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36 INTERNACIONAL VIERNES 8 s 12 s 2006 ABC Isahb Oumar, autoridad del A. A. asentamiento de Gourounkoun na) y está ahora en caída libre con seis millones de seres bajo amenaza de quedarse sin comida ni protección. Las fuerzas de la Unión Africana desplegadas en Darfur son meros testigos, y Jartum con complicidad china- -Pekín necesita del crudo sudanés para su economía- -sigue bloqueando el despliegue de cascos azules con un mandato para proteger con las armas a las víctimas. El caso de Goz Beida, con 8.000 habitantes, es sintomático, una lepra que se adapta a las condiciones más inhóspitas. A su sombra se levanta desde hace tres años el campo de refugiados sudaneses de Djabal, con 15.103 almas. Y desde hace nueve meses, la nueva ciudad de chozas humeantes de Gourounkoun, refugio para 15.271 chadianos obligados a huir por árabes armados y a caballo Pero mientras el jefe Oumar se queja del olvido de la lejana Yamena, son las mujeres las que hacen el trabajo más duro, como acarrear agua desde el manantial donde Intermón Oxfam extrae líquido para los tres Goz Beida: la propia ciudad, los refugiados y los desplazados. El agua se está extrayendo a más de 50 metros de profundidad para la sed de 40.000 residentes bajo amenaza. Son 350.000 litros diarios, el máximo de su capacidad. La ingeniera española Susana Lardiés hace hincapié en que los conflictos étnicos latentes se han hecho sangrantes. Desplazados chadianos a las afueras de Goz Beida, al este del país, junto a la turbulenta frontera con Sudán AP Chad: parias en su propia tierra NÍGER La violencia se extiende como una llamarada por las fronteras del Chad con Sudán y la República Centroafricana. Decenas de miles de refugiados y desplazados ven peligrar su miserable condición ALFONSO ARMADA ENVIADO ESPECIAL GOZ BEIDA (CHAD) Modeina, Moryo, Madowa, Moukchacha, Himeda, Djedidé, Hadju Bed, Keera, Langata Mdeba, Hilé Chaw, Dambdi, Moroma Diongué, Koloye, Faidjoné Tireya, Abinbiní, Tandelti, Moudouyuna, Amdegurel... A sus 65 años, Isahb Oumar no ha perdido memoria. Recita de corrido el nombre de las 25 aldeas del este de Chad, cerca de la frontera de Sudán, arrasadas, despobladas, arruinadas por la violencia interétnica que ha desbordado la región sudanesa de Darfur y amenaza no sólo la estabilidad de Chad sino también de la República Centroafricana. Un conflicto donde se entremezclan odios étnicos entre nómadas árabes y sedentarios africanos manipulados políticamente, escasez de recursos, rebeldes que combaten a los regímenes de Sudán y Chad atizados por dos países que se hablan en términos cada vez más belicosos... Civiles (refugiados cuando cruzan la frontera) convertidos en parias, y que sin embargo no dejan de sonreír en medio de una hecatombe a la que no se vislumbra el fin. Es un mapa intrincado, donde el desierto se casa con la sabana. En torno a ciudades como El Geneina, en el Darfur sudanés, o Abéché, en el Ouddai chadiano, se levantan campos de refugiados donde la penuria se eterniza, y los incidentes no cesan. La frontera, tan artificial como porosa, permite que los yanyauid (forajidos a caballo) sudaneses actúen en las dos orillas y los rebeldes de ambas naciones recluten solda- LIBIA Aozou Faya- Largeau N C H A D Arada Mao NÍGERIA Abéché Yamena SUDÁN Adre Mongo Goz Beida Bongor Moundou REPÚBLICA CENTROAFRICANA 0 300 Km ÁFRICA dos en los campos. Serge Male, representante de ACNUR en Chad, se enfrenta ahora a la demanda del Gobierno de Yamena de mover los refugiados sudaneses más al interior. Al menos 272 trabajadores de la ONU y ONG han sido sido evacuados desde Abéché a Yamena. Si el resultado de tres años de violencia en el oeste de Sudán son más de 200.000 muertos y más de 2,5 millones de desplazados, el de los últimos nueve meses en Chad desalienta: 218.000 refugiados sudaneses, 90.000 desplazados internos, más de 400 muertos... Lo acaba de repetir Jan Egeland, a punto de abandonar su puesto como subsecretario de Asuntos Humanitarios de la ONU: el conflicto de Darfur se ha extendido a Chad y la República Centroafrica- Décadas de inestabilidad y guerras civiles Chad es el país menos industrializado de África ecuatorial. Al igual que su vecino Sudán su estabilidad está amenazada por las tensiones entre los negros y predominantemente cristianos del sur y los no blancos y musulmanes del norte. La población del norte es en su mayor parte islámica, nómada o seminómada, dedicada al ganado y la agricultura. La rivalidad entre grupos étnicos es muy grande. La mayoría de la población del sur está formada por campesinos sedentarios. Los rebeldes chadianos que desafían la autoridad del presidente Idriss Déby emergieron en el año 2005 en Darfur y tienen sus bases en Sudán. El propio Déby invadió Chad en 1990 con 2.000 hombres desde Sudán y la complicidad de Jartum y Trípoli. Desde su independencia de Francia, en 1960, Chad ha vivido décadas de guerra civil y una invasión de Libia. Con una esperanza de vida de 47 años, 200 grupos étnicos, un 47 por ciento de alfabetización (el 56 por ciento de hombres frente a menos de un 40 por ciento de mujeres) 51 por ciento se declaran musulmanes, 35 por ciento cristianos y 14 por ciento animistas y de otros credos ABC CAMERÚN el 80 por ciento del país sobrevive de la agricultura y el ganado y de ellos un 60 por ciento con menos de un dólar al día. Para organizaciones humanitarias, no se trata de un conflicto inter- fronterizo, sino inter- étnico, aunque las identidades étnicas y raciales no son fáciles de establecer en la región. Pero la escasez de recursos (agua y pastos) ha atizado esta árida región desde los años ochenta del siglo pasado. Durante décadas, la frontera no tenía el más mínimo significado, ya que las tribus matrimoniaban, comerciaban y movían sus ganados a ambos lados de la linde. Hasta que la limpieza étnica estalló en Darfur.