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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 13 s 12 s 2006 ABC AD LIBITUM EL POLTERGEIST DE ZAPATERO VISTO Y NO VISTO ZP Y EL FIN DE LA HISTORIA L A muerte de Augusto Pinochet le está sirviendo al socialismo español para, en patológico paralelismo, añadirle presión a la caldera en la que se cuece la Ley de la Memoria Histórica que, sin atender a la tradición navideña de la paz, mañana comenzará a debatirse en el Congreso de los Diputados. Las máquinas de la propaganda gubernamental y del PSOE, últimamente menos sincrónicas de lo acostumbrado- ¿se estará desfondando José Blanco? confían en el pasado como manto con el que tapar las vergüenzas del presente. Agotadas, y ojalá me equivoque, las esperanzas de obtener frutos tanM. MARTÍN gibles del mal llamado FERRAND proceso de paz y a falta de ideas válidas para la construcción del futuro, puede resultar útil a la causa de José Luis Rodríguez Zapatero seguir desenterrando muertos y agravios y usar así la memoria en contra de la inteligencia, algo que cuadra con su carácter, coincide con su experiencia y es lo suficientemente demoledor e intransitivo para servir de pedestal a un líder al que no se le conocen efectos benéficos para la Nación. La española, se entiende. Del mismo modo que manejar una excavadora en cualquiera de nuestras ciudades, grandes o pequeñas, conlleva el riesgo de encontrar los restos de una muralla- -pueden elegirse procedencias y épocas- el andar hurgando en el pasado histórico, con una Guerra Civil de por medio, es tener la certeza de un poltergeist. Desde Francisco Franco, que encontró en el abandono secular y en la pertinaz sequía los cimientos de la incuria nacional y la justificación de sus escaseces, no se veía por aquí un gobernante tan obsesionado con abrir las entrañas del pasado. Ninguno de los predecesores democráticos de Zapatero se atrevió a ello. Todos tuvieron el buen sentido de, en sintonía con el espíritu de la Transición, atender antes y mejor las demandas del futuro que los lamentos del pasado. Alguna razón empujará al presidente del Gobierno para olvidar a los vivos y consagrar a los difuntos el eje de su política. Lo que resulta más sorprendente es que las mejores cabezas del PSOE, algunas acreditadas al servicio de la reconciliación nacional, guardan silencio y prestan así acatamiento a la iniciativa de Zapatero, que, en el mejor de los casos, es estéril y cursa con espíritu temerario. Los fantasmas españoles, cuando se aparecen, son más violentos y reales que los de la película que produjo Steven Spielberg, y quienes hemos optado por el conocimiento de la Historia- -mejor que por su memoria -sabemos que aquí los conflictos brotan por una anécdota y no son capaces de pararlos las grandes categorías. El abuelo de Zapatero que asoma su espadón por detrás de los leones del Congreso merece respetos y honras; pero no una crispación innecesaria provocada por una Ley caprichosa en un momento en el que flojea la encuadernación del propio Estado. S doctor en La Habana, va de House con el puño en alto. E lo dijo a Millás, y varias veces, en un avión, donTodo esto es lo que en el lenguaje del canciller Moratide el vértigo anima a la franqueza (ya saben, la nos se llamaría una disparatez y en el del profesor parresía griega) Steiner, un lado oscuro en esta soberanía del recuerdo: -Lo único que me excita de la política es la posibilien la autodefinición de Europa como lieu de la médad de cambiar las cosas. moire Pero estamos en España y Rodríguez necesita Como Alejandro tenía a Aristóteles, Rodríguez tiene excitarse con sus revolucionarios, que son, según la dia Millás, gracias a lo cual sabemos que Rodríguez, para visión típica, los partidarios de deshacer la nación por excitarse políticamente, cambia cosas. Esta semana, cortes verticales, que separen sus comunidapor ejemplo, toca cambiar la Historia, que para des, y los partidarios de deshacerla por cortes Emerson era una biografía y para Henry Ford horizontales, que lancen, ya no a los proletarios una estupidez, pero que para Rodríguez es la a la guerra de clases, sino a las familias al husGuerra Civil, y para Ahmadineyad, el Holocausmeo de huesos. Si el fenómeno no escandaliza a to, que también va a ser cambiado en una confenadie es porque las revoluciones, en efecto, no rencia internacional de expertos que viajan a Teson, y ésta menos que ninguna, un heroísmo de herán, nido de la Alianza de Civilizaciones, en los que llegan, sino una dejadez de los que se alfombra persa y con una duda detrás de la orevan. Voilà! el fin de la historia. ja: Las cámaras de gas, ¿fueron usadas realIGNACIO El fin de la historia no es un invento de Fukumente por los nazis? Menuda pregunta para RUIZ- QUINTANO yama, como se creen los enemigos de Fukuyanuestros amigos Juan, Gema o Garrote, que, ma, sino de un teósofo del KGB que en los años treinta se siendo expertos (según la regla de Murphy, un experto instaló en París, dicho por el alemán Sloterdijk en El es cualquiera que no sea de la ciudad) no sé si habrán sisol y la muerte Según aquel teósofo, la historia llegó do invitados. ya a su cumplimiento sustancial en el momento en Ciertamente, somos el pueblo incansable, dispuesto que tuvo lugar el contacto visual entre Hegel y Naposiempre a empezar otra vez. Sobre esta base se propone león tras la batalla de Jena. Después de aquellas dos fiRodríguez cambiar el final de la Guerra Civil, ganando guras crepusculares de la necesidad histórica, sólo haen los periódicos lo que se perdió en los campos. Nada bría subjetividades arbitrarias sin peso histórico, con nuevo bajo el sol: Petronio, el Suso de Toro de Nerón, lo una única excepción que el teósofo creía haber descuanticipó en el festín de Trimalción, aquel nuevo rico bierto. Esta excepción no era otra, naturalmente, que que explicaba, entre los aplausos delirantes de sus inviStalin, el mismo, por cierto, que inspirara a Castelao la tados, las estratagemas de Aníbal para apoderarse de ideaza de la nación gallega. Ahora el Parlamento espaTroya. ñol va a votar otra excepción: Rodríguez y su Ley de la- -En fin, me callo para que no me tomen por un fanfaMemoria Histórica. Memoria del infierno se titularrón- -era la muletilla conversacional de Trimalción. ba la lacrimógena autobiografía de Enric Marco, el más El procedimiento para que por el mar corran las liefamoso deportado español... que nunca pisó un campo bres y por el monte las sardinas, que es la fantasía predinazi. Hay casos en los que la gente no distingue entre lecta de nuestro mundo de progreso, no podía ser más lo que es realidad y lo que no lo es dijeron los psicólosencillo: se coge, por poner un caso, la matanza de Pagos para justificar al farsante cuyo falso testimonio en racuellos y se echa sobre las espaldas de Aznar aproveel Congrerso arrasó en lágrimas progresistas los ojos chando el testimonio de Carrillo, que lo vio todo, y el forde la pobre diputada Chacón. mol de Llamazares, que, con la cosa de que lo hicieron -Todo el mundo sabe que ETA no obtuvo nada cuando negoció con Aznar. ¿Por qué son ustedes reticentes a reconocer aquella negociación?