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ABC LUNES 11 s 12 s 2006 Muere Pinochet sin ser juzgado INTERNACIONAL 37 El dictador chileno junto a Juan Pablo II el 6 de abril de 1987. A la derecha, en su época como jefe del Ejército, con Fidel Castro durante su visita a Chile en 1971 AFP Genealogía del despotismo Sin ley ni derecho, la esfera política queda en manos de un poder omnívoro que tiende a la corrupción infinita y a la desconsideración sistemática de la vida humana POR VALENTÍ PUIG Lo que nos vaya a deparar el siglo XXI todavía se está incubando en la cueva de Bin Laden o en cualquier confín asiático, como las crías de Godzilla. Del siglo XX tenemos ya el panteón de la infame turba que protagonizó los totalitarismos. Pinochet fue el autócrata sin piedad que ocupa el vacío de poder y procede a la enajenación represiva del útero materno, sustituyendo el orden civil- -ya tan deteriorado con Allende- -por el grito cuartelero. Así son algunos movimientos reactivos, ajenos al control de la ley y del perdón. Con la muerte del general Pinochet y con Castro en el umbral de la extinción, dos destinos despóticos juegan a calcarse la figura en el espejo, con la diferencia de que Pinochet en su día asumió el veredicto de un referéndum después de potenciar la economía de merca- Augusto Pinochet, al lado de Imelda Marcos en los funerales de Francisco Franco en 1975 do. Sin ley ni derecho, la esfera política queda en manos de un poder omnívoro que tiende a la corrupción infinita y a la desconsideración sistemática de la vida humana. En estos casos- -como decía François Furet- -imitación y hostilidad no son incompatibles: Mussolini le tomó prestadas ideas a Lenin, pero para EFE La ex primera ministra británica, Margaret Thatcher, visitó al REUTERS general chileno durante su detención y procesamiento en Londres cracia. Quizás sea eso el siglo XXI, ecléctico tras el fracaso del comunismo, acelerado vertiginosamente por la globalización, en busca de una práctica del bien común que no pueda ser monopolizada ni por el autoritarismo ni por la tentación totalitaria. Aún así, no acertamos a saber cual es el futuro de la libertad en el siglo que comienza. Si la libertad depende de la democracia y el Estado de derecho, la aparición de las llamadas democracias liberales alterará relaciones de causa y efecto. Por eso, con el cortejo fúnebre de Pinochet repasar la genealogía del despotismo ilustra otro siglo. Valle Inclán inicia su Tirano Banderas con un atroz fusilamiento. vencer y prohibir el comunismo en Italia, del mismo modo que Hitler y Stalin ofrecieron no pocos ejemplos de complicidad beligerante. La Iberoamérica que tan trágicamente padeció la acción del Che Guevara y la reacción de Pinochet ahora anda a medias en manos de nuevos populismos que sombrean los avances de la demo-