Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 9- -12- -2006 McDonald s instala gimnasios infantiles en Estados Unidos para prevenir la obesidad 73 Las grullas, procedentes del norte de Europa y la tundra de Siberia, vienen, pero en menor cantidad. Estas llegaron a mediados de octubre al lago de Badostaín (Navarra) menos, tienen también menor cantidad de alimento que otros años. Mañas explica que los agricultores plantaron en septiembre y octubre, pero ya está todo nacido y verde, porque el calor ha hecho que se adelante la germinación del grano. Un verdadero inconveniente para un ave granívora como la grulla. Dice Mañas que algunos visitantes de su albergue que vienen a contar los ejemplares que llegan, le han explicado que las aves tienen un comportamiento igual que en primavera, como si estuvieran en celo. Otra primavera dicen estar viviendo en Granada. José Francisco Sánchez Clemón, guarda forestal en la comarca de Los Montes, no entiende lo que está pasando con el clima. Además de la prolongada sequía, que no les ha dado tregua ni siquiera en estos últimos meses. Aunque en esta zona que patrulla Clemón no hay diversidad de árboles caducifolios, explica que la hoja de los álamos ha empezado a caer hace una semana, cuando lo normal es que la tierra se tapice con los colores del otoño en octubre. Tampoco llegan las aves migrantes del norte de Europa. Aquí vienen pequeños insectívoros Hasta ahora, ni rastro. seo por esas dehesas de encinas y alcornoques que visten de verde el campo extremeño, se encontró con que un espino blanco, arbusto que florece en primavera entre los alcornocales, había reflorecido. Junto a las bayas rojas del otoño se abrían unas florecitas blancas, que por allí utilizan, antes de que se abran, como calmante. Una calma, entendida como normalidad, que parece que no quería llegar. Los primeros fríos son los de estos días dicen desde Meteorología, en un puente marcado por la entrada de dos frentes del norte. A menos de dos semanas del invierno, el otoño ya está aquí. ¿Y el cambio climático? EFE ACTUALIDAD NATURAL Mónica FernándezAceytuno El campo extremeño Ni restos hay tampoco de hojas en el suelo entre los olmos que cada día observa Juan Carlos Delgado, jardinero de Fregenal de la Sierra, en el suroeste de Badajoz y en las estribaciones de Sierra Morena. Se están retrasando las heladas, antes había en noviembre y ahora ha habido un par de ellas muy superficiales Delgado cuenta que hace quince, dando un pa- ADIÓS A LAS HOJAS C Más información en: www. mma. es portal secciones cam bio climatico areas tematicas ada hoja se cae de una manera distinta. Las del castaño son tan pesadas, lanceoladas y enteras que tiemblan poco mientras hacen un ruido de páginas que pasan al rozar en su caída a las otras hojas. Se vacían los árboles con un orden diferente en cada especie y en el castaño se caen pri- mero las hojas de dentro hasta que sólo queda la última de cada rama, de tal manera que aparece la trama negra y oscura de sus ramas envuelta en un halo de hojas que son como el cristal de un escaparate, por el que se ven, al fin, las entrañas del árbol, y donde se refleja con tanto brillo la luz del sol en su envoltura de ocres, que se diría que está despejado el día más triste y más oscuro. Los chopos, en cambio, pierden sus hojas al unísono, pero siempre queda una en el ápice, como una bandera amarilla, ondeando al viento. A mí me gusta cómo caen las hojas de los abedules, enseñando el haz y el envés en la caída, inocentes como el blanco de su corteza, despistadas como el vuelo de un abejorro al que hubiera despertado el sol del invierno.