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24 ESPAÑA Las secuelas del chapapote DOMINGO 10 s 12 s 2006 ABC Voluntaria del Prestige siendo atendida por la Cruz Roja tras sufrir un desvanecimiento El fuel del Prestige provocó alteraciones hormonales y genéticas en quienes lo limpiaron Una investigación analiza por primera vez los efectos crónicos de un vertido sobre la población expuesta y plasma las deficiencias en salud pública ante una catástrofe de esa índole ÉRIKA MONTAÑÉS LA CORUÑA. Todo pasó hace cuatro años. El Prestige se fue a pique con más de 77.000 toneladas de fuel en sus bodegas. Ese 19 de noviembre pasaría a engrosar la historia más trágica de Galicia, pero también originó la mayor marea de solidaridad que se recuerda. Nunca hubo tantos voluntarios (327.476) y tan poco rigor sanitario. Acaba de conocerse el primer trabajo de investigación que corrobora las deficiencias en salud pública que se cometieron en la gestión de la catástrofe. El estudio se publicó en la revista científica Enviroment International y forma parte de una tesis que le ha valido a su autora, Beatriz Pérez Cadahía, y a Josefina Méndez Felpeto y Blanca Laffon Lage, de la Universidad de La Coruña, la calificación de sobresaliente cum laude Durante cuatro años todos los estudios y los proyectos realizados con las subvenciones del Ministerio de Educación y Ciencia, de la Xunta y el Plan Especial de Protección se enfocaron en los efectos sobre los recursos naturales; en valorar las secuelas psicológicas; o los efectos agudos sobre la población (dolor de cabeza, irritación de las vías respiratorias y mucosas... Por contra, este trabajo buscó determinar las repercusiones sobre el material genético de los voluntarios y limpiadores, ya que el fuel que transportaba el Prestige contenía numerosas sustancias mutagénicas y carcinógenas. La primera parte del estudio determinó la contaminación ambiental. A los trabajadores se les colocaron dosímetros pasivos- -dispositivos para evaluar la composición del aire- -que determinaron a qué estuvieron expuestos con exactitud. Con cada bocanada- -explican las profesoras- los individuos se sometieron a niveles de VOC (Compuesto Orgánicos Volátiles) similares a los de ciudades altamente contaminadas como Atenas o México y más elevados que los detectados en el único estudio sobre el vertido de un buque, el Nakhodka naufragado en Japón en 1999 La exposición interna de los voluntarios, evaluada mediante los niveles de metabolitos de PAH (Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos) presentes en la orina, fue también similar a la que indican estudios sobre trabajadores de incineradoras, hornos de carbón o gasolineras. Una vez comprobada la exposición ambiental, había que demostrar la tasa de daño genético a corto y largo plazo registrada en las células sanguíneas. La técnica utilizada para verificar el daño a corto plazo fue la prueba del cometa Su resultado, de nuevo, evidente: todos los grupos expuestos al fuel sufrieron ese daño, con roturas del ADN- -estado de inestabilidad genómica -que son reparables de manera natural, con mayor facilidad por parte de la gente joven. Sobre el daño genético fijado, el persistente, sólo lo sufrieron los individuos que trabajaron durante tres- cuatro meses limpiando fuel, que estadísticamente registraron un incremento de ese daño más difícilmente reparable por el organismo. Las técnicas utilizadas en este caso fueron las de intercambios entre cromátidas hermanas y micronúcleos Tercer estadio: Evaluamos el efecto sobre el sistema endocrino, sobre dos hormo- Las mujeres de edad, el grupo que sufrió mayor daño biológico Sin rigor técnico- científico, pero sí con las impresiones recogidas entre las 240 personas que integraron la muestra de la tesis, las tres profesoras de la Universidad coruñesa detectaron alteraciones en los ciclos menstruales de las mujeres, a las que el período se les adelantaba predominantemente, siendo más susceptibles las mujeres de mayor edad. Fueron ellas, precisamente, las que se revelaron como el grupo más vulnerable y que sufrió un mayor daño biológico al exponerse al chapapote, cuando se estudiaron los factores poblacionales como la edad, el sexo, el consumo de tabaco o la vestimenta usada. El consumo de tabaco incrementó la tasa de daño genético, porque ya tienes un background de daño y el fuel contribuye a aumentarlo. Además- -indican las profesoras- el benzopireno y los compuestos del tabaco son comunes a los del fuel, así que si tú estás repirando benzopireno y otros compuestos del tabaco y fumas, la toxicidad es doble, claro