Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 VIERNES 8- -12- -2006 ABC GENTE www. abc. es gente Cien años de doña Concha Aunque hace un siglo que nació, su mito sigue estando vivo con las inolvidables canciones de Quintero, León y Quiroga: desde los años veinte, en que triunfó en Nueva York, hasta la canción española de los cuarenta ios mío, cómo pasa el tiempo! Cien años de la Piquer y me parece verla aún ahí, en el salón de su casa de la Gran Vía madrileña- -finales de los sesenta- con su belleza serena, su inteligencia, su ironía, su agudeza... y su gran corazón. Doña Concha era todo eso y más: tenía la tranquilidad y el orgullo de la obra bien hecha, con una discografía impresionante y la satisfacción de saber que el público no le falló nunca. Que la iba a seguir más allá de la muerte. Porque Concha Piquer, digámoslo por lo claro, ha sido la más grande intérprete de la copla española. Las habrá habido más altas o más guapas, pero nadie como ella. Yo tuve la suerte de llegar a doña Concha de la mano de Rafael de León. Rafael sentía por ella auténtico delirio: le había escrito sus mejores canciones, algunas pura biografía de la Piquer, le había dedicado poemas, era su confidente y amigo y cuando alguien le preguntaba por jerarquías, encendía sus ojos tris- ¡D La emperatriz de la canción española, en uno de sus retratos más conocidos A Concha Piquer El empaque de señora, la cabeza como nadie colocada y un negror de zarzamora en el vivo resplandor de la mirada. Abanico, flor y peina, manejados con un gusto y un gracejo, que de segura una reina acatara en estas lides su consejo. Con su ademán te arrebata, te contagia de pasión o de dulzura, y con su copla te mata y te llega de los huesos a la hondura. Pues cantando lo da todo y cada nuevo romance en sus labios cobra vida porque los dice de un modo que no hay nadie que le gane la partida. Pues tiene la voz morena, de limones y suspiros salpicada, y sabe llorar la pena en la esquina más amarga y desolada. Con las manos también hiere, pues igual te las engarfia sarmentosas, que después, cuando ella quiere, te hace ver que son dos pétalos de rosas. Y lo mismo es la Parrala apurando su amargura hasta las heces, que se viste de gran gala para ser emperatriz de los franceses. Picadita de viruelas, Almudena, Doña Sol y Ruiseñora y la novia de Candelas, siempre en vela y esperando hora tras otra Es sentirla una delicia- -luna, brisa, lirio, fuente, mar y cielo- pues cantando te acaricia con su voz de apasionado terciopelo. Sabe ser la mariana con el alma de flamenca puesta en cruz... Concha no nació en Triana, más su ángel de la guarda es andaluz. De Lavapiés a Ministriles, a llevar el pañolón no hay quien la iguale; se la rinden los Madriles cuando la oyen pregonar Mañana sale Y los oles de Sevilla la saludan cada vez que sale a escena paseando la mantilla con la gracia de una niña macarena. De la copla es la señora, quedará para los restos su canción... La Piquer cantando llora, pues le sube a la garganta el corazón. RAFAEL DE LEÓN