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84 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 12 s 12 s 2006 ABC Bruce Beresford denuncia que los grandes estudios imponen actores inadecuados EFE BARCELONA. El director australiano Bruce Beresford, autor de títulos como Paseando a Miss Daisy denunció ayer en Barcelona la falta de autonomía de los realizadores en Hollywood, donde los grandes estudios imponen sus criterios a la hora de decidir los actores en papeles para los que no son los adecuados Beresford presentó el ciclo que sobre su cinematografía ofrece la Filmoteca de Cataluña desde ayer y hasta el 9 de enero, en la que se podrán ver catorce de sus películas. Destacan la citada Paseando a Miss Daisy Breaker Morant y Adquiriendo sabiduría El realizador australiano explicó que las limitaciones impuestas por los productores acaban provocando que las películas sean menos personales Beresford, reconocido como uno de los mejores directores de actores- -hasta seis intérpretes, incluidos Robert Duvall y Jessica Tandy, han conseguido nominaciones al Oscar en sus películas- -recordó que la productora Fox fue reticente a la hora de aceptar a Cate Blanchet en Paradise road porque la actriz era todavía desconocida y, aun siendo protagonista, intentaron suprimir sus escenas Bruce Beresford, nacido en Sidney en 1940, explicó que el primer paso para obtener un buen resultado de tu reparto es que éste sea el adecuado y cada actor sea realmente idóneo para el papel El director añadió que no ha visto acabada ninguna de sus películas y que nadie es capaz de superar la cifra de seis películas geniales sin caer en los excesos. Así, admitió que no se siente orgulloso de todos sus filmes En el arte contemporáneo hay poco paraíso y demasiado apocalipsis Alberto Ruiz de Samaniego s Comisario del Pabellón Español de la Bienal de Venecia cuota (el año pasado el comisario y el artista eran catalanes) -No creo que se trate de cuotas, sino más bien de que se dejen oír otras voces. Se ha tratado de romper un poco con esa dinámica Madrid- Barcelona, reflejando otro tipo de realidad que se está produciendo indudablemente desde hace 15 o 20 años en España. No quiero pecar de presuntuoso, pero creo que muchas veces el arte contemporáneo está demasiado reducido a un dramatismo teatral, demasiado volcado en consignas entorno al trauma y al dolor. necia nostálgica- pero también hay otra, la que supieron ver Proust y Nietszche, la de la jovialidad y el sí a la vida... Ésa es la que me gustaría reivindicar, porque demasiado a menudo el arte contemporáneo está excesivamente recluido en acontecimientos que marcan siempre la precaridad, la incertidumbre, la sobredosis del terror contemporáneo. Hay demasiado apocalipsis y poco paraíso. Y una de las encarnaciones clásicas del paraíso es precisamente Venecia. El crítico gallego, colaborador de ABCD de las Artes y las Letras seleccionará para el Pabellón Español a varios artistas heteróclitos que trabajarán sobre un proyecto común sobre el carácter vital de Venecia SUSANA GAVIÑA MADRID. Alberto Ruiz de Samaniego reconoce que le sorprendió la propuesta de Alfons Martinell, director general de relaciones culturales y científicas del Ministerio de Asuntos Exteriores, para ser el comisario del Pabellón Español en la próxima edición de la Bienal de Venaia. Yo no me había ni postulado, ni imaginado siquiera este tipo de proyecto Lo cierto es que lo recibió como un gran estímulo El reto me pareció oportuno- -añade- porque tanto el Ministerio como la Seacex me explicaron que la elección era un tentativa de descentralizar este tipo de proyectos para los que se elegían comisarios de Barcelona o Madrid, los dos grandes focos de arte contemporáneo -Y también hacia el espectáculo, como han demostrado, en ese mismo Pabellón algunos artistas. ¿A usted le interesa ese aspecto? -Es cierto que hay un espectáculo que es triste y al mismo tiempo histérico. A mí me interesa aportar un espectáculo que sea una especie de ficción que reinvente lo real con carácter positivo. A mi juicio, hay dos maneras de entender Venecia: la manera clásica- -la Ve- ¿Ya ha trazado las líneas generales para el Pabellón Español? -Sí. Estoy realizando un proyecto que, en primer lugar, no es continuista en el sentido de que no voy a elegir a un artista para que ocupe el Pabellón, como ha sucedido en las últimas ocasiones, y que considero ya demasiado normalizado sino que voy a plantearme un trabajo más de conjunto, con cuatro o cinco artistas diferentes. Mi idea es que se trabaje con un conjunto heteróclito, es decir, artistas que tengan prácticas distintas entre sí pero donde el Pabellón trate de propiciar una suerte de hibridación con un objetivo común. ¿Cuál es su opinión de las bienales, que tanto se multiplican? -Sucede lo mismo que con las instituciones museísticas. En la sociedad de consumo la bienal funciona como un eslabón más en el sector servicios, de manera que cualquier gran metrópoli anhela tener una como reclamo turístico... Quién es Alberto Ruiz de Samaniego (Fene, La Coruña, 1966) es Doctor en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, Magister en Estética y Teoría de las Artes por el Instituto de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad Autónoma de Madrid, y profesor titular de Estética y teoría de las artes de la universidad de Vigo. Es crítico cultural en varias publicaciones, entre ellas, ABCD de las Artes y de las Letras Ha comisariado varias exposiciones (Antón Lamazares, Manuel Vilariño) y es Premio Espais a la crítica de arte. Traductor, ha publicado varios libros Maurice Blanchot: una estética de lo neutro Semillas del tiempo La inflexión posmoderna: los márgenes de la modernidad o Belleza de otro mundo. Apuntes sobre algunas poéticas del inmovilismo -Esto lleva a plantear si una bienal es arte o mercado. -Uno de los puntos de inflexión de las bienales de hoy es que no se entienden sin la intervención del mercado. Eso no debe de ser categóricamente algo malo. ¿Esta línea se sustentará sobre alguna idea o tema concreto? -Tengo dos grandes ideas conductoras para la exposición. Una de ellas es que hoy sólo se puede entender la práctica del arte contemporáneo a partir de lo que se entiende por hibridación o intertextualidad o interdisciplinaridad. Hoy el artista ya no trabaja para un solo género, sino que los géneros transitan entre sí y se capturan códigos entre unos y otros. ¿Cuál es su aspecto positivo y qué cree aportará usted? -Lo positivo: la intensidad productiva, de oferta, que se puede disfrutar en muy poco tiempo, frente a su carácter efímero. Lo deseable sería sedimentar esos procesos a través de relacionarlos con las capas sociales y las instituciones museísticas. ¿Y la segunda idea? -Pensar el proyecto a partir de algunos filósofos o poetas que han vivido Venecia como un modelo de regeneración vital, como Proust o Nietzsche. ¿Cuál es el perfil de los artistas? ¿Serán consagrados? -Tengo que estudiar todavía qué artistas están próximos a esta idea. No tienen que ser necesariamente consagrados. ¿Descentralizar o cubrir una