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Martes 12 de Diciembre de 2006 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2006. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.238. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Radamés viste de Prada El tenor Roberto Alagna abandonó el escenario de la Scala de Milán en mitad de una ópera, descontento con los silbidos de una parte del público. Su sustituto, Antonello Palombi, salió a escena con vaqueros POR JULIO BRAVO COSAS MíAS Edurne Uriarte PSEUDORREBELDÍA NAS famosas actrices, de esas que viven en mansiones de seis millones y no salen a la calle sin tres o cuatro horas de peluquero y estilista y unos cuantos miles de euros encima, presumían el otro día de rebeldía exhibiendo largos pelos en sus axilas. En su momento, lo de los sobacos peludos llegó a ser tan subversivo como el piercing o las crestas. Y su exhibición en Hollywood debe de ser otra prueba de que los inteligentes autores de Rebelarse vende Heath y Potter, están en lo cierto. La contracultura se ha convertido en un negocio, a veces en contra de los inspiradores iniciales y otras como mera estrategia comercial de empresarios avispados que han sabido captar nuestro interior más idiota. Está más que probado que podemos comprar cualquier cosa por muy delirante que sea el mensaje. Por ejemplo, la campaña contra las pieles. Consiste en gente calzada con zapatos de cuero que persigue a los portadores de pieles con pelo y libera visones en Galicia mientras olvida a vacas, gallinas y conejos, a los que no duda en destripar, sea para la chaqueta de cuero, el billetero o una suculenta chuleta. Descartada la defensa de animales, yo sospecho que se trata de una campaña comercial para que las actrices vendan desnudos sin parecer cualquier cosa. Hasta ahora, he contabilizado cuatro motivos y o circunstancias para desnudarse sin que te miren mal: 1) hacer campañas contra las pieles, 2) estar embarazada, 3) ser Joaquín Sabina, y 4) ser bombero de Bilbao. Claro que el calendario de estos últimos sí tiene seguramente una auténtica causa social, demostrar que es falso que los vascos seamos unos reprimidos. U L as espantadas en la ópera no son nada nuevo. La más famosa, sin duda, es la de Maria Callas, que el 2 de enero de 1965 dejó plantados al presidente italiano y al resto del público de la Ópera de Roma después del primer acto de Norma la soprano no soportó los abucheos. Pero esto no es lo habitual. Los divos y divas, normalmente, han tenido la delicadeza de dejar colgados a sus empresarios y compañeros antes del estreno, durante los ensayos, con explicaciones más o menos (más bien menos) razonables. Pero dejar a medias una representación y, literalmente, con la palabra en la boca a una compañera de reparto no es cosa que se vea todos los días, y menos en estos tiempos en que el divismo operístico es una especie en peligro de extinción. Pero ha ocurrido, y nada menos que en la Scala de Milán, el templo operístico por antonomasia; el protagonista de la hazaña ha sido uno de los más reconocidos tenores de nuestros días, el francés Roberto Alagna (que en junio tiene previsto cantar Il trovatore en el teatro Real y cuya mujer, la soprano Angela Gheorghiu, dejó plantado al teatro hace un par de años antes del estreno de La traviata El tenor, uno de los protagonistas de la Aida con la que la Scala ha abierto su temporada, no soportó que, en la segunda representación, un grupo de espectadores le silbara después de interpretar su aria principal, Celeste Aida que el personaje de Radamés canta nada más comenzar la obra. Molesto, Alagna hizo un imprevisto y desaforado mutis y dejó sola a la mezzo Ildiko Komlosi (Amneris) que entraba en escena en ese momento para cantar un dúo con el tenor; dúo que se convirtió en solo. Mientras seguía la Roberto Alagna, en el ensayo general de Aida música, los silbidos hacia Alagna se multiplicaron, entre gritos de ¡vergogna! hasta que apareció en escena Antonello Palombi (sustituto de Alagna) vestido con vaqueros y camisa negra Radamés viste de Prada dijo un espectador ocurrente) Normalmente- -se excusó después Palombi- -no voy vestido como Radamés El tenor suplente seguía la representación desde un despacho del teatro, adonde fueron los regidores de escena para, literalmente, empujarle al escenario. AP Alagna ha denunciado la existencia de una mano negra, y tras recordar que ha triunfado en todo el mundo (incluida la Scala, donde debutó en 1990 con un apabullante éxito en una histórica producción de La traviata se ha declarado víctima de una camarilla. El público, según el tenor, estaba ya predispuesto en su contra. Nada más abrirse el telón ya empecé a escuchar bufidos dijo ayer. De momento, no volverá a oírlos: la Scala ya ha anunciado que no cantará las funciones que restan de Aída