Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 10- -12- -2006 CIENCIAyFUTURO 93 del trabajo lo hizo él. Pero ya entonces tuvo el reconocimiento y el apoyo necesario para crear la escuela que creó. Hoy, desde el principio no es concebible la tarea unipersonal La tecnología- -continúa Ferrús- -se ha complicado mucho, las interacciones necesarias para un trabajo creativo requieren del contacto de una masa crítica suficiente que hay que ayudar a crear. A veces se habla del microscopio con el que logró el Nobel, pero Cajal empleó los medios más vanguardistas de aquella época, como era el microscopio Zeiss. La ciencia, hoy, requiere masa crítica y un ambiente y unas dotaciones tecnológicas que no son excesivamente caras, ni mucho menos. En aquellos años, comprarse ese microscopio era un sueño. Hoy tenemos otros sueños que tienen un coste proporcional. De modo que, con ese tipo de recomendaciones, lo que se hace es crear una cortina de humo sobre la falta de recursos, que no se quieren invertir en algo que es para beneficio directo y exclusivo de toda la sociedad das, exiliadas... La guerra acabó con una masa crítica que no se volvió a recuperar Hoy- -100 años después del premio Nobel a Ramón y Cajal- según Ferrús, hay razones para el optimismo moderado, aunque hace falta que aumente la masa crítica, porque hay pocos científicos, y es necesario dotarnos de la infraestructura adecuada, no sólo de aparatos, sino de un entorno que albergue a los investigadores, que haga su trabajo eficaz, que permita interactuar Cien años después, la ciencia española no quiere quedarse en el recuerdo de glorias pasadas. Debemos mirar hacia delante. La neurobiología- -dice Ferrús- -marcará el futuro de la humanidad, cambiará incluso nuestra forma de entendernos y, desde luego, marcará la forma en que vivimos Los seguidores del genio Cajal pudo haberse convertido en uno de los pilares necesarios para la recreación cultural española en las postrimerías del imperio. Con una época dorada en las letras, para poder llevar al país hacia el futuro, al carro de la cultura española le faltaba, como decía Cajal, la rueda de la Ciencia. Junto al Nobel y gracias a su inspiración, aparecieron en España otros científicos como Pío del Río Ortega, que realizó aportaciones fundamentales al conocimiento de las células de la glía y la microglía, o Domingo Sánchez, uno de los discípulos más cercanos a Cajal. Pero, como explica Alberto Ferrús, el esfuerzo que se hizo en tiempos de Cajal quedó guillotinado por la Guerra Civil. Incluso las propias preparaciones y los libros de Cajal se utilizaron a veces como trinchera para defenderse durante el asedio de Madrid, y, por supuesto, no sólo se perdieron materiales, también personas: fusila- La casa natal del genio, en Petilla de Aragón El investigador español consagró su vida al estudio paciente y minucioso del sistema nervioso A la izquierda, Ramón y Cajal trabajando en su laboratorio de investigaciones biológicas. A la derecha, uno de los dibujos que él mismo realizó de las células nerviosas, fruto de incontables horas de observaciones y de rigurosa investigación