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6 OPINIÓN JUEVES 7 s 12 s 2006 ABC AD LIBITUM CONTRA LA LIBERTAD MÁS FOSAS Y MÁS ESQUELAS L A Historia de España es, llevada a la síntesis y la caricatura, la gran crónica de cómo el poder político y el religioso, juntos o por separado, han tratado de inmiscuirse en la vida y la libertad de los ciudadanos. El intervencionismo es la constante que mejor se observa entre las muchas, y muy negativas, que conforman la identidad nacional. De ahí que, entre nosotros, el ejercicio de la libertad individual haya tenido tintes de heroísmo y tenga, todavía hoy, el mérito de la rareza y la excepción. Unos quieren salvarnos el cuerpo y otros el alma y, ante tanto socorrista voluntario, estamos instalados en el M. MARTÍN recelo y a la espera de la FERRAND próxima embestida de cualquiera de los poderes. Tanto de los tres que, patológicamente, tienden a fundirse en el Estado como de los fácticos, que también nos meten la mano en el bolsillo y el corazón en un puño. No es cuestión de ideología o colores. En eso del intervencionismo apenas hay diferencias entre unos y otros. Ahí tenemos, por ejemplo, al PP, que, a pesar de sus prédicas liberales- -una superchería- acaba de presentar en el Congreso una proposición no de ley para que el Gobierno tenga en cuenta el número de miembros de las familias al incrementar las tarifas de agua, gas y electricidad. Pavorosa estampa la del anacrónico adormilamiento mercantil que protagonizan nuestros dos primeros partidos políticos y que, para anclar la desgracia, podría haberse producido en sentido contrario. El Gobierno interrumpe los ritmos del mercado y mete sus manazas en el trato mercantil entre clientes y proveedores. La oposición- -tan cándida, tan benéfica- lejos de clamar por la libertad, confirma el intervencionismo, pero con un benéfico polinomio que establece la relación kilowatio hora precio número de hijos. Es, ya digo, el fatalismo de nuestra Historia. El mercado, el marco más eficaz para la libertad, produce pánico entre quienes gobiernan o pueden llegar a ello. Todo tiene que estar bajo control y, mejor todavía, cubierto de una pátina social que acredite lo buenos y caritativos que somos todos. Establecer un precio para el kilowatio en función del número de hijos, o de abuelos, es un paso adelante en el camino de regular, con parecidos criterios, la venta de naranjas o la de carne. ¿Tienen los pobres derecho a comer solomillo? ¿Los ricos pueden acaparar pollo en sus frigoríficos? En 1671 una orden de Carlos II, El Hechizado, de consuno con la autoridad eclesiástica, estableció una licencia especial para que los pobres pudieran pedir limosna. Se acreditaba la posesión de tal autorización con una tablilla con la imagen de Nuestra Señora que los mendicantes debían llevar al cuello en sus horas de- -digamos- -trabajo. Mucho reglamento y poca chicha. Algo, un gen histórico, nos impide digerir el valor de la libertad y, además, ¡es tan confortable que piensen y decidan por nosotros! N cionalidad corresponde aquí al cálculo del debe y del haO es prejuzgar los primeros cien días del segunber en cuestión de muertos, a la reconstrucción de dos do tripartito catalán si deducimos que el nombandos en una guerra civil y a la estrategia de ofuscar el bramiento de una directora general de la Memoentendimiento de nuevas generaciones. Tan traída y lleria Democrática significará más fosas y más esquelas. vada, la hiperlegitimidad moral de la izquierda ahora Establecemos, sencillamente, los términos de una relava a dispensar certificados y a elaborar decretos sobre ción de causalidad. La iniciativa corresponde a ICV par, buenos y malos, sobre memoria democrática y memoria tido neocomunista cuyos orígenes históricos tuvieron no- democrática. Impulsan esa institucionalización algo que ver con la desaparición del líder troskista Anquienes vienen del totalitarismo y participaron dreu Nin, con las checas y con la infame reprede forma manifiesta en el caos y la represión en sión religiosa que transcurrió en la Cataluña reCataluña durante la guerra civil, donde la vida publicana durante la guerra civil. Duele incluso de un hombre no valía nada por llevar corbata o tener que escribirlo ahora mismo, en el año 2006. haber ido a misa. Sería en extremo pungente ver Duele que los herederos políticos del PSUC hamanifestarse en la carretera de l Arrabassada yan dejado pasar la generosa oportunidad de la- -lugar de los mayores desmanes- -a los descenTransición; duele y enoja que no entendieran endientes de quienes fueron asesinados por ser de tonces- -y se callasen- -que había llegado para la Lliga o por llevar sotana. Ellos han guardado España la hora del perdón, que no del olvido. DueVALENTÍ la memoria de sus padres o de sus abuelos, pero le la inserción burocrática de una Memoria DePUIG han perdonado. Uno se pregunta cómo será clasimocrática que por definición nace sesgada, unificado ese talante en los archivos de la nueva dirección lateral y con las características de arma arrojadiza. general de Memoria Democrática ¿No han sido ellos En general, la racionalidad es una conquista de la pomás racionales y misericordiosos en su vitalidad cívica lítica. Aplicar más razón a ese quehacer humano nos que el vaivén de fosas y esquelas? aparta de los dominios del instinto, fortalece el bien púNo es difícil suponer lo que van a pensar quienes esblico y nos da un margen de análisis moral frente al vestaban convencidos de que desde la transición democrátigio de las tragedias históricas. Si la guerra civil fue trática la memoria es de todos. En El castillo de Franz gica, ¿a qué revancha irracional- -candorosa o no- -atriKafka, el pequeño pueblo adyacente vive dominado por buiremos la constitución de una Memoria Democrátila inercia de poder que desprende la fortaleza, un agoca para que sea gestionada desde los despachos de la Gebiante laberinto de burocracia inaccesible, regida por neralitat? ¿En qué limites de la Historia alguien puso un personaje al que el agrimensor K. nunca tendrá accecristales opacos para que se nos hurtase la memoria y so. Todo se rige por una lógica ajena a lo humano, autófuese hoy necesario resarcirnos de tanto olvido sistemanoma y opresiva como la sombra del castillo. El castillo tizado? Cientos, miles de libros se han escrito en los últiimpone su casuística y su orden. Nunca se abrirán las mos treinta años sobre la guerra civil, sus precedentes y puertas de la gracia. Algo semejante puede ocurrir con horrores, sus causas y protagonistas. Mientras tanto, los despachos de la Memoria Democrática Kafka deno ha existido en organigrama alguno de la Administrajó el manuscrito de El castillo sin terminar. Sus bióción pública un departamento dedicado a negar la megrafos dicen que pretendía concluir el relato con el agrimoria de tal pasado. Ahora, el departamento se institumensor K. muriendo de agotamiento. Respecto a las ye para recuperar- -reivindicar- -esa Memoria Demonuevas oficinas de la Memoria Democrática lo mejor crática Es una conquista de la irracionalidad. es que la novela quede sin terminar y que no nos acomePor qué todo eso está ocurriendo ahora y no con la ta ya más fatiga. UCD, con el felipismo o con Aznar contribuye a definir vpuig abc. es el zapaterismo, pero duele lo mismo. El tacto de la irra- -A mí la que me gusta es la del 31; lo que pasa es que la que me pone residencia, coche oficial, sueldo, tarjeta visa y todo lo demás es la Constitución del 78.