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ABC DOMINGO 10- -12- -2006 11 Ahern advierte de que en los procesos del final del terrorismo hace falta tiempo, pues en ningún sitio un conflicto se resuelve de un día para otro que decía, que muchas veces era insultante para la República de Irlanda. Pero el mundo se mueve, y ahora cooperamos para encontrar una solución. La violencia nunca hizo fácil la asunción de compromisos. Nunca verá la isla unida, pero acepta ahora que tenemos que compartir cosas comunes. -El objetivo número uno de mi partido, desde que fue fundado, es la unificación del país. No sé si esto ocurrirá en 50 años, me gustaría que en menos, pero no creo que suceda en poco tiempo, pues la unificación debe alcanzarse mediante la paz y el consentimiento expresado democráticamente. La situación constitucional en Irlanda del Norte está fijada hasta que su población decida cambiarla. Tratar de modificarla en el corto o medio plazo sería un error; no funcionaría y crearía confrontación. De momento, lo que me gustaría es que los gobiernos democráticos del norte y del sur cooperen en los asuntos ordinarios, como electricidad, infraestructuras o agricultura. ABC gre celta por su sorprendente y sostenido crecimiento económico. ¿Hay perspectivas de agotamiento? -El crecimiento podrá ralentizarse con el tiempo, pero la cuestión es que la economía continúa yendo muy bien. Hemos tenido otro año muy bueno, con un incremento del 6 por ciento. La creación de empleo es también muy fuerte, con más de 2 millones de personas trabajando, la mayor cifra nunca registrada en este país. El aumento del empleo ha sido del 4,5 por ciento, la tasa más alta de Europa. ¿Y verá usted la unificación política de la isla? -Esa salud económica ha sido un efecto llamada para los europeos del este de Europa. ¿Ha generado problemas la inmigración? -Alrededor de la mitad de los puestos de trabajo creados este año han sido ocupados por no irlandeses, sobre todo procedentes de Polonia y otros países del este de Europa. Desde que Irlanda abrió sus puertas a esos países el 1 de abril de 2004- -algo que sólo hicieron también el Reino Unido y Suecia- -hemos tenido 286.000 inmigrantes. El último censo registra la mayor población de la isla desde la hambruna de hace 150 años. Hace 20 años, la isla tenía cuatro millones de habitantes; ahora llegamos a los 6 millones. Ese aumento de población ha estado bien repartido por todo el país y existe buena convivencia. -A Irlanda se la ha llamado el ti- Tenemos tradición migratoria, pero no aceptamos la inmigración ilegal ¿No hay miedo a la pérdida de identidad, con casi 300.000 inmigrantes en dos años en un país que tiene en estos momentos cuatro millones de habitantes? -Tenemos que trabajar duro porque no es algo que podamos dar por garantizado. Pero creo que muchos de los que han venido se marcharán. Así ocurrió con los irlandeses que emigraron; muchos de ellos fueron moviéndose por varios países. Los polacos altamente especializados en la construcción, por ejemplo, en su mayoría se irán probablemente a otra parte con el tiempo. Y en eso piensan los lituanos, cuando envían a sus familias el dinero que ganan, algo que las familias irlandesas entienden porque los que salieron fuera les ayudaron a sobrevivir aquí. -Aparte de que ese incremento se debe sobre todo a inmigración europea, de más fácil integración, ¿a qué se debe que la cuestión no haya provocado rechazo social? -Somos una isla en el Atlántico, en la periferia de Europa, con gran tradición de emigración. Los grandes números de la emigración irlandesa sólo se pararon hace 16 años. Hasta entonces, con un paro del 18 por ciento, casi cada persona que salía de la educación superior emigraba, principalmente a EE. UU. Australia, Canadá y Gran Bretaña. La gente conoce ese lado y entiende que ahora otra gente venga aquí a trabajar; es tolerante si no se trata de una inmigración ilegal y sabe que es bueno desde el punto de vista económico. Todo indica que los inmigrantes están integrados en nuestra sociedad, sin causar demasiados problemas, por lo que la gente no tiene miedo al fenómeno.