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30 INTERNACIONAL Muere Pinochet sin ser juzgado LUNES 11 s 12 s 2006 ABC Detención en Londres 16 de octubre de 1998 El general retirado fue detenido por orden del juez Baltasar Garzón en Londres, donde estuvo retenido durante 503 días mientras se emprendió sin éxito un proceso para su extradición a España por los cargos de terrorismo, genocidio y torturas. Mea culpa político 25 de noviembre de 2006 Con motivo de su 91 cumpleaños, Augusto Pinochet hizo público un comunicado en el que reconoció su responsabilidad política en los actos cometidos durante su régimen militar y reiteró que todo lo hizo por amor a la patria (Viene de la página anterior) to Pinochet vivió tres episodios que amenazaron su poder: una crisis con la Fuerza Aérea, que le obligó a desbancar al general Leigh de la Junta Militar; una crisis fronteriza con Argentina, que fue resuelta con la mediación del Papa Juan Pablo II, y las presiones de Estados Unidos para juzgar al general Contreras, jefe de la DINA, por el asesinato del ex canciller Orlando Letelier en Washington. Con un férreo control interno asentado en la represión, Pinochet no sentía que su poder estuviera en peligro. Entrada la década de los años 80, las cosas cambiaron. Una fuerte crisis económica, con la quiebra en cascada de centenares de empresas, llevó al desempleo a alrededor del 30 por ciento de la fuerza laboral y desató el comienzo de las primeras reivindicaciones nacionales de carácter masivo. Millares de chilenos comenzaron a salir a las calles a protestar, mientras los partidos políticos comenzaron a reorganizarse. La represión parecía no ser suficiente para detener la creciente avalancha de movilizaciones sociales. Augusto Pinochet, que solía sobrevolar en helicóptero las barriadas populares de noche para ver las barricadas y fogatas, no lograba entender las razones de las protestas, al mismo tiempo que el margen de maniobra política se estrechaba por las peticiones de sectores de la derecha política y empresarial, que pedían espacios democráticos para dirimir las controversias que la represión ya no podía resolver. Incluso Estados Unidos comenzó a temer que el desmoronamiento de Pinochet y su dictadura arrastrara todo el andamiaje del sistema. con movimientos militares al gobierno de Aylwin; en ambas por investigaciones sobre un millonario fraude fiscal que abultó las cuentas del hijo mayor del ex dictador. Después de 25 años en la jefatura del Ejército, en marzo de 1998 Pinochet entregó el mando militar y se replegó a otro cargo que le daba inmunidad: el de senador vitalicio. En enero de ese año se interpuso la primera querella criminal en su contra y corrió por cuenta de la fallecida dirigente comunista Gladys Marín, quien tenía a su esposo entre los detenidos desaparecidos. El ocaso Pero el momento preciso en que Pinochet comenzó su cuesta abajo se produjo el 16 de octubre de 1998, cuando Scotland Yard ejecutó una orden internacional de detención emitida por el juez español Baltasar Garzón en The London Clinic. Acusado de genocidio, Pinochet estuvo 503 días bajo arresto en Londres. Declarado incapaz para afrontar un juicio, fue devuelto en marzo de 2000 a Santiago, cuando apenas iniciaba su gobierno el socialista Ricardo Lagos. Desde entonces, el ex dictador se ha enfrentado a más de 300 querellas criminales por torturas, ejecuciones sumarias, secuestros y desapariciones forzosas. Pero los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y la posterior investigación del Senado sobre el lavado de dinero de grupos islámicos dejaron al descubierto que Pinochet escondía una fortuna a través de una compleja red de cuentas bancarias y empresas fantasmas en el sistema financiero internacional. Algo que muchos sospechaban se hacía realidad. Augusto Pinochet, durante los 17 años que gobernó, más los ocho en que continuó en la Jefatura del Ejército, acumuló una fortuna de decenas de millones de dólares. El ex dictador cobró comisiones por la compra y venta de armas, desvió fondos públicos a sus cuentas que ocultaba incluso con identidades falsas y además burló las leyes tributarias. En el momento de su muerte ya casi no le quedaban partidarios. Murió rodeado sólo de su familia, que también terminó enredado en los oscuros negocios del ex dictador chileno. El ex dictador, a su regreso a Chile en marzo de 2000 después de su detención en Londres sulta se hiciera con registros electorales. Esa oportunidad fue bien aprovechada por la oposición, que el 5 de octubre propinó un duro golpe a los planes de perpetuidad de Pinochet: el 54 por ciento de los votantes optó por el no y obligó al gobernante a iniciar sus planes de retirada. Pese a su derrota, con el 44 por ciento que obtuvo todavía tenía un gran margen de maniobra que le permitió negociar su salida, atrincherarse en la comandancia del Ejército y- -después se descubriría- -desviar fondos hacia sus cuentas privadas en el extranjero. Augusto Pinochet entregó el poder en marzo de 1990 al democristiano Patricio Aylwin, quien ganó las elecciones meses antes apoyado por una amplia coalición que integraban algunos de los partidos derrocados junto a Allende. Pero Pinochet, tal como dictaba su Constitución, se quedó con la jefatura del Ejército desde don- REUTERS Intento de asesinato En eso estaba el general cuando el 8 de septiembre de 1986 un comando del Frente Patriótico Manuel Rodríguez- -vinculado al Partido Comunista- -intentó asesinarle en un atentado que mató a cinco de los escoltas del dictador. Fue entonces cuando Augusto Pinochet adelantó su agenda política y decidió convocar un plebiscito que decidiera sobre su continuidad. Seguro de ganar, el dictador chileno permitió que la con- de intentó cogobernar y protegerse. Si tocan a uno de mis hombres, se acaba la democracia llegó a decir, cuando comenzaron a investigarse las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura. Sin embargo, Pinochet estaba más preocupado de que no se investigaran las privatizaciones de empresas o los negocios en que estaban involucrados algunos de sus parientes. De hecho dos veces amenazó