Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 ECONOMÍA MARTES 12 s 12 s 2006 ABC La UE aplaza la norma que obliga a bajar las tarifas de móvil en roaming M. NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. Los ministros de telecomunicaciones de la Unión Europea no lograron ayer alcanzar un acuerdo para hacer una normativa que obligue a las compañías a rebajar el precio que cobran a sus clientes por recibir o llamar desde sus móviles cuando están en el extranjero, lo que se conoce como itinerancia o roaming en inglés. A pesar de que no hubo acuerdo todos los ministros coincidieron en que se debe hacer algo en la materia, tal y como propuso en julio la comisaria europea de Telecomunicaciones, Viviane Reding, que pidió abiertamente una rebaja de un 70 de estas tarifas por entender que no tiene apenas coste real para las empresas. Quince países europeos suscribieron una propuesta conjunta de Reino Unido y Francia de dar seis meses de periodo transitorio para que los operadores estudien la manera de poner un techo en el precio para los minoristas, es decir, los clientes residenciales. Por el contrario, en las tarifas mayoristas, las que se cobran las compañías entre ellas por prestar sus redes, todos los países se mostraron de acuerdo en la necesidad de imponer una rebaja de las mismas, aunque cabe la duda de si esto se traducirá en rebajas de precios para los clientes finales. España, por su parte, a través del Secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, apoyó que la nueva regulación se aplique simultáneamente a los precios mayoristas y minoristas, para evitar distorsiones en los mercados pero con un único nivel de precios para los dos segmentos, para evitar la confusión entre las llamadas dirigidas al país visitado y las que tienen como destino terceros países Una familia china pasa ante una sucursal de Citibank en Chengdu, en el suroeste del país, ayer AP Los bancos chinos se reestructuran para competir con las grandes firmas mundiales La innovación tecnológica y la reducción de la morosidad, principales retos para la liberalización financiera del país asiático PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Después de un período de transición de cinco años desde su entrada en la Organización Mundial del Comercio (OMC) China abrió ayer su vasto sector financiero. Una vez acometida tan histórica liberalización, ocho grandes entidades internacionales, como Citigroup, HSBC o Standard Chartered, ya han solicitado operar en un mercado que movió 1,3 billones de euros en sus depósitos de ahorros en 2005. A partir de ahora, los principales bancos mundiales- -o todos aquéllos que aporten el capital mínimo de casi 100 millones de euros exigido por el Gobierno chino- -optarán a su ración en tan suculenta tarta. Para ello, competirán con las 62 firmas nacionales del gigante asiático, cuyas transacciones electrónicas superan los 9.631 millones de euros y que han expedido 1.000 millones de cartillas y tarjetas. Por eso, 71 de las más importantes firmas extranjeras han aprovechado estos cinco años para abrir en 23 grandes ciudades de China 238 sucursales y oficinas de representación que, hasta ahora, han ofrecido unos servicios limitados al no poder operar aún en la moneda nacional, el yuan. Frente a las 70.000 sucursales de las entidades domésticas, los bancos extranjeros acumulan sólo el 2 de todos los activos bancarios, pero se han hecho con el 20 de los préstamos y operaciones en monedas foráneas. Una clara muestra de la competitividad de los gigantes mundiales del sector, a los que ahora harán frente los bancos chinos. En este sentido, las entidades del coloso oriental han hecho un titánico esfuerzo por mejorar su gestión, que todavía resulta lenta y poco eficiente por no contar aún con la más moderna tecnología. Por ello, no resulta raro pasarse más de media hora haciendo cola para un simple depósito ni tampoco es extraña la falta de comunicación entre oficinas caóticamente gestionadas. Pero en un sector financiero dominado por grandes nombres estatales, como el Industrial and Commercial Bank of China, el Bank of China, el Bank of Communications, el Agricultural Bank of China o el Construction Bank of China, el Gobierno ha impuesto unas severas normas legales para asegurarse de la eficacia de sus entidades. De igual modo, el régimen comunista ha emprendido una cruzada contra otra de las lacras del mercado bancario chino: los créditos impagados. Desde 1998, Pekín se ha gastado 300.000 millones de euros en rescatar dichos préstamos para sanear las cuentas de los bancos estatales, que además han comenzado a privatizarse sacando a Bolsa acciones por valor de 33.202 millones de euros. El problema de los impagados A pesar de todos estos progresos, algunos analistas han alertado de la debilidad del sistema financiero chino por su alto índice de créditos impagados. Dicha cifra rebasaría los 679.322 millones de euros, según un informe realizado este año por la auditora Ernst Young que, debido a las presiones de Pekín, se vio obligado a rectificar. Aunque Pekín rebaja cinco veces dicha cantidad de impagos, la cada vez mayor implicación del dragón rojo en las finanzas globales no sólo entraña una gran oportunidad para los bancos internacionales, sino también un enorme riesgo para todo el sistema. Proteger a las compañías Al mismo tiempo Ros explicó que esta política de buscar la reducción de precios para el consumidor no nos debe hacer olvidar que debemos velar por el mantenimiento de una calidad en las comunicaciones, así como de unos niveles de cobertura adecuados en todo el territorio y del mantenimiento de una industria saneada que pueda hacer frente a los importantes retos del futuro Los ministros tampoco alcanzaron un acuerdo para crear la figura de un regulador europeo de telecomunicaciones. Investigadas las sedes de LG Philips en Corea, Estados Unidos y Japón Las oficinas de LG Philips en Corea, Estados Unidos y Japón han sido investigadas por los reguladores de cada uno de estos países en busca de indicios sobre un posible caso de vulneración de los principios del libre mercado en el negocio de las pantallas LCD, anunció ayer la compañía en un comunicado. En concreto, LG Philips explica que el viernes pasado, como parte de una investigación por posible conducta contra la competencia en la industria de los LCD se personaron en sus oficinas funcionarios de la Comisión de Comercio de Corea y de la de Japón, así como del Departamento de Justicia norteamericano. LG Philips dijo que tomará este asunto muy en serio y que cooperará con las autoridades reguladoras al tiempo que se compromete a seguir con su negocio con normalidad