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82 VIERNES deESTRENO VIERNES 8 s 12 s 2006 ABC DOCE DIAMANTES La chispa de la diva Consiga mañana, con ABC, por tan sólo 7,95 euros, la undécima entrega de la colección de películas de Audrey Hepburn, Encuentro en París en la que la actriz comparte cartel con William Holden, Tony Curtis, Marlene Dietrich, Mel Ferrer y Noël Coward LUIS CONDE- SALAZAR INFIESTA En 1962 el eficaz realizador Richard Quine, quien había cosechado algún éxito notable con trabajos como Me enamoré de una bruja fue elegido para dirigir la versión cinematográfica de la comedieta francesa La fete à Henriette muy popular en el país galo allá por los años treinta. Para lograr que aquel simplón argumento se convirtiera en un producto apto para la gran pantalla (taquilla incluida) Quine contó con la colaboración a los mandos del guión de George Axelrod Desayuno con diamantes y con una fabulosa pareja de actores que ya se habían encontrado en Sabrina a las órdenes de Billy Wilder: Audrey Hepburn y William Holden. Entre ambos había química, en especial la que él respiraba de ella. Holden interpreta a un conocido guionista norteamericano (Richard Benson) afincado en París, holgazán y disoluto, que es contratado por el productor Alexander Meyerheim (Nöel Coward) para escribir el texto de un filme que se llamaría The girl who stole de Eiffel Tower Cuando faltan tres días para la entrega, Benson, acomodado a la buena vida, todavía no ha escrito una línea. Decide hacerse con los servicios de una secretaria (Gabrielle Simpson Audrey Hepburn) que le ayude a transcribir sus ideas. Ambos empiezan a imaginar escenas en las que se verán envueltos como protagonistas y por las que irán desfilando figuras del celuloide de la talla de Grégoire Aslan (inspector Gilet) Marlene Dietrich (en el papel de sí misma) Tony Curtis, Raymond Bussieres... Durante el rodaje de Encuentro en Paris se habló mucho, especialmente en los cuchés de época, de un supuesto romance entre Holden y Hepburn, mientras Mel Ferrer, marido de Audrey, que aparece en la película haciendo un cameo como el dual Doctor Jekyll y Mister Hyde, se encontraba en Madrid rodando exteriores para La caída del Imperio Romano Aquel devaneo resultó ser falso, y el hecho de que se les viera tanto juntos (salvo la semanita que Holden tuvo que pasar desintoxicándose de alcohol en una clínica francesa) se atribuyó a la inocente artimaña de Hepburn para llamar la atención de su es- Título originals Paris when it sizzles Dirección- -Richard Quine Guión- -George Axelrod Intérpretes- -Audrey Hepburn, William Holden, Tony Curtis, Noël Coward, Gregoire Aslan, Raymond Bussieres, Marlene Dietrich, Mel Ferrer Música- -Nelson Riddle poso (las cosas no marchaban bien en el matrimonio) utilizando para ello a su compañero de reparto como reclamo. Innumerables problemas hicieron que la película permaneciera hibernando durante dos años hasta que fue estrenada, por fin, en 1964. La crítica no fue benevolente y el público reaccionó con frialdad ante el film, convertido hoy en objeto de culto para cinéfilos impenitentes y admiradores empedernidos de la sensual Audrey. TO BE CONTINUED Toni García EL TÍO SPIKE Cuando vi Haz lo que debas tenía 18 años (cada uno que haga sus números) y me dejó flipando. Todo ese rollo de Brooklyn, los radiocassetes gigantes, las gorras de lado, las zapas de colores... En fin, era un mundo completamente nuevo. La primera vez que entrevisté a Spike Lee estaba emocionado. El día antes había visto La última noche una película maravillosa que demuestra quién es Edward Norton pero, sobre todo, quién es Spike Lee. El tío Spike es un tipo negro que sabe mucho de cine, que es un gran director de actores y que encima tiene conciencia. En fin, allí estaba yo para entrevistarle. Pero Spike estaba de malas, muy de malas, y a pesar de que a todo el mundo (pocas veces he visto tanta unanimidad en un grupo de depredadores- -léase entrevistadores, que son una raza aparte- estaba encantado con la peli, las cosas fueron de mal en peor. Bueno, después del desencanto me consolé pensando que ni la mala leche ni las respuestas monosilábicas le pueden quitar el talento a alguien como él. Hace unos meses, en Venecia, tuve la oportunidad de ver When the levees broke: A requiem in four acts un documental de cuatro horas y cuarto, dividido en cuatro partes, que explica el paso del huracán Katrina por Nueva Orleans. El pase fue en la sala grande del Lido de Venecia, un recinto El documental When the levees broke: A requiem in four acts sobre el devastador huracán Katrina, es de lo mejor de la carrera de Spike Lee gigantesco que estaba completamente lleno a pesar de que era miércoles (si mi memoria de pez no me engaña) y las entradas no eran baratas. Spike entró antes de la proyección y sonrió Aquello ya me dio buena espina. Lo que siguió fueron cuatro horas de cine en mayúsculas, cuatro horas impresionantes donde los habitantes de la ciudad cuentan lo Wynton Marsalis, en el documental de Spike Lee ABC que pasaron en aquellos días, un terrible mapa del infierno (y no utilizo la palabra con fines metafóricos) que empieza con la llegada de un huracán y acaba con miles de personas dispersadas a los cuatro vientos. El 90 por ciento del metraje es inédito y hay cosas que son francamente difíciles de creer. Al día siguiente, y gracias a mi buena amiga Anna Nicole, que ejercía de agente de prensa de Spike, pude sentarme con él y tenerlo media hora para mí solito. El tipo estaba de un humor excelente y me contó mil cosas sobre Terence Blanchard, sobre todo lo que vio en Nueva Orleans, sobre el presidente Bush, sobre por qué empezó a hacer cine, y acabó riéndose comentando el mundial de fútbol (me dijo entre carcajadas que cuando eliminaron a Brasil decidió que tenía que ir con Francia) Hoy he visto que el día 19 de este mes aparece el documental en dvd (y que seguramente llevará subtítulos en español) y como va a ser difícil que lo saquen por aquí os recomiendo fervientemente la compra. Aunque sólo sea porque es de lo mejor de su carrera, por ese plano del trompetista Winton Marsalis tocando entre las ruinas de Nueva Orleans o, sobre todo, por ver de nuevo, en plena forma, al tío Spike.