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28 INTERNACIONAL SÁBADO 9 s 12 s 2006 ABC Juan Pedro Quiñonero La escalada verbal entre Nasralah y Siniora tensa al máximo la situación en el Líbano Chiíes y suníes piden la renuncia del jefe del Ejecutivo, parapetado en su palacio LAURA L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Acantonado en el palacio del Gobierno de Beirut, donde permanece día y noche junto a varios miembros de su gabinete rodeado de fuertes medidas de seguridad, el primer ministro libanés, Fouad Siniora, volvía ayer a alzar la voz para denunciar el planeamiento de un golpe de estado por parte de su gran opositor y líder de Hizbolá, Hasán Nasralah. El artífice del triunfo divino de este verano contra Israel, con un solo llamamiento a la unidad de los musulmanes- -lanzado el jueves por la noche en un iracundo discurso difundido por pantallas gigantes ante las masas reunidas hace ya siete días en una inmensa sentada en la capital- -logró que ayer los suníes se unieran a sus incondicionales partidarios chiíes en una multitudinaria oración de viernes en la que se reclamó la renuncia del actual Ejecutivo. Unidad islámica- -acompañada también de paso por los fieles del general cristiano Michel Aoun- -con la que Nasralah ha decidido identificar su movimiento para hacer prosperar la idea de que acoge a libaneses de todos los credos. Que no es chií ni sólo de Hizbolá, y por tanto su orden de que nada de banderas de Hizbolá: sólo enseñas oficiales del Líbano se baten en esta revuelta para hacer cundir la imagen de que el suyo, el de Nasralah, es el verdadero espíritu nacional. tes milicianos para que fueran bombardeados, sino que el actual primer ministro fue quien pidió a Estados Unidos que el Estado judío se lanzara contra el grupo islámico. Ellos son los responsables de la guerra, no la resistencia bramó el jeque desde la guarida donde permanece escondido, mientras sus palabras resonaban en directo en el centro de Beirut. La defensa de Siniora, desmintiendo en solitario las inculpaciones y poniendo en evidencia la falta de principios democráticos de su opositor, quedaba eclipsada frente a la grandilocuencia y la arrogancia del mensaje de Nasralah, que ha mandado a sus seguidores calma. Calma para ahuyentar el fantasma de una guerra civil, que en estos momentos es lo que menos convendría a sus ambiciones políticas de derrocar al Gobierno para controlar el siguiente. No alzaremos las armas apuntando a las caras de nadie. No necesitamos armas para derrotaros: os venceremos con nuestras voces espetó al gabinete de Siniora. Al que, en uno de sus habituales giros, volvió de nuevo a tender la mano del diálogo, aunque con la amenaza de que en caso de que sigáis así -advirtió- -conseguirá provocar unas nuevas elecciones en las que ganará la oposición Hubo más. Aparte de denunciar un intento de asesinato contra él- -que atribuyó a un grupo suní- abundó en su leyenda de líder carismático apuntándose un sello de independencia negando, sin mencionarlo, su subordinación a Siria. Rechazamos la tutela del hermano, del vecino y del enemigo dijo. CLÉRIGOS Y ASESINOS a diplomacia finge ignorar o maquillar una realidad dramática, que afecta a la seguridad de los soldados españoles desplegados en el sur del Líbano, dejando al descubierto la precariedad amenazada de su misión, a geometría variable, por decisión política insensible a la naturaleza real de las amenazas. Le Monde en París, y L Orient Le Jour en Beirut, afirman que Hizbolá estaría recibiendo armas de manera constante y masiva a través de la frontera sirio- libanesa. Ambos periódicos se han beneficiado de filtraciones diplomáticas francesas, revelando la presencia en el Líbano de un comando de Al Qaida cuyo objetivo es el asesinato sistemático de personalidades anti sirias. ¿Hace llegar París hasta Madrid los documentos filtrados a la prensa parisina y libanesa, con el fin de dar cobertura diplomática a la presencia militar gala en el sur del Líbano? En este caso, la franquicia Al Qaida es utilizada para dar una vaga apariencia conceptual al recurso al asesinato como arma de desestabilización, al mismo tiempo que el mesianismo religioso convoca manifestaciones callejeras con el fin de intimidar si no deponer a un gobierno que afirma una tímida independencia hacia una potencia tutelar, Siria. El rearme masivo y constante de Hizbolá confirma una palmaria determinación militar. Mientras el ejército libanés debe consagrarse a intentar asegurar una cierta apariencia de estabilidad, a nadie se le ocultan los riesgos del estallido de una nueva guerra civil, cuando el mesianismo religioso suní y chií no permite albergar ninguna esperanza: el objetivo último es Israel. La seguridad de las tropas españolas y de toda la UNIFIL (siglas en inglés de las Fuerzas Interinas de las Naciones Unidas en el Líbanos) está hipotecada a las sutilezas retóricas y marciales de los clérigos libaneses e iraníes y sus aliados sirios, prestos a utilizar el asesinato como arma política arrojadiza. L Nasralah acusa a Siniora de colaborar con Israel, y éste le replica que busca un golpe de Estado Todos contra el Gobierno La plaza de los Mártires, símbolo monumental de la resurrección libanesa, y la de Riad al Solh, se convirtieron así en lo que el jeque quería, una superlativa demostración de fuerza de todos contra el Gobierno que, por lo que se espera, es sólo un aperitivo de la manifestación que el líder del Partido de Dios ha convocado para mañana. Y es que, si Nasralah conoce bien las reglas del juego en el Líbano, más aún que el campo de la victoria para un líder de Hizbolá es la calle. Y en este terreno juró el jueves aguantar hasta tumbar a un Gobierno contra el que dirigió las acusaciones más feroces pronunciadas hasta ahora. Que Fuad Siniora no sólo colaboró con Israel en los recientes combates librados por el Ejército hebreo contra Hizbolá filtrando datos sobre el paradero de los dirigen- Una niña ondea la bandera libanesa ayer, en el octavo día de protesta ante la sede del Gobierno AP Miles de palestinos apoyan en la calle el no de Haniye al reconocimiento de Israel L. L. C. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Se disipa de nuevo la posibilidad de un Gobierno de unidad palestino, y esta vez el desencuentro amenaza con terminar en ruptura Decenas de miles de personas salieron ayer a la calle en Gaza convocados por Hamás para expresar apoyo al primer ministro, Ismail Haniye, en las declaraciones realizadas por la mañana en Teherán en las que reiteraba no sólo su conocida negativa al reconocimiento de Israel, sino que tampoco renunciará al liderazgo del Gobierno en favor de un candidato de consenso, fracturando así la única condición previa a un acuerdo con Al Fatah en la que ambos grupos habían llegado hasta ahora a un pacto. Las palabras de Haniye- la arrogancia mundial (de Estados Unidos) y de los sionistas quieren que reconozcamos la usurpación de las tierras palestinas y paremos la yihad. Desde este podium insisto en que nunca lo reconoceremos y continuaremos con nuestra yihad hasta la liberación de Jerusalén -eran secundadas por el líder supremo de Hamás, Jalel Meshal. Que desde su exilio en Damasco advertía que ya han hecho muchas concesiones y que, a cada paso han descubierto nuevas condiciones dirigidas a aplacar a Estados Unidos en referencia a la sumisión de Al Fatah. Un portavoz de Mahmud Abbás recordaba que si Hamas quiere pertenecer al futuro Gobierno de unidad, deberá reconocer a Israel.