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ABC LUNES 11 s 12 s 2006 Muere Pinochet sin ser juzgado INTERNACIONAL 31 Cinco causas judiciales que no lograron sentarle en el banquillo Desde que se interpusiera la primera querella contra él en 1998, Pinochet tuvo que enfrentarse a más de trescientas, pero ninguna le llevó a juicio L. PÉREZ CORRESPONSAL SANTIAGO DE CHILE. Augusto Pinochet murió a los 91 años acorralado por la Justicia, con cinco juicios en marcha en el momento de su fallecimiento. Pese a que el ex dictador perdió su inmunidad de ex gobernante en catorce ocasiones, ninguna de las trescientas querellas criminales que apuntaban en su contra terminó en una condena judicial. Los abogados querellantes en las causas contra el ex dictador, así como los familiares de la víctimas de la represión, destacaron la paradoja de que Pinochet haya fallecido cuando el mundo celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos. La primera querella criminal contra Pinochet fue interpuesta en febrero de 1998, poco antes de que éste dejara la comandancia en jefe del Ejército, cargo que ostentó durante 25 años y desde el cual ejecutó el golpe de Estado de 1973 que derrocó al presidente socialista Salvador Allende. La fallecida dirigente comunista Gladis Marín, cuyo esposo desapareció en 1976 tras ser arrestado por la policía secreta del régimen militar, abrió un camino por el cual Pinochet fue acumulando causas en su contra por las más de tres mil víctimas de la represión, entre detenidos desaparecidos y ejecutados. El mayor golpe a la impunidad que vivía Pinochet lo recibió en Londres, cuando en octubre de 1998 fue arrestado en cumplimiento de una orden emitida por el juez español Baltasar Garzón. El ex jefe militar permaneció 17 meses arrestado en Londres y, por razones de salud, pudo regresar a Santiago en marzo del 2000. Desde entonces, se sucedieron las querellas. Sin embargo fue el juez Juan Guzmán Tapia el primer magistrado que llevó a juicio al ex dictador. El general Pinochet perdió su fuero en 2000 para responder por la llamada Caravana de la muerte una comitiva militar que en 1973 dio muerte a 75 personas. Un capítulo de ese proceso sigue abierto y forma parte de uno de los cinco juicios que Pinochet dejó pendiente con su muerte. Pero pudo librarse de la causa del juez Guzmán. En agosto de 2001, un informe médico determinó que el ex dictador padecía demencia senil lo que le impedía afrontar cualquier proceso. Desde ese momento, la Justicia parecía tener freno, y de hecho las mismas razones médicas impidieron el avance de las causas. Todo cambió cuando, en 2004, una investigación del Senado de EE. UU. descubrió que Pinochet tenía más de 120 cuentas bancarias secretas con una fortuna cercana a los 30 millones de dólares. Junto al inicio de un juicio por delitos tributarios, falsificación de documentos y enriquecimiento ilícito- -que además involucró a toda su familia- la Justicia pudo comprobar que pese a la demencia senil el ex dictador era capaz de realizar complejas operaciones financieras, incluso con nombres falsos. En 2005 las cosas cambiaron para Pinochet. La Justicia dejó de lado las razones de salud y dio curso al primer juicio por torturas durante la dictadura. La causa es conocida como Villa Grimaldi una cárcel secreta desde la que desaparecieron 260 personas. El mismo año, Pinochet fue inculpado por su responsabilidad en la llamada Operación Cóndor un operativo generado en Santiago y que involucró a todos los países del cono sur. Millares de personas fueron torturadas y centenares desaparecieron, luego de ser trasladas clandestinamente. Parte de esta operación fueron los atentados y asesinatos al general Carlos Prats en Buenos Aires y del ex canciller Orlando Letelier, en Washington. Hugo Gutiérrez, abogado en las causas de derechos humanos lamentó que Pinochet se lleve a su tumba valiosa información sobre la represión y dijo estar convencido que los juicios seguirán su curso, entre otras cosas porque muchos ex subordinados del ex dictador están vivos y probablemente ahora puedan romper el silencio. ABC. es La pregunta del día: ¿Qué opinión le merece que Pinochet haya muerto sin ser juzgado? http. www. abc. es Familiares de las víctimas protestan contra el dictador en esta imagen de archivo AP Los procesos que deja abiertos 12 de enero de 1998. Primera querella por genocidio, secuestro, asociación ilícita e inhumación ilegal, presentada por la dirigente comunista Gladys Marín. Su marido está desaparecido desde 1976. Ese año fue arrestado por la policía secreta del régimen militar. La querella abrió la vía por la que fue acumulando causas en su contra por las más de 3.000 víctimas de la represión durante los 25 años que ostentó el poder en Chile tras el golpe de Estado contra Salvador Allende en 1973. En el año 2000 el juez Juan Guzmán Tapia fue su nueva bestia negra (el juez Baltasar Garzón lo había procesado dos años antes por genocidio, terrorismo y torturas) El magistrado chileno llevó a Pinochet a juicio por la llamada Caravana de la muerte una comitiva que en 1973 dio muerte a 75 personas. Un capítulo de ese caso sigue abierto y forma parte de los cinco juicios que el dictador ha dejado pendientes. Julio de 2004. Un informe de un subcomité del Senado de EE. UU. revela que el ex dictador tenía más de 120 cuentas bancarias secretas con una fortuna que rondaba los 30 millones de dólares. Empieza una causa por delitos tributarios, falsificación de documentos y enriquecimiento ilícito. También se constata que, pese a su demencia senil era capaz de hacer complejas operaciones financieras, incluso con nombres falsos. 30 de octubre de 2005. El ex dictador quedó bajo arresto domiciliario tras ser procesado por secuestros (desapariciones) torturas y un homicidio en el marco de los crímenes cometidos en el centro de detención llamado Villa Grimaldi una cárcel secreta desde la que desaparecieron 260 personas. Ese mismo año, Pinochet fue inculpado en la llamada Operación Cóndor un operativo que dirigió desde la capital chilena y que se extendió a todos los países del cono sur de Iberoamérica. Millares de personas fueron torturas y centenares desaparecieron, después de ser trasladadas de manera clandestina por las fronteras de estos países.