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ABC DOMINGO 10- -12- -2006 En portada s Presente y futuro de las energías renovables en España ECONOMÍAyNEGOCIOS 41 COMPARATIVA ENTRE ENERGÍAS Renovables Convencionales Son limpias Sin residuos Inagotables Autóctonas Equilibran desajustes interterritoriales Crean 5 veces más puestos de trabajo que las convencionales Contribuyen decisivamente al equilibrio interterritorial porque suelen instalarse en zonas rurales Han permitido a España desarrollar tecnologías propias Son autóctonas Evitan la dependencia del exterior No producen emisiones de CO 2 y otros gases contaminantes a la atmósfera No generan residuos de difícil tratamiento Contaminan Generan emisiones y residuos Son limitadas Provocan dependencia exterior Utilizan tecnología importada Placas de energía fotovoltaica, otra alternativa en el campo de las renovables en nuestro país Crean muy pocos puestos de trabajo respecto a su volumen de negocio Se situán en general cerca de zonas muy desarrolladas Nuestra potencia eólica A 31 de diciembre de 2005, la potencia éolica instalada en España peninsular ascendía a 9.947 MW, con un total de 436 parques presentes en doce comunidades autónomas, lo que supone un incremento de 1.680 MW (20,32 respecto a finales de 2004. El proceso de concentración del sector ocurrido en los últimos años se ha agudizado en 2005, ya que las diez primeras empresas controlan el 80,03 del parque eólico y las cinco primeras, el 69,89 Según los datos de Red Eléctrica (REE) la producción supone un 8,25 de la demanda. Las energías tradicionales utilizan en su gran mayoría tecnología importada Los combustibles fósiles existen sólo en un número limitado de países y aumentan las importaciones de la UE Las energías producidas a partir de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) sí los producen La energía nuclear y los combustibles fósiles generan residuos que suponen durante generaciones una amenaza para el medioambiente Los combustibles fósiles son finitos ABC Fuente: APPA (Asociación de Productos de Energías Renovables) Las energías renovables son inagotables paña aseguran en la petrolera. En esta misma línea destaca, apunta Tornabell, el trabajo de Abengoa, compañía tecnológica que aplica soluciones innovadoras para el desarrollo sostenible en los sectores de infraestructuras, medio ambiente y energía, y que centra parte de su actividad en el diseño, promoción, construcción y explotación de generación de energía eléctrica aprovechando el sol como fuente primaria de energía. Además, a través de su filial Abengoa Bioenergía, se dedica a la producción y desarrollo de biocarburantes para el transporte- -bioetanol y biodiésel- -donde utilizan la biomasa como materia prima, una acción, además, apoyada por los sindicatos. La promoción de fuentes energéticas provenientes de la biomasa puede ser una alternativa viable para el campo que proporcione un desarrollo sostenible del empleo rural mediante la instalación de plantas industriales explican desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) Asimismo, Abengoa entiende que permitirá una mayor diversificación de los ingresos dentro de las explotaciones a través de nuevos aprovechamientos de los cultivos y que favorecerá, incluso, una disminución de los costes gracias a un aprovechamiento in situ de la biomasa generada. En cuanto a las comunidades, la que está haciendo un trabajo más eficaz en energías renovables es, según el profesor Robert Tornabell, la de Navarra, a través de la Sociedad de Desarrollo de Navarra (Sodena) De hecho, sus trabajos no es que sean los más avanzados de España, sino de toda Europa Y aunque, dejando de lado Dinamarca y Alemania- -prosigue- está claro que somos pioneros en renovables y que estamos incluso a niveles muy elevados, pero todavía queda mucho para que las renovables sean mayoría en el abastecimiento de energía Para eso, finaliza el profesor Emilio Menéndez, habría que renovar en un futuro próximo el sistema energético entero Fernando González Urbaneja TODO ES BUENO PARA EL CONVENTO n la lista corta de los grandes problemas para el futuro de la humanidad figuran el agua y la energía. Como causas que inducen esos problemas, la sobrepoblación, el cambio climático, el agotamiento de recursos... Al margen del fundamento de las previsiones catastróficas y de cuánta catástrofe nos amenaza, podemos aceptar como dato no discutible que el suministro de energía, durante el próximo medio siglo, debería constituir una prioridad estratégica a tener muy en cuenta y que cualquier política debe tener presente los riesgos de una ruptura en la cadena del suministro de energía primaria. Todo cuanto se haga para re- E Lo inteligente es apostar a todas las barajas, diversificar en todos las fuentes y repartir los costes y los precios ducir ese riesgo parece sensato y muy recomendable; no a cualquier precio, pero alguna prima de riesgo habrá que asumir para mejorar las garantías de suministro, lo cual requiere decisiones políticas, económicas y empresariales en el ámbito local y también en el internacional, por parte de los gobiernos nacionales y también de los organismos internacionales. El debate de si hay que abrir las oportunidades de la energía nuclear o de la procedente de fósiles (carbón y petróleo) o a las alternativas renovables, está superado. Lo procedente e inteligente es apostar a todas las barajas, diversificar en todos las fuentes y repartir los costes y los precios teniendo en cuenta en conjunto de sistemas y modelos. La conversión de algunos verdes a la energía nuclear es simétrica a la de los más tradicionales petroleros a las oportunidades de las energías alternativas. Lo que casi nadie defiende es la confianza en el azar o la providencia que derramarán en cualquier momento el maná de una nueva energía buena, bonita y barata. Si así ocurriera, mejor que mejor, pero por si no ocurre en el espacio que llenan las dos próximas generaciones, conviene ponerse a la labor y no despistarse. El debate necesario es cuanta prima de riesgo se debe pagar para poner en juego todos los recursos y alcanzar el óptimo en la garantía de suministro. A las nuevas energías habrá que alentarlas con incentivos que animen su despliegue, pero que deben ser transparentes y garantizados. Sin seguridad jurídica y formalidad en los contratos no se pueden esperar inversiones. Tampoco es de recibo que esos incentivos propicien rentas de situación excesivas o asimetrías y deslealtades. El sector energético necesita menos normas pero más estables, menos confusión y marco institucional más confiable. Mercado y competencia en un marco que lo haga posible. En esta materia no caben ligerezas de aficionados recién llegados con el agobio por las apariencias y la obsesión del voto oportunista. El riesgo de ruptura del suministro energético es lo suficientemente amenazante como para no andarse con bromas y no tomar cautelas. Y en esta materia lo que se hace hoy tiene consecuencias dentro de unos años, el tiempo perdido pasa facturas costosas.