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20 ESPAÑA DOMINGO 10 s 12 s 2006 ABC Sebastián: El manifiesto del PSOE tiene una ideología previa a la Constitución El Comité Ejecutivo del Episcopado incidirá el jueves sobre las consecuencias del documento, entendido como una respuesta a la pastoral JESÚS BASTANTE MADRID. El arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, criticó ayer el manifiesto del PSOE con motivo del XXVIII aniversario de la Constitución al considerar que confunde laicidad con laicismo desplaza el valor y el verdadero sentido de la Constitución y ofrece una visión empobrecida y desfigurada de la religión que no responde a la realidad y resulta objetivamente ofensiva En un escrito titulado Lectura crítica del Manifiesto del PSOE el prelado desmenuza el manifiesto, de cuya lectura concluye que el Estado no reconoce la vida religiosa de los ciudadanos como un bien positivo sino que la considera una actividad peligrosa para la convivencia, que debe por ser ignorada, marginada y aun políticamente reprimida El de Sebastián es el primer análisis en firme del Episcopado ante un manifiesto que es entendido como una respuesta a la reciente Instrucción Pastoral. No obstante, es probable que el Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal, que se reúne el próximo jueves, aborde las consecuencias de este texto. También se espera que el presidente del episcopado, monseñor Blázquez, analice esta cuestión durante su intervención, el miércoles, en un acto en Madrid. Para Sebastián, su principal error es considerar las convicciones morales de la sociedad como fuente de intolerancia y de dificultades para la pacífica convivencia por lo que es preciso recluirlas a la vida privada y sustituirlas por un conjunto de valores sin referencia religiosa alguna, impuestos desde el poder político En esta manera de razonar se oculta una visión empobrecida y desfigurada de la religión añade el prelado, quien critica que el manifiesto afirme que los fundamentalismos monoteístas y religiosos siembran fronteras entre los ciudadanos Los cristianos no podemos aceptar como justo el intento de recluir nuestras convicciones religiosas al ámbito de la vida privada, para imponernos como base y condición para la convivencia democrática unos valores y una interpretación de los textos constitucionales indica Sebastián, para quien el texto entiende el concepto de laicidad como un verdadero laicismo, que no se conforma con la neutralidad religiosa del Estado El protagonismo que el manifiesto otorga a los valores laicos no solamente desplaza la influencia ética de las religiones, sino que se impone incluso sobre el sentido más obvio del texto constitucional añade el arzobispo, que ve en su argumentación una ideología laicista, previa al texto constitucional En cuanto a la asignatura Educación para la Ciudadanía, añade que reconocer al poder político como legítimo formador de las conciencias de los ciudadanos puede ser una afirmación peligrosa que se realiza sin respetar los principios morales de los ciudadanos, ni siquiera el sentido evidente del texto constitucional Más información en Internacional ABC. es Fernando Sebastián Texto íntegro del manifiesto del PSOE en http: www. abc. es informacion pdf manifiestoconstitucion. pdf VUELTA A LAS ANDADAS Mientras la Carta Magna siga siendo un espacio que los partidos pretenden ocupar como una finca, no saldremos de pobres dante, cuando el contexto, como se verá dentro de un rato, deja claro que los fundamentalismos a que se alude son el católico y el islámico? Mi conjetura es que el redactor ha cogido al vuelo una idea que circula insistentemente por las cafeterías de la universidad. La idea es que las religiones politeístas fueron más tolerantes que las monoteístas. De aquí, los antropólogos improvisados de la religión deducen que las sociedades politeístas eran también más tolerantes que las monoteístas. La cosa es para morirse de risa, como no podrá por menos de hacer quien haya leído La historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides. Estos detalles confirman que nuestros políticos combinan la ligereza con la inmodestia, tanto dentro como fuera de la especulación intelectual. Pero no quiero seguir divagando. ¿Por qué ha irritado tanto a la derecha el documento conmemorativo del PSOE? Por dos