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ABC MARTES 12 s 12 s 2006 Chile afronta su futuro sin Pinochet INTERNACIONAL 37 LUCÍA HIRIART DE PINOCHET LUCÍA LA ÚLTIMA PALABRA DEL GENERAL Asustado por el cariz que tomaba la fase terminal del Gobierno de Salvador Allende, ella le llamó gallina y él no se atrevió a dejarla con la palabra en la boca C. DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL SANTIAGO. Relata la familia que las últimas palabras de Augusto Pinochet Ugarte fueron para su esposa. Dicen los hijos, las hijas y los nietos, que le tomó la mano y pronunció su nombre: Lucía. Después, el abuelo, el padre y el marido, expiró La voluntad del muerto se resumió en una palabra. Quizás no la terminó y se quedó en Luci... Algunos dicen que se comió la a pero el viejo ya no estaba para tragarse nada y menos algo que era de ella. Casada con el general y con el poder, Lucia Hiriart lo ha perdido todo. El día de su 84 cumpleaños se le fue un súbdito, un general rendido a sus pies, un hombre único. Cuentan y parece que ella no niega, que Lucia le gritaba. Asustado por el cariz que tomaba la fase terminal del Gobierno de Salvador Allende, ella le llamó gallina y él no se atrevió a dejarla con la palabra en la boca. Quería que su gallo pusiera orden en el corral del Chile de Allende y su gallo lo hizo. Atrás quedaron las declaraciones de apoyo al gobierno socialista: pagaré con mi vida la lealtad había dicho en público Pinochet. Lucia se declaró soldado pero llevaba los galones bajo el ala, incrustados en el pecho y grabados en un corazón de armas tomar. El día que los ingleses le detuvieron en Londres ella exclamó: ¡Acaso no saben quiénes somos, acaso no nos conocen! No entendió nada. Hasta hoy sigue sin comprender. Poder en la cocina y en los salones del Palacio de la Mone- salieron buena parte de las plañideras que anoche sollozaban ante el ataúd del general, que ayer lloraban por el tata y anteayer pateaban y escupían en el Senado contra los críticos del salvador de la patria. El PP pide una posición común ante la próxima desaparición de Castro J. L. L. MADRID. Un día después de la muerte de Augusto Pinochet, el Grupo Popular en el Congreso se apresuró a presentar ayer una interpelación urgente al Gobierno sobre la posición política de España ante la próxima desaparición del presidente cubano, Fidel Castro. En el texto, el PP constata que Cuba atraviesa unas circunstancias que exigen una posición común y firme de todas las fuerzas políticas españolas. La enfermedad del dictador Fidel Castro, su desaparición en los actos oficiales del régimen y el haber puesto a disposición de su hermano Raúl Castro todos los resortes del poder han provocado la expectativa de una transición en la isla El principal grupo de la oposición afirma estar convencido de que el futuro de Cuba corresponde decidirlo única y exclusivamente a los cubanos Asimismo, subraya que este futuro debe estar ligado al respeto de los derechos humanos y a la democracia Previsora en exceso Con esos mimbres se urdieron también fortunas de volumen indeterminado. Lucía, previsora y desconfiada de la democracia, dejó atado y bien atado, a golpe de decreto, que un porcentaje de la recaudación de la lotería nacional se destinará a los CEMA, su refugio. Dinero contante y sonante como el que guarda en algunas de las cuentas en el exterior que están a su nombre, Lucía. Un Chile sin rencores, ni revanchas pero donde la Historia no sea tergiversada El deseo de este año ya no sonaba a reproche. La mujer, la matriarca, se hizo famosa durante los diecisiete años que hizo del poder un bien ganancial con otra frase: Son todos unos mal agradecidos Ese todos eran los que protestaban, los que fallaban a su marido, los traidores. De los subversivos ni hablar. De eso ni palabra, la última la tenía ella pero, por una vez, el domingo la pronunció él: Lucía. da, doña Lucía sí sabe de números. Repartió los huevos de la riqueza en distintas canastas, su favorita era la CEMA, Centros de Madres a los que se entregaba y adoctrinaba. De allí