolescente e insial. eficaz. Mesas políticas, autodeterminación, Navarra: En paralelo, Zapatero teje un nuevo sistema de alianson bazas del terrorismo inasumibles para el Estado de zas que le permita descontaminarse de cualquier conDerecho, sea según un plan A o B. No sabemos si en algutacto con el centro- derecha: busca sus apoyos parlamenna fase de su ensimismamiento criminal ETA ya ha retarios en la misma trama que firmase el pacto del Tinenunciado a transformar el País Vasco en un trasunto de ll y emprende unilateralmente- -casi unipersonalmenla Albania de Hoxha. Lo que sabemos es que el molde dete- -la larga marcha para la reconciliación con ETA, moliberal le está tanto de más que le lleva a amenazar, hasta el punto de dar a entender que una Herri Bataextorsionar y matar. Desde luego, ETA siempre tiene un suna en la línea idónea pudiera ser un aliado cómodo paplan A, un plan B y uno C: atentar contra la vida y dañar ra desalojar al PNV del poder, como ocurrió en Catalula condición de seres vivos. ña al entenderse con ERC. Es así: reconciliación para vpuig abc. es que ETA sienta las buenas vibraciones, y no acción de