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32 DOMINGO 10- -12- -2006 ABC INTERNACIONAL www. abc. es internacional EE. UU. acaba con treinta años de sanciones y retoma la colaboración nuclear con India La nueva ley, que estrecha las relaciones de ambos países, condiciona el envío de reactores y de tecnología a su uso estrictamente civil s La aprobación en el Congreso por amplia mayoría, una victoria moral para Bush JOSÉ LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Tres décadas después de una falta de cooperación absoluta, ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos han dado luz verde a una iniciativa que permitirá la venta de reactores y combustible nuclear de fabricación estadounidense a India. Una victoria para el ego del presidente George Bush que permitirá a EE. UU. comenzar un negocio que moverá unos 100.000 millones de dólares, pero que podría despertar el ansia de proliferación de armas nucleares en Asia y tensar aún más las frágiles relaciones entre Nueva Delhi y Pakistán. A falta de la rúbrica del mandatario estadounidense, el Senado aprobó ayer por unanimidad una legislación que el viernes anterior había superado la prueba de la Cámara de Representante con 330 votos a favor y 59 en contra. Pese a ello, la iniciativa tiene que pasar una serie de exámenes antes de poder llevarse a cabo en su totalidad: debe ser aprobada una segunda vez por el Congreso, obtener el visto bueno de la Agencia Internacional de Energía Atómica y la aprobación del Grupo de Proveedores Nucleares formado en la actualidad por 45 naciones, por lo que no será operativa hasta bien entrado el año que viene. Y Pakistán ensaya por tercera vez con sus nuevos misiles gía. La nueva legislación aclara que si este país realiza algún tipo de prueba similar a la que se llevó a cabo en 1998, se interrumpirá de forma inmediata cualquier tipo de exportación de material nuclear de origen estadounidense Hacía 30 años que Washington no cooperaba con India, tradicionalmente en el grupo de países no alineados y que siempre se ha negado a firmar el Tratado de No Proliferación, al igual que su vecino Pakistán, en una carrera armamentística de alto riesgo. De hecho, las pruebas nucleares realizadas por India en los años 1974 y 1998 no encontraron sino la aprobación de sanciones promovidas por los norteamericanos. En julio de 2005, Estados Unidos empezó a cambiar su posición frente a India tras el multimillonario esfuerzo de los grupos de presión de Nueva Delhi y de la Cámara de Comercio de EE. UU. Pakistán probó con éxito ayer una nueva versión de sus misiles Hatf III (Ghazanvi) armamento balístico de corto alcance con capacidad nuclear. El proyectil fue lanzado desde un lugar secreto y logró un alcance de 290 kilómetros para dar en el objetivo previsto, según sus Fuerzas Armadas. El ensayo era el tercero en las últimas semanas, después de que el mes pasado fueran lanzados misiles Ghauri y Shaheen- 1, de alcance medio HORIZONTE Ramón Pérez Maura DESDE NUEVA DELHI Críticas aisladas El demócrata Dennis Kucinich no dudó en afirmar que EE. UU. no puede declarar por un lado que Irán y Corea del Norte no pueden seguir esta dirección nuclear para después bendecir el programa de la amistosa India Ed Markey, otro liberal, quiso poner de manifiesto la información de algunos analistas que aseguran que el combustible nuclear extra que este pacto proporcionará a Nueva Delhi podría ser empleado para el desarrollo de su programa armamentístico. No obstante, oficialmente, India se beneficiará de reactores y de tecnología nuclear para su uso en biotecnología y salud, bajo el control de la Agencia Internacional de la Ener- LA DEMOCRACIA VENCEDORA as dos democracias más pobladas del mundo cerraron el viernes un acuerdo de la mayor trascendencia. En lo sustancial, se permitirá el comercio de material nuclear entre India y Estados Unidos: reactores y tecnología para los programas indios. Y también conocimiento de uso dual en áreas como la biotecnología y la salud. A cambio, si India quiere seguir con su programa nuclear L armamentístico, deberá hacerlo de forma completamente separada. Hasta el punto de que todos los centros que se beneficien del comercio con Norteamérica deberán estar permanentemente abiertos a los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica que vigila que la energía de uso civil no sea producida con otras intenciones. Se pone así fin a las sanciones que sufría el Gobierno de Delhi desde que en 1974 y en 1998 los gobiernos encabezados por el Partido del Congreso y por el nacionalista BJP realizaran sendas pruebas nucleares. Hoy, con más de mil millones de habitantes y una economía que este año crecerá al 9,2 por ciento, disponer de energía nuclear es cuestión de vida o muerte. Y según confiesa el negociador indio, Shyam Saram, fue Condi Rice quien se acercó en 2004 para buscar una salida a las sanciones. El resultado ha sido rápido y una buena lección para otros. La Cámara de Representantes lo respaldó el viernes por 330 votos contra 59. Horas más tarde el Senado, por unanimidad. El mismo día, mientras el Congreso de los Estados Unidos estaba en sesión con este acuerdo en la agenda, el arriba firmante estaba reunido en Delhi con Manmohan Singh, el primer ministro indio. La reserva exigida por el anfitrión respecto a la mayor parte de la conversación no es óbice para una observación: la India que se proclamaba hasta hace muy poco el líder del Movimiento de los No Alineados- -entonces y ahora con el Partido del Congreso en el poder- -ha cambiado su ubicación en la escena internacional. Como nos recordó el primer ministro Singh: La India es el país del mundo en el que el presidente Bush tiene el índice de popularidad más alto: 75 por ciento