razones buenas... y una mala. El argumento malo, es que el Partido Socialista celebra el multiculturalismo. Esto no es así. Aunque se dice de paso que la nuestra es una sociedad multicultural, el mensaje nuclear es palmariamente antimulticulturalista. Lean si no: el cultivo del derecho a la libertad de conciencia y la autonomía moral, ideológica o religiosa de los individuos, debe conciliarse con la potenciación del mínimo común ético constitucionalmente consagrado integrado por el conjunto de valores que constituyen las señas de identidad del Estado Social y Democrático de Derecho La elocución es horrenda, pero la tesis es clara: no se admitirán conductas que entren en colisión con la ley de todos. El multiculturalismo, no se olvide, no consiste en permitir, qué sé yo, que una musulmana se cubra la cabeza con un velo. Lo propio del multicultarismo es tolerar que un musulmán eu- Álvaro Delgado Gal E l PSOE ha saludado el aniversario de la Constitución con un papelito que muchos consideran irritante. El documento es breve, y está afectado de un rasgo no infrecuente en la literatura generada por la izquierda durante los últimos tres o cuatro años. Me refiero al didactismo insuficiente. Es decir, a las ganas de enseñar cuando parece evidente que todavía no se sabe. El síndrome se ha manifestado, a mansalva, en la redacción del estatuto andaluz. Aquí se percibe en algunas líneas candorosas. Verbigracia, en ésta: Los fundamentalismos monoteístas o religiosos siembran fronteras entre los ciudadanos Intriga poderosamente que se haya adornado fundamentalismos con el adjetivo monoteístas ¿Qué necesidad había de hacer esa precisión pe- El mensaje nuclear del manifiesto constitucional del PSOE es palmariamente antimulticulturalista ropeo pueda regirse por la ley coránica, si no completamente, sí hasta el punto de introducir un equívoco en la cuestión de si está o no exento de ciertos artículos del Código Civil o Penal. El papel liquida este contencioso de modo contundente. Vayamos a los reproches acertados. La invocación de la Constitución republicana del 31 no es de recibo. ¿Por qué? Primero, porque no es cierto que la del 78 recupere una tradición democrática inaugurada en el 31. La República, por desgracia, no generó una tradición democrática, por los motivos que todos conocemos. En segundo lugar, la broma de la República como precedente del régimen actual vuelve a dejar fuera de juego a la derecha. Lo que se está dando a entender, es que la última se enganchó por falta de alternativas a una estructura cuyo propietario natural es la izquierda. Todo esto es mendaz, sectario, y peligroso. El otro argumento gira en torno al maltrato de que se hace objeto a la Iglesia. La sensación de agravio está justificada. Es notorio- -recuerden la frase que cité al principio- -que se ha buscado establecer un empate entre el fundamentalismo cristiano- -léase Iglesia Católica y el fundamentalismo islámico. Aun admitiendo que existan tensiones potenciales entre un orden democrático, y un orden católico vinculado a la Palabra Revela- da, el paralelo entre ambas militancias es grotesco. El inventario de horrores fundamentalistas que viene a continuación acentúa la impertinencia. La ablación del clítoris y el maltrato de la mujer dan cuenta de los excesos islamistas, y la condena del aborto y la censura del matrimonio homosexual, de los simétricos desafueros católicos. Se trata de una simetría... obviamente espuria. Mientras que las razones para oponerse a la ablación del clítoris o al maltrato de la mujer son abrumadoras, el aborto o la legalización del matrimonio homosexual suscitan dudas genuinas. El último fue dificultado por el Consejo de Estado, cuyo presidente, Francisco RubioLlorente, ostenta una ejecutoria impecablemente democrática, e incluso progresista. ¿Es Francisco Rubio- Llorente un fundamentalista fanático? De ninguna manera. Lo que pasa, es que Rubio Llorente no siempre está de acuerdo con lo que hace el Gobierno. O alternativamente, lo que pasa es que el Gobierno considera muy astuto tildar de fundamentalistas a los que no están siempre de acuerdo con él. La cosa no da más de sí. Se podía haber conmemorado la Constitución con un texto más ecuánime. Mientras la Carta Magna siga siendo un espacio que los partidos pretenden ocupar como una finca, no saldremos de pobres.