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ABC LUNES 11- -12- -2006 Irán intenta acorralar a Israel con un simposio que niega el Holocausto Mahmud Ahmediniyad, presidente de Irán 27 Michelle Bachelet no tenía previsto declarar duelo oficial ni rendirle honores de Estado, mientras la presidenta y sus ministros tomaban distancia de las ceremonias fúnebres. Bachelet estuvo presa y fue torturada junto a su madre en 1975, cuando ambas fueron arrestadas por la DINA y estuvieron recluidas en una cárcel clandestina. Un año antes, el padre de la actual presidenta chilena, el general Alberto Bachelet, moría en prisión como consecuencia de las torturas a las que fue sometido por sus propios carmaradas de armas. Mientras los partidarios de Pinochet- -como el ex vicecomandante del Ejército, Luis Cortés Villa- -decían que ha muerto un héroe que salvó a Chile del comunismo o que encarnaba a un padre de la patria los familiares de las víctimas lamentaban que se haya frustrado la posibilidad de llevarlo a juicio y obtener mayor información sobre los crímenes y los detenidos desaparecidos. Viviana Díaz, secretaria de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, dijo que la muerte de Pinochet debería servir para que muchos de sus ex subordinados cooperen ahora con la Justicia y aporten datos sobre el paradero de las víctimas. Precisamente, el diario La Tercera publicaba una encuesta según la cual la mayoría de los chilenos rechaza que Pinochet reciba honores de ex presidente de la República, aunque toleran que reciba reconocimientos del Ejército. La última voluntad de Pinochet fue que su cuerpo sea incinerado, ya que quería evitar la posible profanación de su tumba. Las exequias serán mañana. Las pompas fúnebres serán de carácter militar, con rango de ex jefe de las Fuerzas Armadas Grupos de manifestantes que celebraban la muerte del general produjeron violentos incidentes al enfrentarse a la Policía Un grupo de partidarios llora su muerte junto al hospital de Santiago en el que pasó sus últimos días AFP Las heridas que deberá cerrar Bachelet Pinochet se despidió a su estilo, de golpe, después de amagar con una retirada definitiva varias veces. A la actual presidenta le toca calmar las aguas de un río revuelto que anoche podía desbordarse POR CARMEN DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL SANTIAGO. En Chile no se mueve una hoja sin que yo lo sepa Augusto Pinochet, en contra de su voluntad, provocó ayer un remolino en su país. El ciclón Pinochet, anunciado en infinidad de partes médicos, siguió dando coletazos hasta los 91 años y se despidió a su estilo, de golpe, después de amagar con una retirada definitiva varias veces. De voz aflautada y sonrisa perversa, el penúltimo dictador americano se adelantó, en su último viaje, a Fidel Castro. Y, de tanto avisar que viene el lobo, sorprendió con su muerte a los corderos con los que se ensañó cuando ostentó el poder. Ricardo Lagos y Michelle Bachelet fueron víctimas de su régimen. Paradojas de la vida, ambos ex presidentes ocuparon el mismo sillón que el general desgastó durante diecisiete eternos años en el Palacio de La Moneda. Ambos cruzaban los dedos para que el dictador no diera su último suspiro bajo su gobierno. Ayer, la mala suerte, le sonrió a la primera mujer presidenta en la historia de Chile. A Bachelet le toca ahora calmar las aguas de un río revuelto que anoche amenazaba con desbordarse entre partidarios y detractores. A ella le ha caído la desgracia de hacer juego malabares para poder ausentarse de unos funerales de jefe de Estado que exigen sus fieles y niega el gobierno. Fisuras en el Ejército Las pompas fúnebres serán, éstas ineludiblemente, de carácter militar, con rango de ex jefe de las Fuerzas Armadas. El Ejército, con sabia nueva entre sus filas, presenta algunas fisuras sobre la pleitesía que se le debe rendir, pero no hay voces que se alcen en contra de ABC. es Galería de imágenes sobre Pinochet: http: www. abc. es informacion galerias pinoch et paginas 01. htm los honores castrenses que la sociedad civil dejó de rendirle hace muy poco. La decepción de los suyos, en vida, no se explica por el terrorismo de Estado desatado durante su régimen, el rechazo a la figura que hasta hace menos de una década tenía el apoyo de cerca del 40 por ciento de la población, se produjo al destaparse sus negocios sucios. Las cuentas corrientes millonarias en el exterior, la corrupción descubierta después de ocultarse como un secreto de Estado, fueron las verdaderas causas que provocaron su caída en desgracia. A la hija de Salvador Allende, al que traicionó Augusto Pinochet con el golpe de Estado de 1973, la noticia le sorprendió a miles de kilómetros de su patria. A otros muchos preparando el turrón de Navidad bajo los calores andinos del Cono Sur. Ni siquiera a su familia, entre las cuerdas de la Justicia, les dio tregua después de hacerse el muerto cada vez que le reclamaba la Justicia. Su mujer, consorte en el matrimonio y en el modo de ejercer el poder, soplaba las velas de su cumpleaños. La fiesta de doña Lucía, la soldado Lucía como se definió en algún momento, se apagó de puertas adentro. Otras luces o velas se prendieron fuera.